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	<title>Manuel Checa</title>
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	<pubDate>Sat, 22 May 2010 08:42:37 +0000</pubDate>
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		<title>JAPÓN: Extensión y Espacio, Relieve, Clima, Vegetación, Suelo</title>
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		<pubDate>Wed, 21 Oct 2009 16:14:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Checa</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[GEOGRAFÍA HUMANA de Asia Oriental]]></category>

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		<description><![CDATA[JAPÓN
EXTENSIÓN Y ESPACIO
Superficie
-	Total: 377.835 km2
-	% agua: 0,8%
Coordenadas
36 00 N, 138 00 E
Población
-	Total: 127.417.244
-	Densidad: 336 hab/km2        
Capital: Tokio: 12.527.115 habitantes. Coor: 35° 41’ N 139° 46’ E. Ciudad más poblada de Japón.
Japón cuenta con un territorio formado por un conjunto insular de cerca de cinco mil islas de tamaño [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>JAPÓN<span id="more-632"></span><br />
EXTENSIÓN Y ESPACIO<br />
Superficie<br />
-	Total: 377.835 km2<br />
-	% agua: 0,8%<br />
Coordenadas<br />
36 00 N, 138 00 E<br />
Población<br />
-	Total: 127.417.244<br />
-	Densidad: 336 hab/km2        </p>
<p>Capital: Tokio: 12.527.115 habitantes. Coor: 35° 41’ N 139° 46’ E. Ciudad más poblada de Japón.<br />
Japón cuenta con un territorio formado por un conjunto insular de cerca de cinco mil islas de tamaño muy contrastado. El 98% corresponde a las cuatro islas mayores de Hokkaido, Honshu, Shikoku y Kyushu, en tanto que el 2% restante se reparte entre el resto de islas menores e islotes. Es decir, un espacio ciertamente reducido tanto si tiene en cuenta su entidad demográfica (127.000.000 habitantes) como su proyección socio-económica. Japón está dividido en 47 unidades administrativas o prefecturas, de les cuales destacan por su importancia las de Tokyo, Hokkaido, Osaka y Kyoto. Por otro lado, el territorio japonés ha estado dividido tradicionalmente en 8 grandes regiones no oficiales, división que, por ejemplo, se continúa utilizando en el mundo educativo.</p>
<p>RELIEVE<br />
El relieve japonés constituye uno de los ejemplos más singulares del mundo, ya que presenta una dependencia directa de la dinámica de la tectónica de placas, tanto en la parte emergida como en la sumergida. La disposición del relieve japonés está condicionada por la existencia de varias dorsales de dirección noreste-sudoeste, que dan lugar a una destacada cadena montañosa que coincide con una línea de debilidad geotectónica en la que se registra una intensa actividad sísmica y tectónica, como corresponde a su situación espacial dentro del denominado Cinturón de fuego del Pacífico. De esta cadena central parten diversos macizos paralelos y transversales que configuran el montañoso territorio japonés.<br />
Dichas líneas tectónicas coinciden:<br />
-	Con el arco de las Kuriles, archipiélago alargado situado al norte de la isla septentrional de Hokkaido en dirección a la península de Kamchatka.<br />
-	Con el arco tectónico de la isla de Honshu.<br />
-	 Y con el arco de las Ryukyu, archipiélago que se extiende en dirección a Taiwan desde la isla de Kyushu.<br />
 Como resultado de esta peculiar organización del relieve, existe una red fluvial formada por cuencas de corto recorrido, con perfil accidentado y caudal variable según la vertiente en la que tengan su origen; a ello hay que añadir la presencia de conocidos macizos volcánicos que, como el monte Fuji (3.776 metros), en la isla de Honshu,<br />
El 85% del territorio japonés está ocupado por áreas montañosas, en tanto que el 15% restante corresponde a las llamadas tierras bajas, en las que se localiza la mayor presencia demográfica, económica y urbana.<br />
La costa japonesa es muy variada. Por un lado, la costa oriental presenta más al norte de Tokyo pocos puertos naturales, mientras que al sur de la bahía de Tokyo existen algunos de los mejores puertos del país. </p>
<p>CLIMA<br />
Japón cuenta con una variedad climática notable a causa de su posición alargada en dirección norte-sur. De manera general, se puede hablar de tres grandes grupos climáticos:<br />
1) En las áreas septentrionales son frecuentes los climas fríos y húmedos de inviernos rigurosos y veranos frescos.<br />
2) En el sector medio se tiende a una gradación hacia climas menos rigurosos, como los templados húmedos de verano caluroso.<br />
3) En el área meridional y en la costa sudeste predominan los climas muy calurosos y notablemente lluviosos, bien de carácter tropical con fuertes lluvias repartidas a lo largo del año, bien de carácter monzónico con extraordinarias lluvias de otoño.<br />
La distribución del relieve y sus fachadas determina notables diferencias de una a otra vertiente. En general la vertiente oriental es mucho más lluviosa (más de mil milímetros anuales), en tanto que la occidental lo es menos (inferior a seiscientos milímetros).<br />
De norte a sur las temperaturas medias anuales van aumentando paulatinamente (7,7º C al norte, 14,7º C en el centro y 15,4º C al sur), del mismo modo que lo hacen las precipitaciones; éstas últimas oscilan entre los doscientos-quinientos milímetros anuales en el sector septentrional del país y los más de mil milímetros en el extremo meridional del mismo.</p>
<p>VEGETACIÓN<br />
En Japón la formación vegetal más extendida es el bosque. Bosques de distintos formatos en cuanto a especies y frondosidad recubren dos terceras partes del espacio japonés:<br />
-	El bosque de carácter subtropical formado por coníferas y especies de hoja siempre verde, como robles, encinas, camelias o magnolios, se localiza en la fachada occidental, en áreas cuya temperatura media no sobrepasa los 13 grados.<br />
-	La selva templada existe en las montañas de la isla de Honshu, en el sur de Hokkaido y en las montañas de esta misma isla, en particular en el sector de Tohoku, en cuyas cumbres, además del centro y el sur de la isla, aparecen densos bosques de coníferas.<br />
-	El sotobosque es notable por su extensión y densidad, prolongándose alrededor de una línea con temperaturas medias anuales inferiores a seis grados.<br />
Todos estos bosques tienen en común el gran número de especies que los integran. El 40% de la superficie vegetal está ocupado por especies caducifolias, el 30% por coníferas, y el resto por coníferas de repoblación vinculadas a la industria forestal nipona. El 90% de la superficie forestal es objeto de explotación económica directa, y tan sólo el 10% restante permanece en condiciones originales, sobre todo en zonas de montaña con fuertes pendientes donde la accesibilidad es problemática y muy limitada.<br />
Cabe destacar un tipo de vegetación local llamada “Hara”, que se sitúa entre los 400 y 1.500 metros de altura, y está compuesta por una original mixtura de bambúes, especies enanas, matorrales y hierbas duras, reemplazando a antiguos bosques que fueron desbrozados por la silvicultura.</p>
<p>SUELO<br />
Los suelos son poco evolucionados, con escasos suelos zonales. Hay diversos tipos según las rocas y la topografía. Abundan los suelos volcánicos (ácidos y de escasa fertilidad). Los suelos aluviales son los más fértiles, superando el 14% de la superficie, en ellos están los arrozales. En las pendientes predominan los litosuelos, de mediocre fertilidad</p>
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		<title>&#8220;SEDA: Contexto histórico&#8221;</title>
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		<pubDate>Wed, 15 Jul 2009 10:41:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Checa</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[HISTORIA DE ASIA ORIENTAL]]></category>

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		<description><![CDATA[De alessandro Baricco (Traducción de Xavier González Rovira y Carlos Gumpert). Editorial Anagrama, 1997.
Licenciado en Filosofía, novelista, dramaturgo y periodista italiano nacido en Turín; ha dirigido un programa de libros y ha fundado una escuela de técnicas de escritura, llamada Holden (como homenaje a Salinger). Escritor alejado del circo mediático, apenas concede entrevistas, su carácter [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong></strong><a href="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/07/seda.jpg"><img src="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/07/seda-150x150.jpg" alt="seda" title="seda" width="150" height="150" class="alignleft size-thumbnail wp-image-541" /></a><strong>De alessandro Baricco<span id="more-540"></span> (Traducción de Xavier González Rovira y Carlos Gumpert). Editorial Anagrama, 1997.</strong><br />
Licenciado en Filosofía, novelista, dramaturgo y periodista italiano nacido en Turín; ha dirigido un programa de libros y ha fundado una escuela de técnicas de escritura, llamada Holden (como homenaje a Salinger). Escritor alejado del circo mediático, apenas concede entrevistas, su carácter huidizo es proporcional a su nivel de exigencia literaria. Es autor de las novelas: “Tierras de cristal” (Premio Médicis, 1991), “Océano mar” (Premio Viareggio, 1993), City (1999) y “Sin sangre” (2003); del monólogo teatral “Novecento” (1994) y de los ensayos, “Rossini Il genio in fuga” y “El alma de Hegel” y “Las vacas de Wisconsin”. Baricco se convirtió en un fenómeno literario mundial con la publicación de la novela Seda en 1996, traducida a diecisiete idiomas. Seda está escrita con un estilo sobrio y, a veces, cortante. Baricco utiliza la técnica narrativa de la fragmentación conformando la escritura un sumario de detalles simbólicos, gestos inacabados y expresiones silenciosas, que nos dejan translucir un mundo de sensaciones.<br />
Seda narra la historia de Hervé Joncour, ciudadano de un pequeño pueblo del sur de Francia “Lavilledieu” dedicado a la producción de seda, que viaja varias veces al Japón, entre los años de 1861-1865, para comprar huevos de gusanos de seda y surtir a la industria de su pueblo ante las epidemias que azotaban a las larvas de los gusanos de seda en toda Europa y Oriente Medio. En su primera relación comercial con un Daimyo, Hervé Joncour queda seducido por el profundo silencio de unos ojos de mujer. Estos ojos harán que vuelva una y otra vez a Japón para satisfacer sus oníricas pasiones y refrenar sus sentimientos, colmados de deseo y sensualidad.<br />
<strong>Contexto Histórico</strong><br />
<strong>“Era 1861, Flaubert estaba escribiendo Salammbó, la luz eléctrica era todavía una hipótesis y Abraham Lincoln, al otro lado del océano, estaba combatiendo en una guerra cuyo final no vería”.</strong>Baricco nos sitúa, desde el mismo inicio, la época en la que transcurre la historia. Aunque nos advierte del año, sólo con decirnos que Flaubert estaba escribiendo Salammbó, ya nos hubiéramos situado, puesto que Gustave Flaubert (Ruan, Alta Normandía, 1821 – Croisset, Baja Normandía, 1880) fue un escritor francés considerado como uno de los mayores y mejores novelistas occidentales, conocido principalmente por su primera novela publicada Madame Bovary (1857), y por su escrupulosa devoción a su arte y su estilo, cuya máxima como escritor fue su interminable búsqueda de “le mot juste” (la palabra exacta).<br />
La historia transcurre durante la década decimonónica francesa de los cincuenta hasta mediados de los sesenta. Francia estaba gobernada  por el imperio autoritario de Napoleón III (1852–1863). Esta época fue una etapa de crecimiento para Francia: A nivel económico, el país se dotó de infraestructuras modernas y de un nuevo sistema financiero bancario y comercial.<br />
Los progresos sociales fueron innegables: reconocimiento del derecho de huelga y de organización de los asalariados (antecedentes de sindicatos) concedidos en 1864, elevación del nivel de vida de los obreros y de los campesinos, los comedores de beneficencia organizados para los pobres, primeros sistemas de jubilaciones y de seguros para los obreros, desarrollo de la educación de masa, etc.<br />
El segundo imperio francés apoyó decididamente la educación y la ciencia: apoyo institucional a los trabajos de Luis Pasteur y de Fernando de Lesseps, que respectivamente, acabarán en la vacuna contra la rabia y en el Canal de Suez, inaugurado en 1869.<br />
Los triunfos en política exterior refuerzan la política del emperador e impulsan el imperialismo francés, no sólo con fines económicos (a la búsqueda de materias primas y nuevos mercados) sino político, a imagen y semejanza del Reino Unido. Pero, es mucho más en Asia que en África donde se concentra, más acentuadamente, esta política colonialista de Napoleón III mediante el Tratado desigual de “Tientsin”, en 1858. Tras el “Incidente Chapdelaine” (ejecución del misionero francés por parte de las autoridades locales chinas), Francia se unió a Gran Bretaña (Incidente Arrow) contra China; la armada británica, liderada por Lord Elgin, y la francesa, encabezada por Gros, atacó y ocupó Guangzhou a finales de 1857;  los Estados Unidos y Rusia se unieron después. La guerra concluyó con el tratado de Tientsin, junio de 1858, (firmado y ratificado por China en 1860) cuyas cláusulas más importantes son que China se ve obligada a abrir sus puertos al comercio francés; todos los buques extranjeros podrían navegar libremente por el Yangzi; el derecho de los extranjeros de circular libremente por todas las regiones chinas, a la propiedad privada y a evangelizar. Pero es en Indochina donde el Segundo Imperio francés pone en marcha una auténtica empresa colonizadora, con el pretexto de la expedición franco-española a Cochinchina (Vietnam y Laos), Francia procederá a su anexión entre 1862 y 1867 y a la ocupación de Camboya en 1863.<br />
Todo ello, nos lleva a la conclusión que, debida a esta política colonialista, ya se estaba introduciendo en Francia un cierto conocimiento de Oriente, de ahí que personajes de la novela como Baldabiou tenían ya una cierta cultura sobre los productos y mercaderías que se producían en China y Japón, ya fuera a través misivas oficiales o de leyendas de marinos y marineros.<br />
Baricco nos sitúa en el lugar donde comienza la historia:<br />
<strong>“…y, como en el caso de Hervé Joncour, en alguna región de la Francia meridional”, “Lavilledieu era el nombre del pueblo en que Hervé Joncour vivía”.</strong><br />
Actualmente, Terrasson-Lavilledieu (antiguamente estaban separadas) es una comuna y población de la Francia meridional, en la región de Aquitania, la atraviesa el río Vézère. Es la mayor población y cabecera del cantón que lleva su nombre.<br />
 <strong>“En aquellos tiempos, Japón estaba, en efecto, en la otra punta del mundo. Era una isla compuesta por islas y durante doscientos años había vivido completamente separada del resto de la humanidad, rechazando cualquier contacto con el continente y prohibiendo el acceso a todo extranjero. La costa china distaba casi doscientas millas, pero un decreto imperial se había encargado de mantenerla todavía más alejada, prohibiendo en toda la isla la construcción de barcos con más de un mástil. Según la lógica, a su manera, ilustrada, la ley no prohibía, sin embargo, la expatriación, pero condenaba a muerte a los que intentaban regresar. Los mercaderes chinos, holandeses e ingleses habían intentado repetidas veces romper con aquel absurdo aislamiento, pero sólo habían logrado crear una frágil y peligrosa red de contrabando. Habían ganado poco dinero, muchos problemas y algunas leyendas, buenas para contar en los puertos por las noches. Donde ellos habían fracasado, tuvieron éxito, gracias a la fuerza de las armas, los americanos. En julio de 1853 el almirante Matthew C. Perry entró en la bahía de Yokohama con una moderna flota de buques a vapor y entregó a los japoneses un ultimátum en el que se «auspiciaba» la apertura de la isla a los extranjeros. Nunca antes habían visto los japoneses una embarcación capaz de surcar el mar con el viento en contra&#8221;.</strong>Cuando, siete meses después, Perry volvió para recibir la respuesta del ultimátum, el gobierno militar de la isla se avino a firmar un acuerdo que sancionaba la apertura a los extranjeros de dos puertos en el norte del país y el establecimiento de las primeras, mesuradas, relaciones comerciales. El mar que rodea esta isla -declaró el almirante con cierta solemnidad- es desde hoy mucho menos profundo”.<br />
Alessandro Baricco abandona inconscientemente (o ¿conscientemente?) al narrador de “Seda”, aunque la línea del narrador y el escritor es tan tenue que es difícil saber cuando es uno u otro, y toma en persona la narración con este tropo: <strong>“En aquellos tiempos, Japón estaba, en efecto, en la otra punta del mundo”</strong>. Con ello, no quiere decir que Japón haya variado de ubicación física con el paso del tiempo sino que el lugar que ocupa actualmente Japón en el contexto internacional dista una eternidad del Japón Tokugawa, puesto que la proximidad de Japón a occidente actualmente (más concretamente a Europa occidental) y viceversa es proporcional al desconocimiento de ambas regiones que se tenía en la época en la cual transcurre la historia.<br />
Desde comienzos del siglo XVII, en Japón se había consolidado el llamado sistema Bakufu o, también llamado, Shogunato, cuya base de poder residía en una doble autoridad: el Emperador, cuya legitimación era ritual y divina (residente en Kyoto), y la del Shogun (residente en Edo, actual Tokio), que ostentaba el control político y el poder fáctico y real. El Japón Tokugawa o periodo Edo, 1600-1867, representó una época de doscientos años de estabilidad y paz. La familia Tokugawa, a la que pertenecieron todos los shogunes (y parte de los señores feudales o daimyo, que ejercían el control regional y leales al shogunato), consiguió acumular un poder sin precedentes muy superior al del emperador, aunque teóricamente continuaba siendo vasallo del poder imperial .<br />
<strong>“La costa china distaba casi doscientas millas, pero un decreto imperial se había encargado de mantenerla todavía más alejada, prohibiendo en toda la isla la construcción de barcos con más de un mástil”. </strong>Baricco, cuando habla de este decreto imperial, se refiere al “Sakoku”: El Sakoku (&#8221;cierre del país&#8221;) fue una política aislacionista del Shogunato Tokugawa de Japón que prohibía la entrada o salida del país, fuera extranjero o japonés, bajo pena de muerte. Adicionalmente, se prohibía el retorno de japoneses que se encontraban en China, Corea y Filipinas. A pesar de que virtualmente el país se encontraba blindado ante el resto del mundo, existían pequeños y restringidos vínculos de intercambio con los holandeses bajo vigilancia permanente del shogunato, prohibiendo cualquier salida de holandeses de la isla hacia Japón. También existían pequeños vínculos comerciales con navíos chinos que llegaban a Nagasaki<br />
El Sakoku comenzó a germinar tras la sofocación violenta de la “Rebelión de Shimabara”, que comenzó en 1637, provocada por campesinos japoneses cristianos cerca de Nagasaki, al que se adhirieron pescadores, artesanos, comerciantes y Ronin (samuráis sin señor). En 1638, había 27.000 rebeldes luchando contra 125.000 soldados al mando del shogun. Cuando el jefe del mando del shogunato Tokugawa Itakura Shigemasa solicitó ayuda a los holandeses para que les suministrara a su ejército armas de fuego y, sobretodo, cañones (y se los proveyeron), los rebeldes enviaron un mensaje desde el castillo Hara (desde donde resistían) que decía: ”Es que ya no hay soldados valientes en el reino para combatir con nosotros, y no se avergonzaron de haber llamado a extranjeros en su auxilio contra nuestro pequeño contingente?”. Tras este mensaje, el Shogun Tokugawa Iemitsu ordenó la retirada del barco holandés.<br />
La “Rebelión Shimabara” finalizó con la ejecución de cerca de 40.000 personas, incluyendo mujeres y niños. En 1639, se prohibió la entrada al país de naves portuguesas y a cualquier extranjero, iniciando formalmente el período de sakoku y, en 1641, se confinó a los holandeses en la isla de Dejima, debido a la ayuda prestada en la rebelión y a que su interés era puramente comercial y no de promoción del cristianismo.<br />
Debido a este cierre de fronteras, nos dice Baricco, que se creó una débil red de contrabando por parte de mercaderes chinos, japoneses e ingleses junto a la connivencia de algunos japoneses; y, esta red, será la que lleve a Hervé Joncour hasta la provincia de Shirikawa.<br />
La documentación histórica de Baricco, puesta en boca del narrador imparcial y conocida por el extraño e incógnito “Baldabiou”, es casi exacta, aunque frugal. Así, continúa narrando que la finalización del Sakoku, tras la infructuosas iniciativas diplomáticas con el Bakufu por parte de Holanda, Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos, fue debida a “…gracias a la fuerza de las armas, los americanos. En julio de 1853 el almirante Matthew C. Perry entró en la bahía de Yokohama con una moderna flota de buques a vapor y entregó a los japoneses un ultimátum en el que se «auspiciaba» la apertura de la isla a los extranjeros”. Este ultimátum enviado por el presidente de los Estados Unidos (que consideraban el Japón como un punto de abastecimiento fundamental para su abastecimiento hasta los puertos de China) en forma de carta a través de una expedición naval en 1852 comandada por el comodoro Matthew C. Perry. Después de entregar la carta con las exigencias que contenía de apertura de los puertos japoneses de Shimoda y Hakodate al comercio con los Estados Unidos, garantizando la seguridad de náufragos estadounidenses y establecimiento de un cónsul permanente, Perry amenazó con volver con una armada de guerra de la China. Así, en 1854, volvió a la costa japonesa con 8 Barcos y forzó al shogun a firmar el “Tratado Kanagawa” estableciendo relaciones diplomáticas formales entre Japón y los Estados Unidos, se firmó el 31 de marzo de 1854 entre el Comodoro Matthew Perry y las autoridades de Japón en el puerto de Shimoda. Inmediatamente después, en el transcurso de los 5 años siguientes, Japón firmó similares tratados con holandeses, ingleses y rusos. El Tratado de Harris  (tratado que fue firmado por el Bakufu sin ser consultado con el emperador) fue el siguiente tratado que firmó Japón con los Estados Unidos, en julio de 1858.<br />
<strong>“Nunca antes habían visto los japoneses una embarcación capaz de surcar el mar con el viento en contra”. </strong>Efectivamente, tal era el retraso tecnológico del Japón Tokugawa que no disponían de flota alguna a vapor, y a estos barcos de vapor que arribaron al puerto de Uraga en 1853: Mississippi, Plymouth, Saratoga, y Susquehanna, los japoneses los llamaron “Barcos Negros”. El término “negros” hace referencia al color del humo que salía por las chimeneas, debido al carbón  quemado en las calderas.<br />
“El mar que rodea esta isla -declaró el almirante con cierta solemnidad- es desde hoy mucho menos profundo”, con estas palabras del comodoro Perry se daba por enterrada la política exclusionista y aislacionista del Bakufu: el “Sakoku”,  Japón se abriría definitivamente a occidente.<br />
El aislacionismo japonés mediante el Sakoku, es el argumento básico que Baldabiou utiliza para convencer a todos los productores de seda de Lavilledieu, y, de esta manera, iniciar los viajes de Hervé Joncour a Japón: <strong>“Baldabiou conocía todas esas historias. Sobre todo conocía una leyenda que se oía repetidas veces entre quienes habían estado tan lejos. Decía que en aquella isla se producía la seda más bella del mundo. Lo hacían desde hacía más de mil años, según ritos y secretos que habían alcanzado una mística exactitud. Lo que Baldabiou pensaba es que no se trataba de una leyenda, sino de la pura y simple verdad. Una vez había tenido entre sus dedos un velo tejido con hilo de seda japonés. Era como tener la nada entre los dedos. Así, cuando parecía que todo se iba al diablo por aquella historia de la pebrina y de los huevos enfermos, lo que pensó fue: «Esa isla está llena de gusanos de seda. Y una isla a la que en doscientos años no han conseguido llegar ni un comerciante chino ni un asegurador inglés es una isla a la que no llegará nunca ninguna enfermedad.» No se limitó a pensarlo: se lo dijo a todos los productores de seda de Lavilledieu, después de haberlos convocado en el café de Verdun. Ninguno de ellos había oído jamás hablar del Japón. ¿Tendremos que atravesar el mundo para ir a comprar unos huevos como Dios manda a un lugar donde si ven a un extranjero lo ahorcan?<br />
-Lo ahorcaban -puntualizó Baldabiou.<br />
No sabían qué pensar. A alguno se le ocurrió una objeción.<br />
- Habrá algún motivo por el cual a nadie en el mundo se le ha ocurrido ir hasta allí a comprar los huevos.<br />
Baldabiou podía haberse pavoneado recordando que en el resto del mundo no había ningún otro Baldabiou. Pero prefirió presentar las cosas tal como eran.<br />
- Los japoneses se han resignado a vender su seda. Pero los huevos, ésa es otra historia. Los huevos no los sueltan. Y si intentas sacarlos de la isla estás cometiendo un crimen.<br />
 Los productores de seda de Lavilledieu eran, quien más quien menos, gente de bien, y nunca habrían pensado in infringir ninguna de las leyes de su país. La hipótesis de hacerlo en la otra punta del mundo, sin embargo, les pareció razonablemente sensata”.</strong>Con este último párrafo, Baricco irónicamente nos demuestra la hipocresía y la voracidad materialista de nuestra sociedad occidental en la época del colonialismo (¿y también en la actualidad?), que no se detenía ante nada, ni leyes, derechos, ni valores morales de otros pueblos con tal de satisfacer sus ansias de riqueza. Así, los productores de seda, hombres justos y de bien, aceptan de buen grado  infringir la ley, ya que son leyes de otro país, de otras gentes.<br />
Los nombres del chino, el holandés y el japonés con los que partió Hervé Joncour y que le dio Baldabiou, nos entrelazan con la red de contrabandistas que operaban en Japón para poder comerciar con las mercancías prohibidas en esa época, tal y como Baricco nos dijo: <strong>“Los mercaderes chinos, holandeses e ingleses habían intentado repetidas veces romper con aquel absurdo aislamiento, pero sólo habían logrado crear una frágil y peligrosa red de contrabando. Habían ganado poco dinero, muchos problemas y algunas leyendas, buenas para contar en los puertos por las noches. Donde ellos habían fracasado, tuvieron éxito”.</strong>Baricco recurre a la técnica narrativa de la “repetición” en la descripción del mismo itinerario que sigue Hervé Joncour, hasta cuatro veces, desde Lavilledieu hasta la aldea de Hara kei –Pp 26, 39, 61, 84, variando únicamente el nombre con el se conoce al lago Baikal (del tártaro Bai-kul “lago rico”; también llamado el ojo de Siberia o el ojo de Asia, o, también, el ojo azul de Siberia o “La perla de Asia) por las gentes del lugar (“mar”: efectivamente, lo llaman así los pescadores del lugar porque tiene olas bravas, y más de 300 arroyos y ríos desembocan en él; “demonio”, “El último” y “El santo”): “Cruzó la frontera cerca de Metz, atravesó Württemberg y Baviera, entró en Austria, llegó en tren a Viena y Budapest, para proseguir después hasta Kiev. Recorrió a caballo mil kilómetros de estepa rusa, superó los Urales, entró en Siberia, viajó durante cuarenta días hasta llegar al lago Baikal, al que la gente del lugar llamaba mar. Descendió por el curso del río Amur, bordeando la frontera china hasta el océano, y cuando llegó al océano se detuvo en el puerto de Sabirk durante once días, hasta que un barco de contrabandistas holandeses lo llevó a Cabo Teraya, en la costa oeste del Japón. A pie, viajando por caminos, atravesó las provincias de Ishikawa, Toyama, Niigata, entró en la de Fukushima y llegó a la ciudad de Shirakawa, la rodeó por el lado este, esperó durante dos días a un hombre vestido de negro que le vendó los ojos y lo llevó hasta una aldea en las colinas”.<br />
La técnica narrativa de la repetición utilizada en la descripción del viaje, en mi opinión, la utiliza Baricco para enfatizar la frugalidad de la vida (en cada viaje, los habitantes del lugar han cambiado el nombre, dándonos a entender que el paso del tiempo todo lo borra o lo cambia pero la naturaleza siempre está ahí: el mar) y la repetición cíclica de la vida (como la repetición de las cuatro estaciones en la naturaleza). También, creo que esta técnica la utiliza para resaltar el viaje como elemento delator de la personalidad de Hervé Joncour, como un viaje hacia su interior, donde el lector, a través de diferentes de diferentes técnicas construidas por Baricco, va desgranando y elucubrando individualmente la forma de sentir y de pensar de Hervé Joncour, ya que Baricco huye de la descripción del personaje o, mejor dicho, rechaza cualquier pretensión de describirlo, cuyo único fin,  para él, es airear la libertad psicológica en la lectura. Todo es narrado de manera sucinta: la historia, el espacio geográfico, las condiciones sociales, los sentimientos, etc. Las acciones son el instrumento del que se vale Baricco para narrarnos la historia.<br />
También, Baricco utiliza la técnica de la intertextualidad como procedimiento constructivo, pp. 7 y 25: “Era 1861, Flaubert estaba escribiendo Salammbô, la luz eléctrica era todavía una hipótesis y Abraham Lincoln, al otro lado del océano, estaba combatiendo en una guerra cuyo final no vería”. El narrador también nos describe la ruta japonesa que sigue Hervé Joncour hasta la llegada a la aldea de las colinas: “…lo llevó a Cabo Teraya, en la costa oeste del Japón. A pie, viajando por caminos, atravesó las provincias de Ishikawa, Toyama, Niigata, entró en la de Fukushima y llegó a la ciudad de Shirakawa, la rodeó por el lado este, esperó durante dos días a un hombre vestido de negro que le vendó los ojos y lo llevó hasta una aldea en las colinas”.<br />
Pero esta ruta no es exacta, pues nos dice que desembarca en Cabo Teraya, en la costa oeste del Japón, y este cabo se encuentra en la costa este, más concretamente, en la bahía de Yokohama. El recorrido de Hervé Joncour por las provincias, actualmente prefecturas, fue a través de Ishikawa (o Iyikaua) en la costa oeste de la parte central de la isla Honshu (Hondo), continuó subiendo por Toyama (o Toiama), situada en la frontera norte de la provincia de Ishikawa, siguió ascendiendo por Toyama hasta la costa noroeste, donde se encuentra la provincia de Niigata, después giró hacia el este, entrando en la provincia de Fukushima (o Fukuyima), donde llegó hasta ciudad de Shirakawa, rodeándola por el este; pero esta ciudad no existía en la época de la novela, porque la ciudad de Shirikawa fue fundada el 1 de abril de 1949.<br />
Este recorrido hacia el norte es importante conocerlo porque esto nos ayudará, en parte, a desentrañar las creencias, el estilo de vida y la personalidad de Hara Kei, y, por ende, la de los daimyo y samuráis del Japón ancestral, ya que el narrador no nos habla de ello. Sólo tenemos de Hara Kei los siguientes extractos:<br />
<strong>“Se descorrió un panel de papel de arroz y Hervé Joncour entró. Hara Kei estaba sentado con las piernas cruzadas en el suelo, en la esquina más alejada de la habitación. Vestía una túnica oscura, no llevaba joyas. El único signo visible de su poder era una mujer tendida junto a él, inmóvil, con la cabeza apoyada en su regazo…”; “Al hombre más inexpugnable del Japón, al amo de todo lo que el mundo conseguía arrancar de aquella isla, Hervé Joncour intentó explicarle quién era…”. “Hara Kei escuchaba, sin que la sombra de un gesto descompusiera los rasgos de su rostro. Mantenía los ojos fijos en los labios de Hervé Joncour como si fueran las últimas líneas de una carta de despedida”.“…cuando se escuchó la voz de Hara Kei.<br />
- Sed bienvenido, mi amigo francés.<br />
Estaba a pocos pasos de allí. El kimono oscuro, el pelo, negro, perfectamente recogido en la nuca. Se acercó. Se puso a observar la pajarera, mirando una a una las puertas abiertas.<br />
- Volverán. Es siempre difícil resistir la tentación de volver, ¿no es cierto?”. “Hara Kei estaba sentado en el lugar de honor, vestido de oscuro, con los pies descalzos”. “Esperó largo rato, después llegó Hara Kei. No hizo ningún gesto de saludo. Ni siquiera se sentó.<br />
- ¿Cómo habéis llegado hasta aquí, francés?<br />
Hervé Joncour no contestó.<br />
- Os he preguntado quién os ha traído hasta aquí.<br />
Silencio.<br />
- Aquí no hay nada para vos. Sólo hay guerra. Y no es vuestra guerra. Marchaos.<br />
Hervé Joncour sacó una pequeña bolsa de piel, la abrió y la vació en el suelo. Limaduras de oro.<br />
- La guerra es un juego caro. Vos tenéis necesidad de mí. Y yo tengo necesidad de vos.<br />
Hara Kei no miró siquiera el oro disperso por el suelo. Se dio la vuelta y se marchó”. “- El Japón es un país muy antiguo, ¿sabes? Sus leyes son antiguas: dicen que hay doce crímenes por los que es lícito condenar a muerte a un hombre. Y uno de ellos es llevar un mensaje de amor de su propia ama.<br />
Hervé Joncour no apartó los ojos de aquel chico asesinado.<br />
- No llevaba mensajes de amor consigo.<br />
- Él era un mensaje de amor”.</strong>De lo anterior, podemos entresacar la conclusión que Hara Kei era un “Daimyo” o señor feudal del norte, perteneciente a la nobleza del periodo Edo. En este periodo, Japón estaba dividido en 279 Han, cuyos señores ejercían un poder absoluto sobre sus vasallos.<br />
El periodo japonés de 1853 a 1868 se conoce con el nombre de “Bakumatsu” o “Fin del Bakufu” fue una época de violentas intrigas y conspiraciones mortíferas, de rebeliones y contragolpes, de señores feudales del suroeste maniobrando contra los leales a Tokugawa, que finalizaría en una guerra civil (1868.1869). La violencia hacia los extranjeros y aquellos con quienes comerciaban se incrementó a principios de 1860. Ii Naosuke, quien había firmado con Harris el Tratado de comercio con los Estados Unidos y que había tratado de eliminar a aquellos que se oponían a la occidentalización con la llamada Purga de Ansei, fue asesinado en marzo de 1860 en Sakuradamon. Henry Heusken, el traductor holandés de Harris, también fue asesinado por miembros fanáticos de un clan ronin anti-occidental en enero de 1861, también en ese mismo año el consulado británico en Edo fue incendiado y hubo dos muertos.<br />
Por tanto, podemos suponer que Hara Key era un daimyo leal al shogun puesto que tenía su feudo en el norte. También, sutilmente, nos indica el narrador la pertenencia de Hara Kei al bando perdedor del Shogun, ya que los británicos eran, en un momento determinado, los principales aliados del shogunato, pero posteriormente se mostraron reacios a proporcionar ayuda. Entonces, los Tokugawa se decantaron por la ayuda militar francesa y sus consejeros debido al prestigio militar de Napoleón III por sus éxitos en la Guerra de Crimea y en la Guerra de Italia: <strong>“Hervé Joncour notó como algo le presionaba la cabeza y le obligaba a inclinarla hacia el suelo.<br />
- Es un fusil, francés. No levantéis la vista, os lo ruego”. </strong>Con lo que nos deja entrever de la conducta de Hara Kei, podemos comprobar que era un samurai que vivía de acuerdo con el “Credo del samurai ,  y el Código Bushido”: El código samurai fue conocido en Japón como “Bushido”, que literalmente significa &#8220;Modos militares del caballero&#8221; y que podemos traducirlo como “La conducta del guerrero” o, también, “El camino del guerrero”. Este código nació en el siglo XII y nunca fue redactado.<br />
El poder político estaba a cargo del shogun o “General”, y era el padre espiritual de los samuráis. Debajo de los shogun estaban los daimyo o nobles de la corte, cada uno de los cuales contaba con un pequeño ejército privado de guardias, que eran  los samuráis<br />
Los samuráis tenían derecho de matar al instante a cualquier plebeyo irrespetuoso. Pero no podían hacer cualquier cosa; debían cumplir estrictamente con el código bushi. Para vivir de acuerdo con el código, un samurai debía ser valeroso, honorable, motivado por un deseo de actuar con rectitud y justicia. Además, debía ser misericordioso, decir siempre la verdad, ser cortés, leal, dominar sus impulsos y tener voluntad de sacrificio.<br />
Un auténtico samurai debía vivir una vida frugal. La riqueza no les importaba, sólo el orgullo y el honor. <strong>“Vestía una túnica oscura, no llevaba joyas. El único signo visible de su poder era una mujer tendida junto a él, inmóvil, con la cabeza apoyada en su regazo…”.</strong> La única salida honrosa para un samurai derrotado en batalla era la muerte o el suicidio ritual (seppuku). En el seppuku, también conocido como harakiri, el samurai, literalmente, se sacaba las entrañas. Luego, otro samurai, generalmente un amigo, le cortaba la cabeza.<br />
El Bushido emana del Budismo, del zen, del confucionismo y del Sintoísmo: Del Budismo, el Bushido toma la relación entre el peligro y la muerte. El samurai no teme a la muerte, ya que cree que tras la muerte se reencarnará y volverá a vivir otra vida en la Tierra.<br />
A través del Zen, una escuela del Budismo, uno puede alcanzar el definitivo &#8220;absoluto&#8221;. La meditación zen enseña a &#8220;conocerse a sí mismo&#8221; y a no limitarse. El samurai utiliza esto como una herramienta para desembarazarse del miedo, la inseguridad y, finalmente, los errores.<br />
El Sintoísmo, religión ancestral japonesa, otorga lealtad y patriotismo. Obediencia ciega al emperador.<br />
El Confucionismo y su piedad filial establecen cómo han de ser las relaciones con su entorno y su familia.<br />
<strong>Código Bushido: Los siete principios</strong><strong>1. Gi, (Honradez/Justicia)</strong><br />
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia. Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.<br />
- “Cuando salgáis de aquí, tendréis lo que deseáis”, dijo Hara Kei. Hara Kei, cuando supo del engaño que le habían hecho al francés, lo llamó para restablecer el orden de su justicia.<br />
<strong>2. Yu, (Valor heroico)</strong>Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir.Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado, es peligroso, pero sin duda también es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte.Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.<br />
<strong>3. Jin, (Compasión)</strong><br />
Mediante un entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres, ya que desarrolla un poder tan grande que debe ser usado solo para el bien de todos.<br />
El samurai debe tener compasión. El samurai debe ayudar a sus hermanos en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.<br />
<strong>4. Rei, (Cortesía)</strong><br />
Ser un guerrero no justifica la crueldad. Los samuráis no tienen motivos para ser crueles, no necesitan demostrar su fuerza a nadie salvo a sí mismos. Un samurai debe ser cortés siempre, especialmente hacia sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto hacia sus oponentes, el samurai no es mejor que los animales. Un samurai es temido por su fiereza en la batalla, pero es respetado por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.<br />
Hara Kei demuestra su cortesía en todos los viajes de Hervé Joncour, salvo en el último, cuando Hara Kei partía para la guerra.<br />
<strong>5. Meyo, (Honor)</strong><br />
El auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, él mismo. Las decisiones que toma y cómo las lleva a cabo son un reflejo de quién es en realidad. Nadie puede ocultarse de sí mismo, y los samuráis no son una excepción.<br />
“Él era un mensaje de amor”.<br />
<strong>6. Makoto,  (Sinceridad absoluta)</strong><br />
Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en este mundo lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de dar su palabra. No ha de prometer. El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. “Hablar” y “hacer” son, para un samurai, la misma acción.<br />
“Cuando salgáis de aquí, tendréis lo que deseáis”. Y cumple.<br />
<strong>7. Chugo, (Deber y Lealtad)</strong><br />
Para el samurai, haber hecho o dicho “algo”, significa que ese “algo” le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel. Las palabras de un samurai son como sus huellas: puedes seguirlas donde quiera que él vaya, por ello el samurai debe tener cuidado con el camino que sigue.<br />
Hara Kei demuestra su lealtad al shogun al partir para la guerra.<br />
El desenlace de estas rebeliones y revueltas culmina con la Guerra Boshin o “Guerra del Año del Dragón”, nombre que se le dio a la guerra civil que tuvo lugar entre 1868 y 1869 en Japón entre los partidarios del gobierno del shogunato Tokugawa en el poder y la facción que pretendía la devolución del poder político a la corte imperial. Finalizó con la victoria de las fuerzas imperiales y el traslado de la residencia del emperador desde Kyoto a Tokio. Las consecuencias fueron:<br />
La superación de la antigua estructura feudal. Las funciones del shogun fueron abolidas.. Los daimyo ceden su poder al emperador. La abolición del orden feudal llegó en 1871. Los antiguos feudos son sustituidos por distritos administrativos (Japón se divide en 72 provincias).<br />
“A principios del nuevo año -1866- el Japón declaró oficialmente lícita la exportación de los gusanos de seda.<br />
En el decenio siguiente Francia sola llegaría a importar huevos japoneses por valor de diez millones de francos.<br />
A partir de 1869, por lo demás, con la apertura del Canal de Suez, llegar al Japón no comportaría más de veinte días de viaje. Y volver, poco menos que veinte.<br />
La seda artificial sería patentada, en 1884, por un francés que se llamaba Chardonnet”.<br />
Efectivamente, puesto que las obras de excavación del canal se iniciaron oficialmente el 25 de abril de 1859 por la empresa del ingeniero francés Ferdinand de Lesseps, con la autorización de las autoridades egipcias de la época, y fue inaugurado en 1869. Para la ocasión, el compositor italiano Giuseppe Verdi compuso (por encargo) la ópera Aida. En el momento de la inauguración, Egipto poseía el 44% de las acciones y unos 21.000 franceses el resto.<br />
Bibliografía y webgrafía<br />
Martínez Robles, David. “La creación de Japón”. “El Japón del siglo XIX: Tradición y reforma”.<br />
http://es.wikipedia.org/wiki/Gustave_Flaubert<br />
http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_Boshin<br />
http://zorbaelbuda.wordpress.com/2009/04/11/bushido-el-codigo-samurai/<br />
http://www.danterafaela.com.ar/documentos/esp/baricco_el_mar.doc. Cordiano, Susana.<br />
http://tribuvirtual.ning.com/profiles/blogs/seda-abaricco?id=2101434%3ABlogPost%3A14457&#038;page=2#comments<br />
http://es.wikipedia.org/wiki/Rebeli%C3%B3n_Shimabara    http://talisman.iespana.es/historia/csamurai.html<br />
http://www.epdlp.com/escritor.php?id=2531<br />
http://es.wikipedia.org/wiki/Era_Tokugawa </p>
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		<title>El Japón del siglo XIX</title>
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		<pubDate>Mon, 13 Jul 2009 14:10:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Checa</dc:creator>
		
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La sociedad china era una sociedad de tipo piramidal, en cuyo seno se distinguían cuatro clases: Los letrados, los campesinos, los artesanos y los comerciantes. Por encima de todos ellos se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><strong><div id="attachment_578" class="wp-caption alignleft" style="width: 160px"><a href="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/07/satsuma-samurai-during-boshin-war-period.jpg"><img src="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/07/satsuma-samurai-during-boshin-war-period-150x150.jpg" alt="Satsuma samurai" title="satsuma-samurai-during-boshin-war-period" width="150" height="150" class="size-thumbnail wp-image-578" /></a><p class="wp-caption-text">Satsuma samurai</p></div><strong>El neoconfucianismo seguía siendo la filosofía dominante en China hasta comienzos del siglo XIX.<span id="more-569"></span> <strong>Estructura socio-política </strong>de China y Japón a principios del siglo XIX.<br />
La sociedad china era una sociedad de tipo piramidal, en cuyo seno se distinguían cuatro clases: Los letrados, los campesinos, los artesanos y los comerciantes. Por encima de todos ellos se encontraba el emperador que era el enlace de comunicación entre el cielo y la tierra (los hombres), al igual que el emperador de Japón, pero a diferencia de éste que sólo disponía del poder espiritual y religioso, el emperador chino poseía todos los poderes: político, ejecutivo, judicial, militar, legislativo y administrativo.<br />
Los letrados (mandarines) constituían la clase dirigente de la sociedad china, a dos niveles: nacional y local. Su carrera era determinada por un sistema de exámenes, y una complicada jerarquía los vinculaba a la administración central, en los períodos de unidad, y a las administraciones locales en tiempos de anarquía, de división o de perturbaciones. A la jerarquía se superponía el sistema familiar, relacionado con el culto a los antepasados.<br />
Los pueblos y los distritos son, de hecho, comunidades que agrupaban un número mayor o menor de familias y que evitaban -en la medida de lo posible- las relaciones con el gobierno central (representado por el gobernador de la provincia) administrándose a sí mismas. </p>
<p>La base de la estabilidad del periodo Tokugawa se sitúa en el esfuerzo por establecer una clara línea divisoria entre la clase superior (formada fundamentalmente por los samuráis) y la de los plebeyos. El clan Tokugawa abrazó el neoconfucianismo para establecer y mantener esta nueva estructura social. Así pues, en la cima se encontraba la clase samurai, posteriormente se encontraban la nobleza y las cortes, y más abajo estaban las clases religiosas, por último se encontraban en una categoría inferior las clases urbanas, artesanos, comerciantes y delincuentes. Este sistema social se impuso a toda la comunidad japonesa y su influencia es tal, que en la sociedad japonesa actual posee algunos rasgos de esta estructura.<br />
Durante el período de los shogunatos, existía una especie de dictadura militar sometida específicamente al Emperador de Japón. El shogun, convertido en general en jefe de las fuerzas armadas de Japón, tenía el poder militar y político del país; mientras que al emperador le fueron asignados poder espiritual y religioso, a modo de enlace entre las personas y los dioses, y poder nominal en la corte imperial de Kyoto. Entre las funciones administrativas del shogunato Tokugawa estuvieron: arbitraje entre los intereses de los daimyo en Japón; control de la representación exterior del país; control del poder militar japonés; y dirección de la política interna del país mediante directrices más o menos comunes.<br />
A pesar de que virtualmente el país se encontraba blindado ante el resto del mundo (Sakoku), existían pequeños vínculos de intercambio, en la que los holandeses se establecieron comercialmente en la pequeña isla artificial de Dejima, cerca de Nagasaki; aunque las actividades que se hacían en la isla eran muy restringidas y estaba bajo vigilancia continua del shogunato, prohibiendo cualquiera salida de holandeses de la isla hacia Japón.</p>
<p>Situación en Japón a principios del s. XIX</p>
<p>La estabilidad política y social que impusieron los Tokugawa, tuvo como resultado un crecimiento de la economía japonesa: aumento de la producción agrícola, diversificación de cultivos (entre otros, llegaron la patata o el boniato americanos a través de la China), crecimiento demográfico, crecimiento urbano, desarrollo del comercio y de las redes de transporte, etc. Estos cambios supusieron,  a principios del s. XIX, una agudización de las diferencias entre los poderosos y los pobres. Algunos Daimyo concedieron el grado de samurái a familias de origen plebeyo (comerciantes enriquecidos), mientras que algunos samuráis abandonaban su estatus (temporal o permanentemente) para dedicarse a actividades propias de plebeyos. Estos cambios erosionaron la sociedad Edo; los comerciantes eran considerados culpables de la situación tanto por los que pertenecían a los estratos más altos como por los que formaban parte de los más bajos; en el mundo rural, directamente dependiente del poder de los samuráis que lo controlaban, se consideró que el crecimiento de las ciudades era la causa de su empobrecimiento; los señores y, en último término, el shogun eran acusados por los samuráis.<br />
En realidad, a inicios del siglo XIX cerca de una sexta parte de la población japonesa vivía en zonas urbanas. Paralelamente al crecimiento comercial y urbano se produjo una mejora de las comunicaciones y los transportes locales y marítimos, además de desarrollarse sistemas más eficaces de financiación, seguros, banca, correos, etc. De forma similar, se produjo un importante incremento de los estándares educativos: a partir de 1800 se crearon centenares de escuelas de templos. Se calcula que cerca del cuarenta por ciento de los chicos jóvenes habían recibido una educación básica cuando cayó el sistema Tokugawa (la cifra en las chicas era marcadamente inferior).<br />
Como es evidente, los estándares de vida aumentaron significativamente a lo largo de todo el periodo Tokugawa. Esto representa un contraste con la cultura tradicional japonesa, que hasta aquel momento apostaba (teniendo en cuenta los limitados recursos del Japón y su densidad de población ya desde antiguo) por la frugalidad, la sencillez y el gasto moderado. Con respecto a la alimentación, el arroz continuaba siendo la base, complementado en las regiones más pobres por sustitutos más baratos y fáciles de cultivar (como la patata o el boniato que hemos mencionado más arriba). Pero además se extendió el uso de algunos productos de lujo, como el azúcar, las frutas y las verduras, el pescado o el tofu (de soja), y el sake (licor de arroz). Significativamente, el número de restaurantes creció en todo el país. Todo esto retrata la imagen que habitualmente se tiene del Japón tradicional, que en realidad es la del Japón Tokugawa. Una imagen que se rompió repentinamente a mediados de siglo XIX, en un momento en el que el Japón empezaba a entrar en el sistema de relaciones internacionales y, en parte, a causa de este hecho.</p>
<p>Impacto de la llegada de los occidentales</p>
<p>La llegada de los países occidentales hay que entenderla como un elemento más del proceso de expansión imperialista de las grandes potencias en el Extremo Oriente. La reacción dentro del Japón fue de fuerte rechazo hacia los occidentales, como había pasado en la China, y también de descontento hacia el bakufu, y el Shogun como su jefe más visible, porque no había sabido salvaguardar el honor japonés. La llegada de los occidentales aceleró y provocó la caída del  sistema político imperante durante los dos últimos siglos: el “Bakufu”. Pero el fuerte sentimiento nacionalista que se difundiría a partir de aquel momento en el Japón llevaría al país hacia unos caminos muy distintos a los que ya estaba siguiendo la China y, en pocos años, el Japón entraría en una etapa nueva y muy distinta de su historia, y que lo convertiría en una nueva y emergente potencia mundial.</p>
<p>Restauración/Revolución Meiji</p>
<p>La restauración/revolución Meiji fue el resultado de los conflictos internos del Japón de la era final del shogunato Tokugawa. La llegada de los americanos y europeos en la década de 1850 aumentó las tensiones domésticas; el bakufu se encontraba ya debilitado por una erosionada economía primaria y una anquilosada estructura política. Cuando el bakufu, a pesar de la oposición de la casa imperial en Kyoto, firmó el tratado de Kanagawa en 1854 (Tratado de Perry) y el tratado de Harris en 1858, podríamos decir, que firmó políticamente su sentencia de muerte. Las concesiones del bakufu a los bárbaros extranjeros no fueron bien recibidas en muchas partes del Japón; así, la reacción fue de un fortísimo rechazo a los occidentales, y también de un gran descontento hacia el bakufu.<br />
La pujanza de los nuevos ricos y líderes de las ciudades (comerciantes principalmente) querían una mayor participación en el sistema político para reflejar los intereses burgueses emergentes. Los antiguos samuráis pensaban que un nuevo sistema parlamentario podría permitirles recuperar sus perdidas posiciones. Este periodo pre-restaurador/revolucionario coincidió con una gran angustia económica así como con la creación de partidos políticos que pasaron directamente a la acción tras la presentación del borrador de la constitución relativamente liberal de 1881 que fue publicada sin la aprobación oficial. Los incidentes y la violencia fueron en aumento y las medidas policiales  y represivas también. Los partidos políticos decidieron disolverse en 1884 temporalmente. Itagaki (impulsor del movimiento “Libertad y derechos populares”) viajó en 1884 a Europa para preparar una nueva constitución.<br />
Por tanto, la sociedad clamaba cada día más por una constitución que reflejara los deseos del pueblo y, a la misma vez, creían que dicha constitución les proporcionaría la unidad nacional necesaria para contrarrestar los retos que les planteaban la llegada de los occidentales. </p>
<p>Impacto de la Constitución Meiji</p>
<p>A pesar de la orientación militarista, su ideología ultranacionalista y su ambigua estructura, la constitución japonesa de 1889 supuso una rápida y fructífera modernización a todos los niveles. La nueva constitución se gestó para ser una constitución que se mantuviera en el tiempo, con el emperador ostentando la soberanía y el poder supremo, y sólo unos pocos privilegios concedidos a los derechos populares y mecanismos parlamentarios. La participación de los partidos fue reconocida como parte del proceso político. La Constitución Meiji se mantuvo como ley fundamental hasta 1947.<br />
En los primeros años del gobierno constitucional, salieron a relucir las fortalezas y debilidades políticas de la Constitución Meiji. Un pequeño grupo de la élite Satsuma y Choshu continuó gobernando Japón, siendo institucionalizados como cuerpo extraordinario del genro (estadistas). Colectivamente, el genro tomó decisiones reservadas al emperador, y era el genro y no el emperador quien controlaba el gobierno políticamente. Durante toda la era, sin embargo, los problemas políticos fueron resueltos, normalmente, mediante acuerdos y compromisos, y los partidos políticos fueron incrementando gradualmente su poder sobre el gobierno, y, como resultado, mantuvieron un rol aún cada vez mayor en la política.<br />
Desde el comienzo, los gobernantes Meiji adoptaron el concepto de una economía de mercado y adoptaron las formas británicas y estadounidenses de mercado libre capitalista. El sector privado, en una nación que gozaba de una abundancia de empresarios agresivos, adopto el cambio con una buena acogida. Después de los primeros veinte años de la era Meiji, la industria económica se expandió rápidamente hasta cerca del 1920 con los avances tecnológicos occidentales y las grandes inversiones privadas. Estimulados por las guerras y mediante la cuidadosa planificación económica, Japón surgió como una de las principales naciones industriales tras la Primera Guerra Mundial<br />
En cuanto a los cambios sociales, podemos afirmar que fueron tan importantes como los políticos.<br />
En cuanto a los cambios económicos, la modernización de la nación se realizó mediante iniciativas como el cableado telegráfico a las ciudades más importantes, la construcción de ferrocarriles, astilleros, fábricas de las municiones, minas, instalaciones de fabricación del textiles, fábricas, y estaciones experimentales agrícolas. También se realizaron esfuerzos significativos en la modernización militar, los que incluyeron el establecimiento de un pequeño ejército permanente, un amplio sistema de reserva, y un servicio militar compulsorio para todos los hombres. Fueron estudiados los sistemas militares extranjeros, se contrataron consejeros extranjeros, y se enviaron cadetes a las escuelas militares y navales de Europa y Estados Unidos.</strong></p>
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		<title>La China de Mao</title>
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		<pubDate>Mon, 13 Jul 2009 11:23:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Checa</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[ En este cartel con la imagen de Mao (de los cientos que se hicieron y de los millones que se imprimieron) en la parte superior, como si fuera un ser superior o un dios, vemos que la masa popular sigue o lleva el pequeño libro rojo: “Citas del Presidente Mao”, que era la recopilación [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/07/mao.jpg"><img src="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/07/mao-150x150.jpg" alt="mao" title="mao" width="150" height="150" class="alignleft size-thumbnail wp-image-559" /></a> En este cartel con la imagen de Mao<span id="more-558"></span> (de los cientos que se hicieron y de los millones que se imprimieron) en la parte superior, como si fuera un ser superior o un dios, vemos que la masa popular sigue o lleva el pequeño libro rojo: “Citas del Presidente Mao”, que era la recopilación de los discursos de Mao y que se convirtió en obra de referencia y de lectura de obligada para la población en general. Este culto a la personalidad en torno a la figura de Mao Zedong se realizó en el marco de una intensa campaña de masas que recibió el nombre, como hemos visto anteriormente, de “Gran Revolución Cultural Proletaria”.<br />
A lo largo de las diferentes lecturas que he realizado, pienso que no existe una sola figura de Mao Zedong, ya que su figura aglutinó diferentes etapas. La primera, en mi opinión, la del joven inconformista e idealista que se rebelaba contra todos los órdenes y convenciones sociales (podríamos decir “revolucionario”) y que reverdeció en la última etapa de su vida. La segunda, puede verse la figura de Mao como la de un “Líder” infatigable, inextinguible y conquistador. Y, la tercera, como la de un dictador totalitario y endiosado  que sentía un enorme desprecio y animadversión hacia la clase política dirigente, hacia los intelectuales y toda forma de poder que le hiciera sombra. Su legado, por tanto, es controvertido, puesto que logró éxitos como reducir el índice de analfabetismo del 80% y la esperanza de vida de 35 años en 1949 al 6% y 70 años en 1970; y, también, deshizo un siglo de humillaciones a las que sometieron a China las potencias occidentales y afirmó la soberanía China. Pero, los sufrimientos de la población debido a las diferentes purgas y movilizaciones forzosas de millones de personas, su aislamiento consentido (al estilo de la China imperial), las violaciones más elementales de los derechos humanos en pro de un bien común, nos queda de él una imagen de un dictador de corte estalinista.</p>
<p><strong>Introducción: los primeros años del período maoísta</strong><br />
Con la proclamación de la RPC en octubre, el PCCh se enfrentaba a la impresionante tarea de administrar todo el país. En vísperas de la victoria comunista, Mao escribió un artículo titulado “Sobre la dictadura democrática del pueblo”, en el que exponía los objetivos del futuro gobierno comunista. En sintonía con su concepto de “Nueva democracia”, Mao afirmaba que el PCCh encabezaba una alianza de cuatro clases: el proletariado, el campesinado, la pequeña burguesía y la burguesía nacional. Y, todas ellas, disfrutaban de derechos y libertades democráticos. Poco después, en la Conferencia Consultiva Política del Pueblo chino en Pekín (septiembre de 1949), se invitó a un gran número de personalidades ajenas al PCCh, y se elaboró un programa común, que anunciaba la eliminación de todos los privilegios y propiedades extranjeros, así como la confiscación del capital al Guomindang. Al mismo tiempo, el programa común propugnaba la puesta en práctica de la reforma matrimonial y la reforma agraria, y preveía un periodo de transición al socialismo durante el que seguiría existiendo la economía privada urbana. Sin embargo, quedaba claro que el liderazgo estaría en manos del PCCh. De hecho, hasta 1954, China estuvo dividida en 6 regiones militares-administrativas. En 1954 se promulgó la constitución que permitía la creación de Congresos del pueblo en los ámbitos local (elección directa), provincial y central (elegidos por los congresos inferiores).<br />
Uno de los principales puntos del nuevo gobierno comunista era la conclusión de la reforma agraria (iniciada en 1945), que implicaba la apropiación de tierras pertenecientes a terratenientes y su redistribución entre los campesinos pobres. La ley de la reforma de 1950 fue impresionante, no sólo dio como resultado un gran incremento del número de campesinos pequeños propietarios sino que aseguró la eliminación de la influencia social y política de la élite rural. El proceso no se completó hasta 1952.<br />
Otra de las prioridades fue la “Ley de reforma matrimonial” destinada a poner fin al matrimonio concertado y el concubinato, estableciendo una edad mínima para casarse, permitiendo la libre elección del cónyuge y concediendo la libertad de divorcio. A finales de 1953, el partido empezó a frenar la puesta en práctica de la ley, y a hacer hincapié en la importancia de la armonía familiar como fundamento del orden socialista; así, por ejemplo, a las mujeres que pedían el divorcio se las criticaba ahora por exhibir el rasgo burgués del individualismo egoísta. En 1950, el objetivo del partido era crear unidades familiares estables y monógamas antes que establecer la absoluta igualdad entre sexos, en realidad se creó un nuevo patriarcado democrático. Se organizaron campañas masivas en las ciudades contra la corrupción. También se erradicó el juego, el tráfico de drogas y la prostitución.<br />
En 1953 se inició un proceso de nacionalización que se completaría en 1956. Al mismo tiempo, el gobierno lanzó su primer plan quinquenal, haciendo hincapié en la industria pesada. Y, establecía el objetivo de que en 1957 la tercera parte de todas las familias campesinas se hubieran integrado en cooperativas de productores agrícolas (CPA).<br />
En cuanto a las relaciones y alianzas exteriores internacionales, Mao visitó Moscú en 1949 y estableció una alianza de 30 años. Moscú le proporcionó el paraguas nuclear y la concesión de créditos para adquirir maquinaria y equipamientos soviéticos (contribución de la URRS en el primer plan quinquenal). En conjunto, la década de 1950 presenció una considerable influencia soviética. Sin embargo, las relaciones chino-soviéticas estaban cargadas de potenciales tensiones, especialmente tras la muerte de Stalin en 1953, por el intento de la URRS de controlar las políticas de defensa y de relaciones exteriores chinas, la renuencia de la URRS de compartir su tecnología nuclear y su tibio apoyo para la recuperación de Taiwan.</p>
<p><strong>¿Cómo tuvo lugar el desenlace de la Revolución Cultural? ¿Por qué? ¿Qué consecuencias tuvo?</strong><br />
En 1962, Mao empezó a hacer públicos sus temores de una restauración por parte de las clases reaccionarias, argumentando que incluso en una sociedad socialista podrían surgir elementos burgueses. El temor de Mao ante el revisionismo se vio reforzado por otros dos factores. En primer lugar, estaba su preocupación, anunciada por primera vez en 1964, por los sucesores revolucionarios. No es casualidad que precisamente en esa época Mao lanzara un mordaz ataque al sistema de enseñanza, condenando su énfasis en el éxito académico (que, por tanto, descuidaba el compromiso ideológico como criterio de progreso) y el saber teórico divorciado del trabajo productivo.<br />
En segundo lugar, Mao se sentía insatisfecho frente a los acontecimientos desarrollados en la esfera cultural; en 1961-1962, habían aparecido diversos artículos satíricos criticando el Gran Salto, algunos de los cuales eran ataques velados al propio Mao. En 1964, Mao pidió una rectificación en la esfera cultural. Así, se estableció un grupo integrado por cinco miembros del partido destinado a investigar los puntos de vista erróneos, pero sus actividades fueron limitadas, y a finales de 1965 la rectificación que había pedido Mao se desvaneció. Un resultado de esta breve rectificación fue el relieve público que adquirió la esposa de Mao, Jiang Qing, que durante toda la década de 1950 había tenido un papel bastante modesto, pero que ahora participó en una campaña que pretendía reformar la ópera tradicional de Pekín y, a la vez, producir una ópera revolucionaria que retratara adecuadamente las heroicas luchas del partido y sus miembros individuales por la liberación en 1949. Al parecer, fue en ese momento cuando Mao decidió lanzar un ataque frontal al propio partido, en lo que pasaría a conocerse como la Gran Revolución Cultural Proletaria. Ésta se inició de una manera bastante inocua, con un artículo redactado en noviembre de 1965 por Yao Wenyuan, director de la revista de “Shanghai Wenhui Bao” (Revista Cultural), en el que criticaba una obra teatral titulada “Hai Rui destituido del cargo”, escrita cinco años antes (y estrenada en febrero de 1961) por Wu Han, historiador y teniente de alcalde de Pekín, así como estrecho colaborador de Peng Zhen. Yao afirmaba que la obra era un ataque velado a Mao, interpretando la destitución de Hai Rui por parte del emperador como una alegoría de la arbitraria destitución de Peng Dehuai por parte de Mao, en 1959, por haberse opuesto a las comunas. Yao declaraba que aquella era una obra típica de la línea revisionista existente en el ámbito cultural, e instaba a la realización de una campaña de rectificación más generalizada.<br />
Tras la publicación del artículo de Yao, los ataques a intelectuales del partido considerados críticos con la línea maoísta se hicieron habituales. La destitución de Peng fue la culminación de una serie de purgas individuales, que siguieron a la publicación del artículo de Yao Wenyuan, claramente destinadas a asegurar el control maoísta de la capital, la propaganda del partido y el ejército.<br />
Mao alentaba ahora la lucha espontánea contra todas las formas de autoridad burocrática. Con eslóganes tales como “Rebelarse está justificado”, los estudiantes fueron tomando las calles, criticando a los profesores, a los intelectuales, al gobierno y a los cuadros del partido. A partir de tales manifestaciones surgió la Guardia Roja (hong weibing), integrada por estudiantes de secundaria y universitarios que se veían a sí mismos como los auténticos seguidores del pensamiento de Mao. Éste acogió favorablemente los acontecimientos: en su opinión, los jóvenes tendrían una oportunidad única de experimentar la revolución participando en las luchas contra quienes ostentaban la autoridad, y, por tanto, se ganarían el derecho a asumir el título de “sucesores revolucionarios”.<br />
Mao convocó un pleno extraordinario del comité central, en el que se elaboró un programa de dieciséis puntos que definía los objetivos de la Revolución Cultural. Ésta no sólo había de derrocar a “quienes tienen autoridad dentro del partido y toman la senda capitalista”, sino que también había de destruir los “cuatro viejos”: viejas ideas, vieja cultura, viejas costumbres y viejos hábitos,<br />
Las consecuencias de la Revolución Cultural fueron: - Se suprimieron los exámenes de acceso a la universidad, para seguidamente cerrar las escuelas y las universidades.<br />
- Ambivalentes en lo que se refiere a las mujeres; dado que el aspecto primario del debate y de la lucha era afirmar la supremacía del punto de vista de la clase proletaria, las cuestiones concretas relativas a las diferencias de sexos quedaron al margen.<br />
- Supusieron un aislamiento casi total de China en la esfera internacional. Las relaciones diplomáticas con la mayoría de los países se rompieron en 1967.<br />
- Mao apeló al ELP para restaurar el orden, lo que provocó una brutal represión del movimiento de la Guardia Roja, en la que murieron miles de personas. Las atrocidades del ELP contra los maoístas radicales en 1967- 1968 convirtieron a estos últimos en víctimas de la Revolución Cultural en no menor medida de lo que lo habían sido los funcionarios del partido y los intelectuales. Muchos guardias rojos fueron enviados al campo, a “aprender de los campesinos” y a tomar parte en el trabajo manual.<br />
- La revolución cultural, que se había iniciado con un ataque a todas las formas de autoridad, acabó con el firme control de los militares. El ELP participó asimismo en la llamada “Campaña para Purificar las Filas de Clase”, realizada en 1967-1969, que investigó a los cuadros del partido sospechosos; muchos cuadros e intelectuales fueron enviados al campo, donde estudiaron el pensamiento de Mao y realizaron trabajos manuales durante períodos de hasta dos años en las denominadas “Escuelas para Cuadros Siete de Mayo” (establecidas en 1968).<br />
- La glorificación del pensamiento y la persona de Mao alcanzó sus manifestaciones más extremas.<br />
- Cuando se reabrieron las escuelas y universidades no se restauraron los exámenes de entrada a la universidad (abolidos al principio de la Revolución Cultural); los potenciales estudiantes habían de ser ahora recomendados por sus unidades de trabajo basándose en criterios políticos, y se esperaba que antes de entrar en la facultad realizaran un trabajo manual durante algún tiempo. </p>
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		<title>&#8220;Japón 1945&#8243;</title>
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		<pubDate>Mon, 13 Jul 2009 11:15:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Checa</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[HISTORIA DE ASIA ORIENTAL]]></category>

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		<description><![CDATA[Esta foto permitió legitimar a las fuerzas de ocupación aliadas,y se usó la imagen del emperador para potenciar la transformación del pueblo japonés hacia un nuevo sistema político bajo las directrices del gobierno de Estados Unidos.
“&#8230;Hirohito no solo fue presentado como inocente de cualquier acto formal que pudiera hacerle susceptible de ser juzgado por crímenes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/07/macarthur_hirohito1.jpg"><img src="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/07/macarthur_hirohito1-150x150.jpg" alt="macarthur_hirohito1" title="macarthur_hirohito1" width="150" height="150" class="alignleft size-thumbnail wp-image-554" /></a>Esta foto permitió legitimar a las fuerzas de ocupación aliadas,<span id="more-555"></span>y se usó la imagen del emperador para potenciar la transformación del pueblo japonés hacia un nuevo sistema político bajo las directrices del gobierno de Estados Unidos.<br />
“&#8230;Hirohito no solo fue presentado como inocente de cualquier acto formal que pudiera hacerle susceptible de ser juzgado por crímenes de guerra. Fue convertido en una figura casi angelical que ni tan solo tenía alguna responsabilidad moral por la guerra. [...] Con el apoyo completo del cuartel general de MacArthur, la acusación funcionó, de hecho, como un abogado defensor del Emperador ”.</p>
<p><strong>La situación del Japón en 1945</strong><br />
Tras la derrota militar de Japón en la II Guerra Mundial y la aceptación de la Declaración de Potsdam, el gobierno estadounidense, con el general MacArthur como comandante supremo, dirigió la situación política en Japón durante el período de ocupación (que se prolongó hasta el 28 de abril de 1952, fecha en la que entró en vigor el Tratado de paz de 1950). Japón era un completo caos, pues amplias zonas de las ciudades más importantes estaban devastadas y carecían de alimentos y de productos básicos.  El general MacArthur explicó en sus memorias sus fines políticos: «En primer lugar, destruir el poder militar y castigar a los criminales de guerra; forjar la estructura de un gobierno representativo, modernizar la Constitución, celebrar elecciones libres, favorecer la emancipación de las mujeres, liberar a los prisioneros políticos, libertar a los agricultores, garantizar una prensa libre y responsable, liberalizar la educación, descentralizar el poder político, separar a la Iglesia del Estado».<br />
Conforme a estos fines comenzó a ejercer su mandato: la desmilitarización comenzó por desmovilizar a los 3,7 millones de soldados con los que contaba Japón y repatriar los 3,3 millones que estaban en el extranjero, además de destruir las instalaciones militares japonesas y sus equipamientos.<br />
El Tribunal Militar Internacional para el Lejano Oriente, presidido por once jueces de las potencias aliadas, comenzó el 3 de mayo de 1945 y se prolongó hasta abril de 1948. Se planteó también la cuestión de juzgar al Emperador como criminal de guerra, pero se desestimó porque esta medida podría obstaculizar a las fuerzas de ocupación desempeñar su función.<br />
La reforma política más significativa introducida por MacArthur fue la redacción de una nueva Constitución. La constitución japonesa supone la aceptación de tres principios básicos, desconocidos hasta ese momento en su historia: soberanía popular, pacifismo o renuncia a la guerra como medio de resolución de disputas y derechos fundamentales.<br />
En economía, se desmantelaron los enormes conglomerados comerciales, los zaibatsu y se aprobó la ley antimonopolio. También, en agricultura, se aprobó la Ley de Reforma de la Tierra Cultivable en 1946.<br />
En cuanto a las reformas laborales, en diciembre de 1945 entró en vigor una ley de sindicatos por la que se garantizaba a todos los trabajadores de los sectores público y privado el derecho a organizarse, participar en una negociación colectiva e ir a la huelga.<br />
Se descentralizó la educación y se amplió la educación obligatoria de seis a nueve años.<br />
En política, con la nueva Constitución de 1947, MacArthur convocó elecciones. Estas elecciones se consideran el nacimiento de un bloque de poder triangular formado por miembros del partido conservador, burócratas y grandes empresarios, que dominaría la escena japonesa hasta la década de 1990.</p>
<p><strong>¿Cuáles fueron los aspectos más característicos del período de reconstrucción? ¿Qué encontramos en la base del milagro económico japonés? </strong><br />
El problema más grave al que tuvo que enfrentarse Japón al finalizar la guerra fue la crisis económica, que trajo consigo desempleo, inflación y escasez de recursos. MacArthur consiguió que el gobierno de los Estados Unidos invirtiera más de dos mil millones de dólares hasta el año 1951. Pero lo que realmente disparó la economía fue el estallido de la guerra de Corea, para la que Estados Unidos necesitaba ingentes partidas de material bélico. Después de la retirada de MacArthur, el gobierno japonés empezó a relajar las leyes antimonopolio y resurgieron muchos de los antiguos conglomerados “zaibatsu” que constituyeron los “keiretsu” verticales y horizontales.<br />
El capital se invirtió en obras públicas, incluida la construcción del tren bala entre Tokio y Osaka.<br />
El crecimiento fue especialmente significativo en la industria pesada y en el campo de la alta tecnología. La recuperación de la crisis del petróleo supuso un crecimiento económico continuado. En 1970 el PNB de Japón era el segundo más alto de los países capitalistas.<br />
Unas de las principales razones del rápido crecimiento económico en Japón fue la ayuda estadounidense (más de dos mil millones de dólares en 1951) destinada a levantar el país; la apertura de los mercados americanos a los productos japoneses y la invitación a otros países no comunistas a seguir su ejemplo. Algunos atribuyen el mérito a la clase directiva que se concentró en las nuevas tecnologías (La crisis del petróleo de 1974 desvió la producción de las industrias con alto consumo de combustible a las de alta tecnología, como las dedicadas a fabricar productos electrónicos) para aumentar la productividad y el control de calidad. Las grandes corporaciones hacían importantes inversiones en investigación y desarrollo. La tendencia japonesa al ahorro, unida al abandono del militarismo, favoreció la existencia de capital disponible para invertir. Las instituciones gubernamentales, como el Ministerio de Comercio Internacional e Industria, regularon estrictamente la actividad económica para impulsar el crecimiento. En concreto, se adoptaron las medidas más rigurosas para controlar las importaciones de productos que competían con los nacionales. Otro factor responsable del éxito de Japón fue la actitud e los japoneses hacia el trabajo.<br />
El estímulo proporcionado por la guerra de Corea, el crecimiento del comercio exterior, el incremento de la productividad agrícola, los bajos índices de desempleo y el aumento del consumo constituyeron la base del milagro económico japonés.<br />
La derrota nipona produjo varias e importantes consecuencias: a nivel internacional, convirtió a Estados Unidos como la primera potencia del pacífico; puso fin al expansionismo militar y territorial de Japón en Asia; debilitó de manera significativa al Guomindang  que fue reemplazado por el gobierno comunista de Mao Zedong; inició el declive anglo-francés en el sudeste asiático.<br />
A nivel nacional, Japón sufrió unos cambios revolucionarios tan espectaculares como la desmilitarización, la democratización, mayor libertad, una nueva Constitución y una declaración de derechos. La constitución japonesa supuso la aceptación de tres principios básicos, desconocidos hasta ese momento en su historia: soberanía popular, pacifismo o renuncia a la guerra como medio de resolución de disputas y derechos fundamentales.</p>
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		<title>“El descenso de los cielos: texto, interpretación y política de la literatura china”</title>
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		<pubDate>Tue, 30 Jun 2009 15:49:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Checa</dc:creator>
		
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Esta ponencia de la profesora Alicia Relinque se encuadra dentro del  “Año de la Asia Oriental”,de la Universidad Autónoma de Barcelona, perteneciendo al ciclo: “Jornada de Literatura: Aproximaciones a la literatura en Asia Oriental”.
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			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/poesia.jpg"><img src="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/poesia-150x150.jpg" alt="poesia" title="poesia" width="150" height="150" class="aligncenter size-thumbnail wp-image-516" /></a>de Alicia Relinque.<br />
Esta ponencia de la profesora Alicia Relinque se encuadra dentro del  “Año de la Asia Oriental”,<span id="more-515"></span>de la Universidad Autónoma de Barcelona, perteneciendo al ciclo: “Jornada de Literatura: Aproximaciones a la literatura en Asia Oriental”.<br />
Alicia Relinque, vino a España y, en concreto, a la ciudad de Granada por su mezcla de culturas. La profesora Alicia Relinque es Profesora Titular de la Facultad de Filosofía y Letras (Departamento de Lingüística General y Teoría de la Literatura, Área de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada - Teoría y Crítica Literaria China) de la  Universidad de Granada .<br />
Como conferenciante, ha participado a nivel nacional e internacional en innumerables ponencias; Sus trabajos más relevantes son en lo relativo a traducciones al castellano , en artículos de revistas  ,  en colaboraciones en obras colectivas  y en libros .</p>
<p>“El Descenso de los cielos” o “El origen de la escritura en China”<br />
Relinque comienza su exposición agrandando los límites de la mera formalidad en la literatura, indicándonos que la literatura construye la sociedad, puesto que todos estamos formados a partir de textos. De cómo se escriben y la utilización y la interpretación que se va a hacer de esos textos que se ha venido realizando en China va a tratar su ponencia.<br />
Para ilustrarnos la visión de la poesía con un fin determinado, nos lee un fragmento del s. IV a. C. (que es de por sí un clásico) que lo que hace es comentar otro texto clásico “Las primaveras y los otoños” (crónica histórica entre el s. VII y s. V a. C. que recoge lo acontecido en el reino de Lu). El fragmento corresponde a la solicitud de ayuda del reino de Chu (amenazado por otro reino) al reino de Lu. El dialogo discurre entre los consejeros de ambos reinos. Lo que sucede es que se recurre a la literatura para conseguir la ayuda del reino de Lu. Nos dice que estos cuatro poemas proceden de la primera antología de poesía “Shijing”. Vemos, como este texto y los demás textos históricos están llenos de referencias literarias Lo que supone la poesía con un fin determinado. Observamos, en este fragmento, como la literatura se va ya asociando con las relaciones diplomáticas, y con lo que Confucio dirá lo que lo son las relaciones, en definitiva, lo que sirve para agrupar a los hombres.<br />
La mayor parte de esa antología “Shijing” , más conocida como los “300 poemas” van a ser los que se van a convertir en la referencia para lo que es la literatura china en general<br />
La idea del título “El descenso de los cielos” nace de la configuración de la poesía, “el carácter  de wen   文”, posteriormente convertida en literatura, en sus tiempos primitivos en una “comunicación con el cielo”. Los primeros escritos (s. XIII - s. XIV a.C.) aparecen en soportes de huesos de animales y caparazones de tortugas, y se refieren y a ritos o ceremonias de adivinación. Así, el origen de la escritura se convierte en un vehículo de comunicación entre el cielo y los hombres, y conforme se vaya racionalizando, humanizando, la escritura conservará su legitimidad celestial pero irá formando el funcionamiento y las relaciones entre los hombres.</p>
<p>Relinque para hacernos entender la exégesis de los textos nos refiere dos fragmentos de dos corrientes supuestamente antagónicas: Confucianismo y Taoísmo, pero que ambas forma la base de la construcción ideológica en China. En los dos textos no hablan de literatura y sí de la “palabra o expresión”.<br />
En el fragmento (del “Analectas”) de Confucio, Relinque dice que le otorga a los “nombres” la esencia de lo que hay detrás.<br />
En el “Daodejing”, justo lo contrario del fragmento de Confucio. Y, así nos está diciendo que cualquier palabra nos puede llevar a la confusión.<br />
Según el Taoísmo, hay que renunciar completamente a las palabras y el Confucianismo dice que las palabras son lo que son. Pero tanto en el Taoísmo  como en el confucianismo se introducen matices, por lo que siempre debemos ir más allá de lo que está escrito.</p>
<p>La tradición de la exégesis va a ser fundamental en la cultura china porque se van a considerar los comentarios como clásicos también. El que Confucio comente el texto de “Los anales de las primaveras y los otoños” “Chunqiu” , le va a dar una reverencia absoluta la importante labor de exégesis, que tomará forma en tres tradiciones que intentarán aclarar el lenguaje claro de significado oscuro del “Chunqiu”. Las tres tradiciones o comentarios, son el “Gongyang, el “Guliang”, y “Zuo”. La fijación definitiva de los textos se realizará durante la dinastía Han anterior y los tres acabarán formando parte del conjunto de los clásicos a partir de la dinastía Song.  Para ejemplificar esa exégesis, Relinque nos pone el ejemplo muy conocido en los cuatro textos y con el que prácticamente se inician todos: “Chunqiu” .<br />
Comentario Gongyan : Interpretación filológica pero con una clara subjetividad. “Es para magnificar la maldad del Conde Zheng…”.<br />
Comentario Guliang : Interpretación filológica.<br />
Comentario Zuo : En este comentario, mucho menos filológico que los dos anteriores, se introduce un juego de valores, de ética (un hermano mayor no puede matar a un hermano menor aunque fuera un traidor, y, en realidad,  nos dice que el que falló fue el hermano mayor pues era el que tenía que educar al hermano menor).<br />
Todos los no dichos en estos comentarios es porque tienen una razón detrás, supuestamente objetiva, pero esa razón está suscrita por alguien.<br />
El primer poema con el que se abre el “Shijing” se llama “Cantan los Pigargos” “Guanju”. En el Lunyu (3.21) , Confucio expresa su reverencia por el poema. Este poema, además de mostrar la esencia de lo que el buen gobierno es, puede servirnos como paradigmático de la exégesis en la literatura china. El texto fundamental a la hora de concebir la literatura y poesía en China es del s. II a. C. “El Gran Prefacio de Mao” donde toma las aclaraciones de Confucio para establecer los principios fundamentales de la literatura. Este texto nos explica que “Cantan los pigargos” es “la virtud de la consorte . En él aparece el reconocimiento a una de las relaciones esenciales entre los seres humanos –la de esposo y esposa-, jerárquicamente organizada. Así, cuando queramos hablar de la virtud, modestia y entrega de una buena consorte, bastará la mención a los pigargos, a su canto o a los malvaviscos para que una traslación cuasi inmediata nos evite mencionar el objeto principal de discusión. </p>
<p>En las “Memorias históricas de Sima Qian”  “Shiji”  se dice que, a pesar de su concisión, la sentencia parece que afirma que el poema es una crítica por los tiempos de decadencia.<br />
 En “Ensayo sobre las cinco conductas”  “Wuxing pian”, texto datado en el s.IV a.C. y que fue descubierto en 1973, ofrece una perspectiva totalmente diferente: “El poema es la ansiedad por el sexo”. Este ensayo fue completamente eliminado en la dinastía Han.<br />
El problema de los caracteres chinos es su interpretación, así “Vive recogida” referente al poema de “Los Pigargos” aparece también en un texto en el s. IV a. C. “Los cantos de Chu” “Chuci ”, compilada por Liu Xiang (77-6 a.C.). En este texto, hay un poema en el que se hace una invocación a la diosa de la montaña que desciende sensual y atractiva y tiene caracteres de “vida recogida”. Así es la explicación que se da de este carácter en la dinastía Han, eliminando el significado de “sensualidad” para reflejar la corrección que se supone en las mujeres.<br />
El primer poeta de la tradición literaria china es “Qu Yuan”, puesto que realizó la primera composición con nombre propio “Lisao” (que puede traducir como “Lamento por la separación” o también “Alejándome del dolor”) en el s. IV a.C.<br />
Es un poeta reverenciado puesto que hay una fiesta que se celebra en su honor porque demostró ser el paradigma de lo que era el letrado, el hombre de virtud, pero es además la esencia misma de la poesía –y de la literatura-, la encarnación de la voz de la queja, de la entrega al reino, de la lealtad a su soberano.<br />
En el poema “Lisao” cuenta la experiencia de su vida en la corte y de cómo fue enviado al exilio . Sumido en el dolor, Qu Yuan compone “Lisao”. En las “Memorias históricas de Sima Qian” se nos dice que se suicida arrojándose al río Miluo.<br />
A lo largo de esta ponencia, y a través de los módulos, vemos como se interpretan y distorsionan los textos para unos fines determinados. La conclusión es que lo que debemos hacer cuando leamos literatura china es, por supuesto contar con los textos, pero tampoco obviar los comentarios e interpretaciones, y no nos debemos dejar engañarnos por eso, debemos ser críticos y no creernos lo que dicen los textos sino traducirlos e interpretarlos.</p>
<p>Bibliografía<br />
http://antalya.uab.es/ice/docAV/anyasia/RELINQUE.htm<br />
http://dialnet.unirioja.es/servlet/extaut?codigo=237602<br />
http://www.casaasia.es/pdf/1805041820261084897226940.pdf<br />
  1. BOJA: Resolución de 23 de enero de 2001, de la Universidad de Granada, por la que se nombra a doña Alicia Relinque Eleta  Profesora Titular de Universidad. </p>
<p>  2. Traducciones:”El corazón de la literatura y el cincelado de dragones” y  “Tres dramas chinos”.<br />
  3. Artículos de revistas: “¿Perros o demonios?” “China en “historia chinesca”, “La escritura china y las mujeres: del origen del mundo a la sumisión”, “La otra literatura en China, el teatro Yuan”, “Voluntad de crítica, Voluntad de justicia: Entrevista con Didier Eribon”.<br />
  4. En colaboraciones en obras colectivas , podemos destacar: &#8220;La nube del alba, la lluvia del atardecer&#8221;: sobre la construcción del erotismo en la literatura china; “Sobre lo barroco en China”, “La poesía en China”, “Otra forma de violencia contra las mujeres: la excisión” “La mujer vendida-vendada: el loto- dorado”, “Acerca de la vestimenta en la tradición china”, “Léxico e idiolecto: los extraños insultos del Capitán Haddock”.<br />
  5. “Literatura china” Regina Llamas González de Amezúa, David Martínez Robles, Alicia Relinque Eleta, Carles Prado Fonts, Anne-Hélène Suárez. Universitat Oberta de Catalunya, 2005. ISBN 84-9707-601-X). http://dialnet.unirioja.es/servlet/extaut?codigo=237602<br />
  6. El Clásico de la poesía (Shijing) es una recopilación, atribuida tradicionalmente a Confucio, de entre más de tres mil de los que se consideran poemas más primitivos de la tradición china, compuesto por 305 poemas, divididos en aires de los reinos, odas pequeñas y grandes e himnos, datados entre los siglos XI – VII a.C. Existe una versión española traducida por “C. Elorduy, con el título de Romancero chino”, Editora Nacional, Madrid, 1984. http://www.casaasia.es/pdf/1805041820261084897226940.pdf<br />
  7. Con el término “carácter” se designan los diferentes signos (independientemente de su composición o complejidad) con los que se plasma la escritura china: los caracteres son signos evolucionados a partir de dibujos simplificados, sin función sintáctica determinada en los que se “vierten” las categorías sintácticas tal y como las conocemos en las lenguas indoeuropeas.</p>
<p> 8.  Si a esto le añadimos que el carácter con el que normalmente se define la literatura, 文 (wen), se identifica desde los primeros textos con la idea de civilización y cultura, el ámbito al que nos estaríamos remitiendo sería tan amplio como todo aquello que tuviera que ver con la cultura durante esos más de treinta siglos, incluidos textos y cualquier otra manifestación cultural en el sentido de “social”. Mód. 1. Fundamentos de la literatura china. Apartado 1.1.</p>
<p>  9. Así podemos ver como el “Daodejing” está lleno de figuras retóricas, alegorías, anécdotas que se burlan de concepciones opuestas con un lenguaje enormemente atractivo y expresivo que nos devuelve  a la contradicción de la construcción textual. Mód. II. La Tradicón literaria clásica. Apartado 2.4.<br />
  10. El Chunqiu (Anales de las Primaveras y los Otoños) es una crónica de eventos en el reino de Lu, patria de Confucio, del 722 al 481 a. C. La importancia del texto es tal que al periodo histórico que discurre entre esos años se lo califica hoy de “Primaveras y Otoños”. Sinécdoque por las cuatro estaciones, el término “primaveras y otoños” se utilizaba como nombre de los registros de acontecimientos sucedidos durante el año. Escritos en un estilo conciso y lacónico, no contienen ningún discurso directo ni son, en absoluto, narrativos. No son más que un registro de breves noticias de acontecimientos, muertes, batallas, fenómenos naturales, etc. Su gran estima se debe a la atribución de su composición a Confucio. Mód. II. La Tradicón literaria clásica. Apartado 2.1.<br />
 11. “El primer año del Duque Yin, el quinto mes del verano, el Conde de Zheng (743-701 a. C. sometió a Duan en Yan”.<br />
  12. Comentario Gongyan: “¿Qué significa ‘sometió’? Significa que lo mató. Si no es más que ‘matar’, ¿por qué se utiliza ‘sometió’? Es para magnificar la maldad del Conde Zheng.. Mód. II: “La tradición literaria clásica”. Apartado 3.1<br />
  13. Comentario Guliang: “¿Por qué ‘sometió’? Significa ‘capacidad’. ¿Qué capacidad? La capacidad de matar. ¿Por qué no se dice ‘matar’?</p>
<p>  14. Comentario Zuo: ‘El Conde Zheng sometió a Duan en Yan’. Duan no se comportó como hermano menor, por eso no lo llaman tal. Como ambos eran gobernantes se usa ‘sometió’. Lo llaman Conde Zheng [en vez de Duque] porque había fracasado en su intención de educar [a su hermano menor].<br />
  15. “Guanju expresa el gozo sin /llegar a la/ lascivia, y la tristeza sin /llegar a la/ amargura”. .. Mód. II: “La tradición literaria clásica”. Apartado 3.1.<br />
  16. Es el principio de los aires. Por eso, éstos influyen en el mundo y ordenan (las relaciones) entre esposo y esposa. Por eso se usa en poblados y en grandes reinos. Aire, significa influir, enseñar. Los aires los conmueven, la enseñanza los transforma”. http://www.casaasia.es/pdf/1805041820261084897226940.pdf<br />
  17. “Cuando la casa de Zhou declinaba se compuso el Guanju” (Shiji, Biografía extraoficial del bosque de los letrados, rollo 121). .. Mód. II: “La tradición literaria clásica”. Apartado 3.1</p>
<p>  18. El “Shiji” fue iniciado por Sima Tan (¿-110 a. C.), archivero de la corte, y reelaborado y finalizado por su hijo Sima Qian, que ocupó el mismo cargo. Concebido para convertirse en la historia general de China desde el Emperador Amarillo hasta el reinado del Emperador Wu (r. 159-87 a. C.), padre e hijo partieron de múltiples fuentes: los clásicos, historias extraoficiales como el Guoyu y el Zhanguo ce, textos literarios, y notas y relatos que el propio Sima Qian había ido tomando a lo largo de sus viajes por China.<br />
El Shiji está compuesto en 130 libros o capítulos divididos en cinco secciones:<br />
• “Anales básicos” (benji), doce libros que presentan la cronología de los acontecimientos recogidos en los diferentes reinos desde la instauración de la dinastía Zhou.<br />
• Diez “cuadros” (biao), que resumen en forma de tablas cronológicas los acontecimientos acaecidos en los diferentes reinos.<br />
• Ocho “tratados” (shu), sobre temas específicos (ritos, música, leyes, calendario, astronomía, sacrificios, ríos y canales y economía).<br />
Los precedentes habían marcado ya unas características concretas, fijando la posición de los escritos históricos dentro de la literatura. Sin embargo, la historiografía se convertirá en el eje principal de la visión del pasado con el Shiji (Memorias históricas), iniciando, una vez consolidado el imperio, una toma de conciencia de su importancia para legitimar el poder. El Shiji es algo más que una crónica histórica; es la fuente principal (aún rebatida) de la historia anterior al imperio. Además, inicia la tradición de escribir las historias dinásticas y es, sobre todo, la obra que construye el imperio hacia el pasado, hasta los tiempos remotos del Emperador Amarillo (r. 2500 a. C.).<br />
• “Casas hereditarias” (shijia), treinta libros que describen la historia de grandes linajes.<br />
• Setenta “tradiciones ejemplares” (liezhuan), más conocidas como “biografías”.<br />
Las dos grandes innovaciones del Shiji frente a los escritos anteriores son los tratados, que recogen el conocimiento necesario para el gobierno de los hombres, y las biografías. En ellas, aparte de contar las vidas y méritos de grandes hombres, Sima Qian nos ofrece un mundo complejo en el que aparecen personajes que hasta entonces habían sido invisibles en los textos, puesto que esas biografías recogen las vidas de grupos de personas como bufones, espadachines o millonarios. Mód. II. La tradición literaria clásica. Apartado.3.1.</p>
<p>  19. “El poema es la ansiedad por el sexo: ‘La busco y no la encuentro, despierto y dormido, yazgo postrado suspirando’. Esto habla de su necesidad urgente. ‘Oh, lamentos, lamentos, echado, dando vueltas de un lado a otro’. Esto habla de su necesidad extremadamente urgente. Si la urgencia es tan extrema como ésta, ¿copularía en la presencia de sus padres? Antes de hacerlo, moriría. ¿Copularía en presencia de sus hermanos? Antes de hacerlo, moriría. ¿Copularía en presencia de un campesino? Tampoco lo haría. Temer a la familia y, en menor medida, temer a otros, es un principio ritual. Usar el sexo para ilustrar el ritual no es sino avanzar”. Mód. II. La tradición literaria clásica. Apartado 2.3.</p>
<p>  20. Los Chuci (Cantos de Chu) son una antología de un carácter completamente diferente al del Shijing. Compilada por Liu Xiang (77-6 a. C.), Wang Yi (s. II d. C.) le daría la forma definitiva, tal y como se ha transmitido hasta hoy, y añadiría una serie de comentarios fundamentales para la comprensión del texto. La colección está dividida en diecisiete capítulos, cada uno de los cuales está formado por un número indeterminado de poemas escritos entre los siglos IV y I a. C. Aunque inicialmente se atribuyó la autoría de la mayoría de ellos a Qu Yuan, los estudios recientes sólo consideran definitiva la atribución del poema “Lisao” al poeta y como probables, “Nueve cantos” (Jiuge), “Preguntas al cielo” (Tianwen, vid. supra) y “El largo viaje” (Yuan you). Song Yu (siglo III a. C.) es el probable autor de “Nueve debates” (Jiu bian) e “Invocación al alma” (Zhao hun). Mód. II. La tradición literaria clásica. Apartado 2.7.</p>
<p>  21. Qu Yuan, aristócrata y dotado de grandes virtudes, aparece como el consejero fiel del rey Huai (r. 328-299 a. C.) encargado de las más importantes tareas. La envidia de algunos cortesanos provoca una serie de calumnias que acaban haciendo mella en el rey, que lo envía al exilio. Sumido en el dolor, Qu Yuan compone el “Lisao”, que llega a manos del monarca. Éste, conmovido, lo llama de nuevo a la corte. Pero un enfrentamiento entre los reinos de Chu, Qi y Qin, los más poderosos del periodo, vuelve a poner al rey y, después, a su hijo, en contra de Qu Yuan, quien de nuevo es desterrado a las marismas del sur. Mód. II. La tradición literaria clásica. Apartado 2.7.</p>
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		<title>&#8220;Du Fu y Wang Wei&#8221;"Sheng Tang&#8221;</title>
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		<pubDate>Tue, 30 Jun 2009 15:04:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Checa</dc:creator>
		
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			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/wang-wei.jpg"><img src="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/wang-wei-150x150.jpg" alt="wang-wei" title="wang-wei" width="150" height="150" class="aligncenter size-thumbnail wp-image-512" /></a><a href="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/du-fu.jpg"><img src="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/du-fu-150x150.jpg" alt="du-fu" title="du-fu" width="150" height="150" class="alignleft size-thumbnail wp-image-511" /></a>                    Tanto Du Fu como Wang Wei, poetas clásicos del apogeo de la dinastía Tang, <span id="more-510"></span>en sus poemas “Un viajero en la noche escribe sus pensamientos” (escrito en el 765)  y “Mi retiro en la montaña Zhongnan”, utilizan el estilo moderno o “jintishi” y, dentro de éste, el “Lushi” pentasílabo (5 caracteres): poema regular de ocho versos, y en los que los dísticos segundo y tercero tienen que ser paralelos (consistente en colocar palabras de un verso de forma que quedaran dispuestas simétricamente respecto a las del otro verso del dístico, en lo que se refiere a valor gramatical y a significado –similar u opuesto-, y en que si un verso hablaba de algo cercano o bajo o real, el otro hablara de algo lejano o alto) .<br />
En el poema de Du Fu, en el primer verso del dístico segundo: estrellas, capas sobre capas, alrededor, salvaje, extensión, podemos decir que su valor semántico nos lleva a captar algo lejano, inalcanzable, primitivo y que se encuentra siempre presente. Mientras que en el verso segundo del dístico 2: luna, flotar, gran río, fluir, su valor semántico nos hace concebir algo cercano, concreto y efímero.<br />
En el dístico segundo del poema de Wang Wei se produce también un paralelismo entre los versos del dístico, pero al contrario del dístico segundo de Du Fu (que su significado era opuesto), el significado es similar: emerger, llegar, sentimientos, a solas, camino, entendemos su significado como algo que nace, que aflora. Mientras que el siguiente verso del dístico: hermosa, cosa, espacios, personalmente, conocer, su valor semántico nos lleva al descubrimiento, al conocimiento (conocer es nacer).<br />
En el tercer dístico del poema de Du Fu, el paralelismo es similar entre su primer y segundo verso verso: nombre/fama, ¿realmente?, ensayos, poesía, ¿viene de ellos?, el significado es literatura, escritos; mientras que en el siguiente: oficial, obligación, viejo, enfermo, descansar, su significado es el de poeta, letrado.<br />
En el tercer dístico del poema de Wang Wei, el paralelismo es opuesto entre su primer y segundo verso: caminar, hasta, agua, límite, lugar, su significado es de punto cercano, actividad y final; mientras que en el siguiente verso: sentar, ver, nube, alzar, cuando, su valor semántico es de lejanía, pasividad y continuidad.<br />
Los dos poemas plantean temas existenciales, aunque en el primer poema el autor reflexiona sobre la inmortalidad del ser humano y, más concretamente, sobre la inmortalidad del letrado (poeta); el segundo, de Wang Wei, espera la llegada de la muerte con gran sentimiento de paz y tranquilidad espiritual debido a sus creencias budistas.<br />
En estos dos poemas hay resaltar como quedan aisladas las palabras en eventos visuales independientes, forzando al lector a percibir (en ambos poemas) la plena conciencia de la totalidad, y ésta no llega a manifestarse hasta que el lector no se ha desplazado y detenido en todos y cada uno de esos momentos e instantes gráficos.<br />
Las reglas prosódicas utilizadas por Du Fu, aunque hay que decir que en la época Tang había cinco tonos (se supone que eran tonos largos y breves), repartidos en 2 grupos: tonos llanos o Pinsheng y los tonos oblícuos o Zhenseng. El tono era de suma importancia a la hora de elegir una palabra para el poema puesto que en el jintishi había que alternar los tonos llanos y oblícuos de forma rítmica, equilibrada y rigurosamente regulada.</p>
<p>“Un viajero en la noche escribe sus pensamientos”<br />
旅夜書懷		lǚ yè shū huái			Contrapunto tonal</p>
<p>細草微風岸		xì cǎo wēi fēng àn,		4 3 1 1 4<br />
危檣獨夜舟		wēi qiáng dú yè zhōu.		1 2 2 4 1<br />
星垂平野闊		xīng chuí píng yě kuò,	1 2 2 3 4<br />
月湧大江流		yuè yǒng dà jiāng liú.		4 3 4 1 2<br />
名豈文章著		míng qǐ wén zhāng zhù,  	2 3 2 1 4<br />
官應老病休		guān yīng lǎo bìng xiū.   	1 1 3 4 1<br />
飄飄何所似		piāo piāo hé suǒ sì,		1 1 2 3 4<br />
天地一沙鷗		tiān dì yī shā ōu.		1 0 1 1 1</p>
<p>Podemos observar como el poema tiene una enorme fuerza expresiva en la contemplación, solamente, de los caracteres, es decir, el aspecto gráfico de los caracteres, que debido al origen picto-ideográfico de la escritura china, nos deleita con una imagen de gran belleza, así como con su orden de aparición.</p>
<p>La trascripción al pinyin está extraída del siguiente dominio, aunque los tonos actuales son de producción propia: http://asia-oriental.blogspot.com/2007/02/du-fu-l-y-sh-hui-x-co-wi-fng-n-w-i-qing.html </p>
<p>En el primer verso de “Un viajero en la noche escribe sus pensamientos”: “Sopla brisa entre las hierbas menudas de la orilla”. Du Fu se refiere a que se están produciendo cambios (ligeramente, viento  = cambios no bruscos) en la vida (representada de manera alegórica por la “orilla”: agua = vida) de la sociedad (entre los hombres = hierbas delicadas del césped), pues la sociedad la representa alegóricamente en el “césped”, y los hombres como esa “hierba menuda” que compone la sociedad; y, dicha sociedad, la concibe insignificante ante la inmensidad del universo, por eso utiliza tal metáfora. (estrellas, capas sobre capas, alrededor, salvaje, extensión).<br />
En el segundo: “Alto mástil de un barco solitario cruza la noche”,  nos lleva a la firmeza de la voluntad humana (mástil, vertical, solitario, noche, barco). Un  hombre con elevados ideales (mástil, vertical) prefiere cruzar  (barco = llega a otras orillas, otros tiempos, otras vidas) los tiempos oscuros que le ha tocado vivir mediante una firme soledad voluntaria consoladora (solitario) a través de reflexiones en el silencio (noche).<br />
En el tercero: “Cuelgan estrellas sobre inmensidad salvaje”. La existencia permanece, está, se encuentra en su plenitud primitiva. Nos lleva a la inmensidad y eternidad del universo (estrellas, capas sobre capas, alrededor, salvaje, extensión).<br />
En el cuarto: “Se agita la luna en la corriente del río”, a la fugacidad de la vida contemplada por la eternidad (luna, flotar, gran río, fluir). La inmortalidad (luna, Chang E en el imaginario chino), existe y es testigo omnipresente en todas las vicisitudes de las vidas que se suceden (gran río= fluir), permanece mientras que la vida pasa.<br />
En el quinto: ¿La fama procede de los escritos? ¿El poeta es inmortal?, a la reflexión sobre la inmortalidad del hombre poeta (nombre/fama, ¿realmente?, ensayos, poesía, ¿viene de ellos?).<br />
En el sexto: “Se pregunta el viejo funcionario enfermo”. La decrepitud de la gloria y la existencia les llega a todos y la muerte también, pero quién permanece, ¿quién se convierte en inmortal? (oficial, obligación, viejo, enfermo, descansar).<br />
En el séptimo: “Flotando flotando ¿a qué me parezco?”. Entonces, ¿qué, quién soy? Si no me encuentro en este mundo ni en el eterno, marchando con ánimo vagabundo intentando encontrar mi ubicación. Es una reflexión sobre el sentido propio del ser (flotar en el viento, flotar en el viento, que tipo de cosa, parecer).<br />
Y, en el octavo: “Entre cielos y tierra, una gaviota”. Soy como una gaviota que no se encuentra ni en el mar ni en la tierra, ni en los cielos ni en la tierra, ni pertenezco a este mundo mortal ni a la eternidad. Las reflexiones de Du Fu finalizan con una conclusión incierta e indeterminada ¡Ni soy de un mundo ni del otro! (cielo, tierra, una, arena, gaviota).</p>
<p>唐五代• 王维 “Mi retiro en la montaña Zhongnan”<br />
中岁颇好道，晚家南山陲。<br />
兴来每独往，胜事空自知。<br />
行到水穷处，坐看云起时。<br />
偶然值林叟，谈笑无还期</p>
<p>Y, en el poema de Wang Wei, “Mi retiro en la montaña Zhongnan” en las palabras del primer dístico: “Ya en mi edad madura me gustó el budismo”, nos aclara Wang Wei que a la vejez encontró la senda (el camino budista). “En el ocaso de mi vida,  decidí vivir mi retiro al pie de esta montaña”. Y como buen budista se retiró a la naturaleza para encontrar la paz espiritual. En estos dos versos nos lleva armoniosamente a un estado de quietud y paz interiores (mediana, edad, inclinar, gustar, Dao; tardío, casa, Nan, montaña, distrito).<br />
En el tercero: “Cuando se me antoja, salgo a pasear solo”. Cuando los sentimientos afloran, es decir, cuando el espíritu se altera (emerger, llegar, sentimientos, a solas, camino), nos induce al aislamiento cuando nos afloren sentimientos contradictorios.<br />
En el cuarto: “ Y el deleite me embarga, sin que pueda expresarlo”. Sale a contemplar la belleza de la naturaleza para complementarse con la pureza. La belleza le ayuda a apaciguar los sentimientos, y nos sugiere el verdadero sentido de la vida (hermosa, cosa, espacios, personalmente, conocer) para llegar a la felicidad, que no es otra que la contemplación de la belleza, de la naturaleza.<br />
En el quinto: “Llego hasta donde termina el arrollo”. Llega al final de la vida (arroyo), (caminar, hasta agua, límite, lugar), nos señala la importancia de aceptar el fin de la vida.<br />
En el sexto: “ y me siento a contemplar las nubes viajeras”. Y contempla el final de la existencia, nos enseña que ante ese fin no debemos hacer nada sino quedarnos quietos y esperarlo para no sufrir(sentar, ver, nube, alzar, cuando).<br />
En el séptimo:“Por casualidad me encuentro con un anciano que vive en el bosque”, (por casualidad, encuentro, bosque, hombre de edad), utiliza una alegoría muy frecuente en la poesía budista china que personifica la muerte (anciano que vive en el bosque = leñador = muerte. El leñador corta los árboles –hombres-).<br />
Y, en el octavo: “Charlando, charlando y riendo, me olvido del regreso”, (hablar, reír, no, regreso, tiempo), le llega la muerte con ausencia total de preocupación.<br />
Vemos pues, que el poema de Du Fu es una reflexión desgarradora existencial mientras que el poema de Wang Wei es un canto a la vida y a la muerte, en definitiva, un canto a la existencia.</p>
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		<title>“Rulin Waishi” “Los Mandarines” o &#8220;Historia del bosque de los letrados&#8221;</title>
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		<pubDate>Tue, 30 Jun 2009 13:47:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Checa</dc:creator>
		
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			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/rulin-waishi1.jpg"><img src="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/rulin-waishi1-150x150.jpg" alt="rulin-waishi1" title="rulin-waishi1" width="150" height="150" class="alignleft size-thumbnail wp-image-502" /></a>Wu Jingzi, también conocido por los sobrenombres de Minxuan, Limin, Viejo (del pabellón) de Wenmu y Huésped del río Qinhuai, nació en 1701 en Quanjiao (Anhui),<span id="more-503"></span>a unas decenas de kilómetros de Nankín, en el seno de una familia de mandarines y letrados venidos a menos. Tras dilapidar rápidamente su hacienda a la muerte de su padre, las deudas se apoderan de él y sus criados lo abandonan, los nobles del lugar lo convierten en ejemplo negativo para sus hijos y sus amigos lo rechazan o evitan. Se marcha a Nankín, donde se erigió en patrón de los hombres de letras de la ciudad. Su precariedad económica le obliga a trocar sus libros por arroz para comer o a combatir el frío de las noches caminando. Hundido en la miseria y la bebida, murió en Yanzhou en 1754.<br />
El libro circulaba en forma manuscrita antes de 1749, y se componía de cincuenta capítulos. La primera edición impresa fue publicada entre los años 1772 y 1779. La edición más antigua que se conserva es la de la “Cabaña del Reposo yacente” (Woxian caotang), en 56 capítulos, del año 1803. Esta edición viene precedida de un prólogo del “Viejo del Pabellón del Ocio”, escrito en 1763.<br />
El título de la obra “Rulin Waishi” podría traducirse como “Historia no oficial del Bosque de los Letrados”, entendiendo por “Historia no oficial”, la que no formaba parte de las crónicas dinásticas encomendadas por la corte a historiadores oficiales. A partir de la dinastía Han (s. III a.C.) existía un cargo “Recopilador de Historias”, que se encargaba de ir de pueblo en pueblo recogiendo los comentarios de las gentes, lo que le permitía al emperador estar al corriente de lo que se decía en el imperio. Estas recopilaciones y las creaciones literarias basadas en ellas recibían el nombre de “Waishi” “Historias externas”, término que las diferenciaba de la crónica oficial. Wu Jingzi llamó de esta manera a su libro para dar a entender que era una historia ajena a la que aparecía en las crónicas oficiales. Por “Bosque de los Letrados”, debemos entender al mundillo de literatos o literario, designado con el término “Rulin”, y se refiere al círculo de los letrados de la escuela confuciana .<br />
Wu Jingzi era contrario a la filosofía confuciana predominante desde hacía 5 siglos, la Biblia de los mandarines: la escuela neoconfucianista  de Cheng Zhu (Cheng Yi, Cheng Hao y Zhu Xi. Pág. 8), y alababa o elogiaba a la escuela de Yan Yuan y Li Gong, opuesta al sistema, concebido en su época, de exámenes imperiales, y que era partidaria de la restauración de los ritos, la música de la antigüedad. Y de ahí la crítica de Wang Mian (pág.30) a los exámenes de oficial que versarían sobre una composición de ocho partes o Baguwen (introducción, presentación, inicio, exposición, desarrollos inicial, central y final, y conclusión. De las diferentes divisiones de la composición, la exposición era la que servía de entrada a las cuatro siguientes, centradas, cada una de ellas, en dos conceptos contrapuestos, lo que equivalía a un total de ocho partes) en torno a los Cinco clásicos (Yi Jing o Libro de los cambios; Shi Jing o Libro de las Odas; Shu Jing o Libro de los documentos; Li Ji o Libro de los ritos y Chunqiu o Primaveras y otoños) y los cuatro libros (Daxue o Gran Ciencia, aunque la traducción literal es Gran Universidad; Zhongyong o Doctrina del pueblo; Lunyu o Analectas; y Mengzi o Mencio) de la escuela confuciana: “…pues si piden esto para alcanzar dignidades, los letrados habrán de desdeñar el conocimiento verdadero y toda moralidad en sus acciones”.<br />
Los Mandarines es la primera novela importante de sátira social en China, como reconoce Lu Xun, (1881-1936), seudónimo de Zhou Shuren, y ha sido considerado como la figura más importante de la literatura china moderna, en su “Breve historia de la literatura china”, cuando afirma “Si bien antes habían surgido novelas de contenido satírico, Wu Jingzi fue el primero que da al género una dimensión social al dirigir su ataque no contra un individuo o familia, sino contra la estirpe de los letrados y, por extensión, la sociedad de la época”.<br />
Los Personajes<br />
La novela abarca aproximadamente un siglo, y durante este lapso de tiempo los personajes que Wu Jingzi hace aparecer sucesivamente en “Los mandarines” son individuos complejos, no son personajes planos y, por tanto, su personalidad está llena de matices que escapan a cualquier cliché. La mirada crítica de Wu Jingzi afecta sólo a una parte introspectiva de cada personaje, pues, casi todos son presentados con sus defectos pero, también, con sus virtudes. A los personajes de la novela no podemos calificarlos de buenos o malos, o de menos buenos o menos malos. Así, a modo de ejemplo, podemos citar al alumno del colegio imperial “Yan Zhihe o Zhizhong” que no duda en convidar a sus dos cuñados a banquetes, les da 100 onzas de plata a cada uno, asume las costas de las ofrendas de ambos, regala sillas y alhajas a las esposas de los cuñados, pero a la hora de la muerte llama la atención de los presentes levantando dos dedos (no podía hablar) para que apagaran una mecha del candil, pues tenía dos mechas encendidas y, eso, era derroche de aceite. Es un claro ejemplo de las contradicciones en un mismo personaje, de la complejidad psicológica que Wu Jingzi carga a sus personajes. Vemos en esta anécdota como conviven en una persona el amor conyugal y la bondad en contraposición a tacañería.<br />
Otro ejemplo, lo tenemos en el subdirector Wang, que se ofrece a pedir licencia para acompañar al subdirector Xun en el luto y los funerales de la madre de éste; además, corre con la cuenta de los funerales de la madre del subdirector Xun. Éste es un ejemplo claro de piedad filial (ayudar a los amigos). Y, sin embargo, el hijo del prefecto Qu le dice al subdirector Wang que con su ejercicio se oirán los tres sonidos siguientes: “El de la balanza del platero, el ábaco y las varas de castigo”, a lo que responde afirmativamente el subdirector. Aquí, con este personaje, Wu Jingzi hace convivir la piedad filial con la avaricia y la intransigencia.<br />
Otro ejemplo, lo encontramos en el nieto del prefecto Qu, pues, su personalidad encierra vanidad junto a piedad y bondad, puesto que al encontrarse por primera vez con el subdirector Wang y saber de su destino le da doscientas onzas de plata (todo lo que llevaba) para su viaje; y, sin embargo, no duda en hacer copias del único libro que quedaba de las “Notas críticas sobre poesía de Gao Qinggiu” para atribuirse él mismo la  autoría.<br />
Estos ejemplos, y muchísimos otros que podríamos entresacar en estos primeros capítulos, me hacen pensar que Wu Jingzi busca y coloca situaciones normales y, otras, extremas en la vida de los personajes para plasmar el espíritu de dicha persona y la idiosincrasia de dicha sociedad; eso no quiere decir que pretenda que los lectores caigamos en actitudes maniqueístas. Wu Jingzi critica la soberbia del poder, la corrupción, los personajes que olvidan sus orígenes, el empalagamiento del amor filial, los aduladores sociales, la hipocresía de los monjes y, por ende, de la religión, la ignorancia de los intelectuales, los falsos letrados, las costumbres sociales, etc.<br />
En los diez capítulos leídos y releídos, creo haber podido adivinar en varios personajes la personalidad de Wu Jingzi y las situaciones extremas que vivió, con sus alegrías y sufrimiento, ideas y pensamientos, burlas e ironías, etc. Como ejemplo, decir que Wu Jingzi fue licenciado a los 23 años pero rechazó presentarse, a  partir de los 29 años, más exámenes después de haber suspendido varios años porque recibió críticas severísimas por los examinadores por cultivar géneros que no estaban de acorde con la ortodoxia de los examinadores, ¿No nos recuerda a un aspirante llamado Fan que para que lo aprobaran el examinador  tuvo que leer 3 veces el examen? También, Wu Jingzi rechazó en vida el rendirle pleitesía al mismísimo emperador Qianglong cuando fue a Jiangnan, como muestra de su fanática oposición al neoconfucianismo predominante de los mandarines desde hacía quinientos años.<br />
Así pues,  vemos como la estructura de la novela se caracteriza porque no hay un solo protagonista, sino que lo son todos los que van apareciendo sucesivamente de la mano del anterior para convertirse en los seudos protagonistas y, después, vuelven a surgir en el momento menos pensado, pero ya sin peso ni protagonismo en el capítulo. Esto evita que la narración se encuentre inconexa. La sensación de que la novela avanza queda reflejada en las alusiones al pasado, o al presente con su relación con el pasado. Estos relevos de personajes en cada capítulo consiguen que el libro sea una unidad perfecta, a pesar de las múltiples tramas y subtramas que lo componen.<br />
Y estas múltiples tramas y subtramas se deben al intento de Wu Jingzi  de reflejar de una manera compendiosa el mundo intelectual de su época. Sirviéndose de experiencias de su propia vida, usando como modelo de los personajes de sus historias a personas conocidas por él, Wu Jingzi plasmó en “Los mandarines” la vida de quienes, con mayor o menos fortuna, con honestidad o sirviéndose de estratagemas, se dedicaban a la instrucción. Los relatos de las acciones y de las vidas de los personajes se desarrollan con pasmosa credibilidad debido a la transformación paulatina o, mejor dicho, a la evolución psicológica de cada personaje que Wu Jingzi plasma de manera magistral. Wu Jingzi, a cada personaje le concede unos rasgos o cualidades que justifican su manera de proceder en la vida; todas las razones que mueven a los personajes están encaminadas a desvelar los abyectos deseos del ser humano y sus pocas virtudes.<br />
No cabe duda que, en cualquier creación literaria, la experiencia y las vivencias del autor están más o menos reflejadas en un tanto por ciento, más o menos, elevadas, medias o bajas. En “Los Mandarines”, en mi opinión, sucede lo mismo; pero, en este caso, con una presencia constante de Wu Jingzi como protagonista central, puesto que se sirve de los personajes centrales de cada capítulo para trasladarnos o, solamente, para retratar un rasgo, un motivo, una cualidad, una forma de pensamiento que es acorde con su personalidad o, por el contrario, es su antítesis, o, busca la justificación moral de su conducta o debilidades (como cuando pone en boca de los Lou –pág.127 final- que un licenciado es un personaje notable y no se ha de tener en cuenta que sea un ladrón porque se haya apoderado de dinero para sus vicios de mujeres y juego ¿Le pudo suceder en vida a Wu Jingzi?). La obra, creo, que demuestra una asombrosa capacidad subjetiva del autor de manifestar sus ideas, creencias y pensamientos a través de los personajes, utilizándolos como marionetas. Wu Jingzi, como cualquiera de sus personajes, fue un hombre pleno de matices, de complejidad psicológica, de carga pasional y de sentimientos contradictorios.<br />
La principal denuncia de la obra es el abandono por los letrados de la época del estudio como camino de la perfección moral para convertirse únicamente en una constante búsqueda de honores y riquezas; sirviéndose, para formular esta pérdida de valores en los letrados, de una multiplicidad de composiciones y registros lingüísticos: proverbios, sentencias, sátiras, ironías y sarcasmos (Pág. 99: “Señor, he estado en Sichuan tres años, y revisado todas las composiciones con gran cuidado, mas no he encontrado ninguna de Su Shi. No se habrá presentado”. Es una burla de Wu Jingzi sobre la ignorancia de los letrados), etc.<br />
El Lenguaje<br />
El lenguaje empleado por Wu Jingzi baraja giros propios del lugar donde se desarrolla la acción (Nankín, Quanjia, Yangzhou) con elementos de la lengua clásica culta, sobre la base general del idioma hablado por el pueblo. Cada personaje tiene su propio registro, empleando un lenguaje acorde con su posición social, carácter, profesión, etc .<br />
La narración sigue en parte en lo formal la estructura de los “Huaben”: que es un género que apareció en la Dinastía Song como respuesta del pueblo a una literatura propia popular más viva y dinámica y menos seria y trascendente que la oficial al uso, a la que sólo podía acceder la élite culta. Surge así una literatura para ser explicada y que no se escribía sino que perduraba en la memoria y se traspasaba oralmente de generación en generación . En este género, un fingido narrador relata al público, capítulo a capítulo, los avatares de un suceso, e inicia cada capítulo con unos versos de contenido criptográfico como sinopsis del siguiente capítulo (Wu Jingzi los pone al final como presentación del siguiente). Sin embargo, Wu Jingzi cambia la estructura del Huaben al poner los versos al final de cada capítulo como presentación del siguiente capítulo, salvo los versos del primer capítulo.<br />
En cuanto a los registros lingüísticos de los personajes, éstos varían según la posición social del personaje; así, vemos como los letrados utilizan un lenguaje muy técnico cuando hablan entre ellos sobre el puesto o la posición que ocupan en la administración, o, también, utilizan un lenguaje que, hoy día, podríamos llamarlo “lenguaje colegial” (referido a los colegiados de un mismo colegio profesional, como por ejemplo, los abogados), un ejemplo de ello es cuando se dicen “Mi docto o virtuoso amigo”, que es un tratamiento cortés del maestro al discípulo, o cuando refieren refranes, proverbios y sentencias de su colectivo. En cuanto al lenguaje del pueblo, observamos como varían los refranes y las fábulas. Así pues, vamos a dar un repaso a los registros y giros lingüísticos de los letrados y de la plebe:</p>
<p>De los letrados: </p>
<p>Capítulo I<br />
Pag 25: (El alguacil utiliza una cita que se refiere a una fábula)“La culpa la tiene este alguacil infame, que va a los pueblos como el zorro que se las da de tigre”: expresión tomada de las “Estratagemas de los Estados Combatientes”. Un zorro le dijo al tigre que lo había capturado “El hijo del cielo me ha nombrado rey de todos los animales, y si me devoras, desobedecerás sus órdenes. Si no me crees, acompáñame y verás como los otros animales huyen apenas me ven. Así hizo el tigre, y ocurrió como el zorro decía. Creyó el tigre que los animales temían al zorro, sin advertir que era él mismo el que los espantaba”. </p>
<p>Capítulo II<br />
Pág. 33: (Señor Xia –nuevo alcalde de la casa Xue-): “…que este año no hay en la audiencia corchete de las tres clases ni escribano de las seis concejalías…” Se trata de una fórmula genérica para designar a los empleados de las audiencias.<br />
Pág. 37: (Shen Xiangfu): “El señor Mei habrá de pagar una copa de vino en prenda, pues el maestro Zhou ha sido preceptor en casa del honorable señor Gu”. Era habitual que en los banquetes o reuniones festivas algunos de los presentes pagase prenda por indiscreción o metedura de pata, puesto que irónicamente se justifica diciendo  “que la burla no va contra el hermano mayor Zhou, pues habla de un licenciado” (y el señor Zhou sólo era bachiller). Es una burla irónica entre letrados y aspirantes.</p>
<p>Capítulo III<br />
Pág. 49: (Comisario Zhou a Fan Jin): “La cabeza del dragón es para los viejos”, la cabeza de dragón es sinónimo de laureles supremos o graduado, y posteriormente se empleó para desear buena suerte a los letrados que se presentaban a una edad muy avanzada a los exámenes metropolitanos y de palacio.<br />
Pág 56. (Magistrado Zhang Jingzhai): “Vivimos en el mismo distrito”,  “vivimos juntos al lado de la morera y la catalpa” “vivimos en el mismo pueblo”, quiere decir somos convecinos. Era costumbre de la antigüedad plantar junto a la casa una morera para criar gusanos de seda y una catalpa para fabricar utensilios, árboles cuyos nombres pasaron a ser sinónimo de pueblo o aldea.</p>
<p>Capítulo IV<br />
Pág. 68: “…el magistrado Tang…con gran alivio lo vio tomar del tazón de nido de golondrina una cabeza de camarón”, gesto de doble significado Purs por un lado Fan Jin quebranta el ayuno de carne y pescado que exige el luto, y por otro revela su ambición de llegar a los más altos honores en los exámenes, ya que el camarón representa el dragón, y éste, a su vez, los exámenes superiores.</p>
<p>Capítulo VI<br />
Pág. 86: “Antes los negocios públicos que los privados, antes el imperio que la familia”, dijo el licenciado Yan.<br />
Pág. 91: “Como echar margaritas a los puercos” “De noche no veía la punta de la lanza, y me la clavó en la panza”,  rugió el licenciado Yan. Este lenguaje lo adopta el licenciado para hacerse comprender por el timonero Cuatrojarros que se había comido sus cuatro barquillos, vemos como los letrados sí cambian sus giros, dependiendo al que se dirijan.</p>
<p>Capítulo VII<br />
Pág. 102: Sentencias del comisario Zhou: “Orienta tu proceder y aguarda el momento”, “Refrena el espíritu y domeña la materia”, caligrafías del señor Zhou (posteriormente comisario).</p>
<p>Capítulo VIII<br />
Pág.111: “Ardua empresa la de vivir a remolque de los vientos y mareas de la corte”, dijo el prefecto Qu.<br />
Pág. 112: “No consultes a tu hijo a la hora del retiro”, dice el proverbio, prefecto Wang.<br />
Pág 121: “Más vale letrado virtuoso que doctor sin principios”, dijeron los hermanos Lou.<br />
Pág. 113: “El de la balanza de platero, el ábaco y las varas de castigo”, hijo del prefecto Qu.</p>
<p>Capítulo IX<br />
Pág. 129: “Haga bien el duque y olvide la acción”, dijeron los hermanos Lou; que quiere decir que los favores que se hagan al prójimo no deben hacerse buscando recompensa (de los “Registros Históricos”).</p>
<p>Capítulo X<br />
Pág. 139: “Sin tropas ni provisión, más vale la rendición”, prosiguió el compilador Lu<br />
Pág. 140: “¿Qué día se colgó el arco a la puerta de su casa?”, preguntó el compilador Lu. Colgar el arco significa el nacimiento de un varón; y, si se colgaba una toallita, era el nacimiento de una niña.<br />
Pág. 141: (El adivino Chen Hefu)“Los oídos del tercer hermano son más blancos que su cara”, “tener las orejas más blancas que el rostro” es, según la fisonomía china, un rasgo de nobleza y presagio de gran fama y gloria. Saturno=nariz: “El brillo de saturno presagia cercanas nuevas de ascensos” “En el cielo, la mansión de los dioses, y en la tierra, la casa del primer ministro”. En estas citas, vemos como el adivino utiliza un lenguaje acorde con las personas que trata, los letrados; por lo que podemos deducir que los adivinos eran personas cultas que conocían la historia y la literatura antigua.<br />
Pág.145: (narrador): “Su belleza se le antojó capaz de ahogar el pez, derribar el águila, ocultar la luna y sonrojar las flores”; sucesión de metáforas realizadas por el narrador.</p>
<p>Lenguaje popular:<br />
Capítulo I<br />
Pág. 21: “La vida del hombre es como un lienzo”, piensa Wang Mian, según reza un certero adagio de la antigüedad.<br />
Pág. 24: “ …-terció el tío Qin (tío de Wang Mian)-, que si el magistrado te manda la esquela, bueno ha de ser su propósito. Anda, marcha con el alguacil, que como dice el proverbio, un magistrado puede traer la ruina a toda una familia”.<br />
Pág. 28: (Wang Mian): “Cuando el río se desvía al norte, señal es de que se avecinan tiempos turbulentos”. Se refiere al río Amarillo o Huangzi.</p>
<p>Capítulo III<br />
Pág. 45: “Hombre que sabe lo que hay que hacer y no lo hace, es un cobarde”, dijeron los obreros.<br />
Pág. 50-53: (carnicero Hu): “…como el sapo sarnoso que se quiere tragar al cisne” “Y, ya quiere el culo del cisne” “…te doy mi plata para que hagas pijotas en el agua”.</p>
<p>Capítulo V<br />
Pág. 77: “No hay sol que tape nublado ni madrastra que no esconda palo”, dijo la concubina Zhao.<br />
Pág. 80: “Mujer maridada, no viva descuidada”, dijeron los hermanos Wang.<br />
Pág. 82: (narrado)r: ”El elemento madera se imponía sobre el elemento tierra y el hígado dominaba sobre el bazo”. En la medicina tradicional china, cada una de las cinco vísceras (hígado, corazón, bazo, pulmón, riñones) se corresponde cada uno de los cinco elementos (madera, fuego, tierra, metal, agua). Al hígado le corresponde la madera y al bazo, la tierra. El bazo alberga las emociones, y el hígado es sede del aliento vital y controla sobre las demás vísceras. De ello se deduce que el alumno Yan enfermó de pena por la muerte de la esposa.</p>
<p>Capítulo IX<br />
Pag 124: (Zhou Jifu, celador de las tumbas de los Lou)“…bueno es que el señorito ande ya en silla de manos”, significa que sea transportado en palanquín, es decir funcionario importante.<br />
Pág 126: “…no vio hora de bailarle el agua al patrón”, significa hacerle la pelota, en boca de un personaje de la plebe.</p>
<p>Bibliografía<br />
http://www.seix-barral.es/fichaautor.asp?autor=459<br />
http://www.solodelibros.es/21/11/2007/los-mandarines-wu-jingzi/<br />
La traducció de novel•la Kinesa del segle XVII Sara Rovira i Esteva Sílvia Fustegueres i Rosich. Universitat Autònoma de Barcelona. Facultat de Traducció i d’Interpretació 08193 Bellaterra. Barcelona.</p>
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		<title>&#8220;Li Bai, Wang Wei y Du Fu&#8221;"Poesía clásica china&#8221;</title>
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		<pubDate>Mon, 29 Jun 2009 10:46:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Checa</dc:creator>
		
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			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/li_bai_du_fu_.jpg"><img src="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/li_bai_du_fu_-150x150.jpg" alt="li_bai_du_fu_" title="li_bai_du_fu_" width="150" height="150" class="alignleft size-thumbnail wp-image-547" /></a>Entre sus poemas más célebres, se encuentran:<span id="more-528"></span>•	Poemas de Wang Wei (Muojie): “La montaña Zhongnan”, “Contemplando el río Han desde un pabellón alto”, “Escrito al retornar a la montaña Songshan”, “Mi retiro en la montaña Zhongnan”, “Anochecer otoñal en mi cabaña de la montaña”, “En contestación al subprefecto señor Zhang”, “Deleites de la vida campestre”, “En el bosque de bambúes”.<br />
•	Poemas de Li Bai (Taibai): “Paseando con mis amigos Li y Jia por el lago Dongting”, “A beber”, “Balada de Qiupu”, “Dedicado a Meng Haoran”, “Un día estival en la montaña”, “Regresando solo de paseo”, “En el pabellón de Xie Tiao, en otoño”, “Abandonando Jingmen”, “A Wang Changling”, “Despidiendo a un amigo”, “A Yuan Danqin, morador de la montaña”, “Pasando por el pabellón Chui Pa, a la orilla del arroyo”, “Visita al maestro taoísta Yong en su ermita”, “Despidiendo a un amigo que sale para Chu”, “Contemplando la cascada de la montaña Lushan”, “Descendiendo de la montaña Zhongnan”, “Nostalgia en el silencio de la noche”, “Copa en mano pregunto a la luna”, “Respuesta dada desde la montaña”, “Alegría del viajero”.<br />
•	Poemas de Du Fu (Zhimei): “Contemplando la montaña Taishan”, “Caballos tártaros de Fang Bingchao”, “Canto a los ocho dioses del vino a Li Bai”, “Escrito en el río Chu”, “Una noche de luna”, “Balada de los carros de combate”, “Combatiendo en la frontera –Reflexiones de un soldado”,”La aldea Jiang I”, “La aldea Jiang II”, “La aldea Jiang III”, “Contemplación primaveral”, “A Wei Ba, letrado en retiro”, “El crepúsculo”, “Paseando solo por la orilla del río en busca de flores”, “En el río Chu”, “Soñando con Li Bai”, “Añorando a mis hermanos bajo la luna”, “Meditación meláncolica”.<br />
Las fechas de circulación de los poemas de Wang Wei, Li Bai y Du Fu, fueron en vida de ambos, aproximadamente del 725 al 770.<br />
Los poemas de lectura de Wang Wei son, aproximadamente, de su última etapa de la vida y segunda etapa de su creación poética, cuando se retiró a su propiedad de Lantian (Shaanxi).<br />
Estos poetas de la etapa de apogeo Tang tiene ncomo coetáneos y vecinos a Zhang Jiuling (678-740), Meng Haoran (689-740) y Wang Changling (698-765). Todos pertenecientes a la etapa del “Apogeo Tang”.<br />
En el periodo anterior o “Inicial Tang”, tiene como vecinos a Luo Binwang (640-684?), Wang Bo (650?-676?), Lu Yhaolin (636?-695?), Yang Jiong (650-693?), Chen Zi´ang (661-702).<br />
Y, en el periodo medio o “Zhong Tang”, tiene como vecinos a Xue Tao (768-831), Bai Juyi o Bo Juyi (772-846), Li He (797-817).<br />
Los temas que plantean los poemas son variados, desde la belleza de la naturaleza y el paisaje, en el caso de Wang Wei, pasando por temas de amistad, bebida, descripción de la vida en el campo, de Li Bai, hasta los temas de denuncias y protestas sociales a causas de las guerras, descripción de paisajes, gineceo y retorno a la tierra natal, de Du Fu.</p>
<p>Estos poemas están intrínsecamente relacionados con el pensamiento filosófico chino del Taoísmo, pues aunque en estas obras hay una mezcla de Confucianismo, Budismo (principalmente en Wang Wei) y Taoísmo, creo que sobresale este último, puesto que los tres autores regresan a la naturaleza, regresan al Dao como solución a los sufrimientos humanos.<br />
Los tres autores tocan el tema de la naturaleza con bastante extensión&#8230;pues, la naturaleza les sirve como fuente de inspiración; por analogía con sus formas, establecen relaciones de equilibrio y proporción, intentan conocer su ritmo, tratan de interiorizar sus momentos para que convivan el alma interior y el espíritu social en un intento de la búsqueda de la perfecta armonía.</p>
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		<title>&#8220;Mitología Clásica China&#8221;</title>
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		<pubDate>Mon, 29 Jun 2009 09:43:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Checa</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[El autor es Gabriel García-Noblejas Sánchez Cendal,que hace la traducción de una antología de textos  de la mitología clásica china. Los textos están tomados de ciento tres obras cuyas fechas de composición van desde el s. V a.C. hasta comienzos del s. XX. Su publicación fue en el año 2004. Editorial Trotta.
Las obras relacionadas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/mitologia-clasica-china.jpg"><img src="http://www.manuelcheca.com/wp-content/uploads/2009/06/mitologia-clasica-china-150x150.jpg" alt="mitologia-clasica-china" title="mitologia-clasica-china" width="150" height="150" class="alignleft size-thumbnail wp-image-551" /></a>El autor es Gabriel García-Noblejas Sánchez Cendal,<span id="more-523"></span>que hace la traducción de una antología de textos  de la mitología clásica china. Los textos están tomados de ciento tres obras cuyas fechas de composición van desde el s. V a.C. hasta comienzos del s. XX. Su publicación fue en el año 2004. Editorial Trotta.<br />
Las obras relacionadas en tiempo y forma son “Shangshu”, el “Yijing”, y el “Shijing” (s. XI-VII a. C.); “Chuci”; “Huaninanzi” (texto compuesto por un conjunto de tratados auspiciados por el príncipe Liu -180-122 a.C.); “Mutianzi zhuan” (Crónica del Hijo del Cielo Mu); “Tianwen” (Preguntas al cielo); “Shanhaijing” (Crónica de los montes y los mares).<br />
Esta obra aglutina la mitología china en una única antología, recopilando fragmentos dispersos mitológicos de determinadas fuentes, puesto que no existe, propiamente dicho, una sistematización de la mitología en la tradición china.<br />
Su capítulo I trata de la “Cosmogonía” (los orígenes del mundo), la “Teogonía” (generación de los dioses) y la “Cosmología” (del origen y evolución del universo) a través de la mitología en diferentes textos.<br />
Y sugiere la descripción natural en que se insertan los mitos, así como la reescritura de tales mitos en diferentes textos para legitimar diferentes filosofías de pensamiento en la historia clásica china. Se puede relacionar con  las obras japonesas del “Kojiki”– Crónica de los acontecimientos antiguos- presentado al trono a comienzos del año 712; así como del “Nihongi” o “Nihon shoki” – Anales de Japón, la obra histórica oficial concluda en el año 720; aunque, con la diferencia de que en ambas obras se intenta justificar la pretensión de poder y la legitimación de la casa gobernante por medio del precedente mítico, es decir, por el origen y el mandato divinos, y confirmarlas demostrando la sucesión ininterrumpida de una “dinastía” a través de todas las generaciones.<br />
Con el capítulo II, la relación se produce a través del uso que se hace de la mitología; en el primero, se recurre a la mitología propiamente dicha, y en el segundo, se realiza una descripción geográfica natural de diferentes accidentes geográficos incluyendo animales mitológicos para legitimar la espiritualidad de dicha naturaleza.</p>
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