“EL CAMINO DEL GUERRERO” “CÓDIGO BUSHIDO”

El Código de Bushido
Estos son los siete principios que rigen el código de Bushido, la guía moral de la mayoría de samurai de Rokugan. Sed fieles a él y vuestro honor crecerá. Rompedlo, y vuestro nombre será denostado por las generaciones venideras.
1. GI – Honradez y Justicia
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia.
Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia.
Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

2. YU – Valor Heroico
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir.
Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte.
Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.
3. JIN – Compasión
Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos.
Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

“Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él” (Sir Francis Bacon, 1561-1626; filósofo y estadista británico).
4. REI – Cortesía
Los samurai no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales.
Un samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.
5. MEYO – Honor
El Auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad.
No puedes ocultarte de ti mismo.
6. MAKOTO – Sinceridad Absoluta
Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará.
No ha de “dar su palabra.” No ha de “prometer.” El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.
Hablar y Hacer son la misma acción.
7. CHUGO – Deber y Lealtad
Para el samurai, haber hecho o dicho “algo”, significa que ese “algo” le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan.
Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel.
Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.
Cuidado con el camino que sigues.

Algunos comentarios de Mirumoto Jinto, Rikugunshokan del Clan del Dragón, sobre el código de Bushido:

Sobre el valor:
El camino del valiente no sigue los pasos de la estupidez.
Sobre la lealtad:Un perro sin amo vagabundea libre. El halcón de un Daimyo (Señor Feudal) vuela más alto.
Solo hay una lealtad superior a la del samurai hacia su Daimyo: la del Daimyo hacia sus súbditos.
Sobre el Respeto:
Un alma sin respeto es una morada en ruinas. Debe ser demolida para construir una nueva.
Sobre la Excelencia:
La perfección es una montaña inescalable que debe ser escalada a diario.
Sobre la Venganza:
La ofensa es como un buen haiku (Breve poema japonés de tres versos): puede ignorarse, desconocerse, perdonarse o borrarse, pero nunca puede ser olvidada.
Sobre la Espada:
Mi hoja es mi alma. Mi alma pertenece a mi Daimyo. Ultrajar mi hoja es afrentar a mi Daimyo.
Sobre el Honor:
La muerte no es eterna; el deshonor, sí.
Sobre la Muerte:
El samurai nace para morir. La muerte, pues, no es una maldición a evitar, sino el fin natural de toda vida.

Bushido, literalmente traducido como “El Camino del Guerrero“, se desarrollo en Japón entre las eras Heian y Tokugawa (S.IX-XII). Era un modo de vida y un código para el samurai, una clase de guerreros similar a los caballeros medievales de Europa.
Es un conjunto de principios que preparan a un hombre o a una mujer para luchar en la vida sin perder su humanidad, y para dirigir y comandar sin perder el contacto con los valores básicos.
Estaba influenciado por el Zen y el Confucionismo, dos diferentes escuelas de pensamiento de esos periodos. El Bushido pone el énfasis en “Lealtad, auto-sacrificio, justicia, sentido de la vergüenza, modales refinados, pureza, modestia, frugalidad, espíritu marcial, honor y afecto”

“El Camino del Guerrero” o “Código Bushido”, como hemos visto, es la Guía espiritual de los Samuráis. Esta clase guerrera nació en el s. X. Estos guerreros debían su vida, respeto y lealtad a sus Daimyos (señores feudales); hasta tal punto era tal su lealtad, que debían realizar el “Seppuku o Suicidio ritual” cuando moría su señor, salvo que dicho señor lo hubiera eximido o hubiera abolido tal práctica; como sucedió con Tsunetomo Yamamoto, autor del libro “Hagakure” (La sombras de las hojas), primer libro que detalla, pormenoriza y explica el “Bushido” o Código no escrito del guerrero samurai; fue escrito entre 1710-1717 por uno de los aprendices de Yamamoto mediante el dictado de este último. Tsunetomo Yamamoto no pudo realizar el Seppuku cuando murió su Daimyo en 1700 porque su Daimyo Nabeshima Mitsushige había suprimido previamente en 1660 la práctica del Seppuku en su feudo (provincia de Hizen).

El Seppuku (conocido en occidente como Haraquiri) o Suicidio Ritual también se realizaba para evitar la vergüenza de la derrota; para reparar un daño o delito cometido o una transgresión del código de honor (Sokotsu-shi), o, también, como medio de manifestar una protesta y atraer la atención del amo (Kanshi). Como ejemplo de esta última manifestación de la práctica del Seppuku tenemos un claro ejemplo reciente en la figura del escritor japonés Yukio Mishima, que realizó este ritual en 1970 tras finalizar su último libro, y como forma de protestar contra la sociedad que consideraba viciada, sin valores y amoral.

Las mujeres nobles también podían enfrentarse al suicidio por multitud de causas: para no caer en manos del enemigo, para seguir en la muerte a su marido o señor, al recibir la orden de suicidarse, etc.

Técnicamente, el suicidio de una mujer no se considera seppuku, sino suicidio a secas (en japonés jigai). La principal diferencia con el seppuku es que, en lugar de abrirse el abdomen, se practicaban un corte en el cuello, seccionándose la arteria carótida con una daga con hoja de doble filo llamada kaiken. Previamente, la mujer debía atarse con una cuerda los tobillos, muslos o rodillas, para no tener la deshonra de morir con las piernas abiertas al caer (http://es.wikipedia.org).

El Seppuku más famoso del código de honor samuráis o Bushido que pertenece a la historia de Japón es la “Leyenda de los 47 Samuráis”. Relata la leyenda que entre 1701 – 1703 el Daimyo Asano Takumi se encontraba realizando funciones protocolarias en el Castillo de Edo (Palacio del Shogun Tokugawa Tsunayoshi) bajo la supervisión del maestro de protocolo de mayor rango en el Bakufu (gobierno del shogunato) Kira Yoshinaka. Kira insultó a Asano, y, éste, desenvainó su Nihonto (espada japonesa, también conocida con el nombre de Katana) e hirió a Kira. La afrenta al Shogun fue considerada de tal magnitud (por atacar a un miembro del Bakufu en el Palacio del Shogun) que tras la investigación del incidente, el Shogun Tokugawa Tsunayoshi dictó sentencia de muerte contra Asano mediante suicidio y ordenó la confiscación de sus tierras y castillo en Harima.

Cuando conocieron de los hechos los servidores y vasallos de Asano, vasallos convertidos ahora en RONIN (samuráis sin señor), juraron venganza contra Kira Yoshinaka. Así pues, con el ronin Oishi a la cabeza, planearon un detallado y cuidadoso plan de venganza cuya finalidad era asesinar a Kira. Pero, para ello, debían conseguir que Kira se confiara y no esperara represalias.

Kira había incrementado su guardia personal y fortificado su residencia por temor a un ataque de los samuráis del Daimyo Asano (ahora, convertidos en ronin, como antes se ha dicho). Para que se confiara Kira, los ronin tomaron trabajos deshonrosos (como comerciantes, el último escalafón de la sociedad Edo), disimularon dándose a vicios (bebida, frecuentando burdeles, etc); por lo que los informes que llegaron a Kira era de que no eran unos verdaderos samuráis sino que eran unos desgraciados que no disponían del valor necesario de vengar a su maestro y señor Asano.

Era tal el disimulo con que actuaron los 47 ronin que el promotor del plan, Oishi Kuranosuke, abandonó a su esposa, se divorció de ella en el acto; la envió lejos con sus dos hijos pequeños y compró una bonita y joven concubina. Un día, Oishi cayó en la calle borracho y todos los que pasaban se burlaban de él. Al pasar un hombre de Satsuma delante de él y verlo en ese estado, se enfureció tanto por el comportamiento de este ex samurai que lo insultó, le propinó golpes por todo el cuerpo e, incluso, le pegó en la cara (una de las afrentas más graves que se le podía hacer a un samurai: tocarle la cara).

Al confiarse Kira, bajó su seguridad personal y, entonces, fue el momento de que los 47 ronin atacaron su residencia dividiéndose en 2 grupos; unos atacaron la entrada principal y, los otros, entraron por la retaguardia. Cuando apresaron a Kira, Oishi le cortó la cabeza con el Nihonto (espada samurai o, también, conocida en occidente como Katana) que Asano realizó su Seppuku, ya que le ofreció a Kira cometer el Seppuku pero no obtuvo respuesta.

Los 47 ronin se entregaron después de la venganza y tras llevar la cabeza de Kira a la tumba de Asano. El 4 de febrero de 1703 llegó la sentencia del Shogun: se les concedió el honor de morir por Seppuku, lo cual hicieron.

Esta parte de la historia del Japón se ha convertido en una leyenda que llega al corazón de todos los japoneses desde hace ya 300 años. En esta historia vienen reflejados dos principios del código bushido: el “Gi” – La Justicia, y el “Chu” – “La Lealtad”.

La tumba de Asano y la de los 47 ronin se encuentran hoy en día en el templo Sengaku, en Tokio.

Bibliografía: “Tales of Old Japan”

4 comments on ““EL CAMINO DEL GUERRERO” “CÓDIGO BUSHIDO”

  1. ¿ Los principios del Samurai se pueden extrapolar a nuestros días?

    Es ampliamente aceptado que en esta economía global y caótica, exige un mayor nivel de conocimiento y de educación técnica. No es tan obvio, en cambio que demanda un mayor nivel de responsabilidad, compromiso y autoestima.

    Desarrollar valores como la responsabilidad, honestidad, integridad, humildad, compromiso y respeto. Estos valores no pueden implantarse por orden de algún superior, solo pueden generarse desde la transformación en el “ser” de las personas.
    Si los miembros de una organización hablan con honestidad, se comprometen con integridad, escuchan con curiosidad y respeto, colaboran con generosidad, aceptan el mundo con ecuanimidad y se proyectan al futuro con entusiasmo; genera un campo de fuerzas, que transforma permanentemente sus conductas y sus interacciones, sino la de aquellos que entran en contacto con ellos. Las batallas mentales diarias de la incertidumbre, con una visión óptima en dar servicio, viviendo una vida que nos llene de dignidad para dejar un mundo mejor.

    Autor: Omar Oséss

  2. mmmmmmmmmTenés lindos principios. Acá va uno mio:

    7. “Chugo. Lealtad” Sobre la amistad y lealtad:
    “La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas”. Aristóteles.

  3. Esta cita de Nietzsche se acerca a varios principios del código, pero creo que va mejor para estos dos:
    1.Gi y 6. Makoto: “No hay peores monstruos para los mortales que los valores falsos y la palabrería hueca”, de Nietzsche.

    Muaaaaaaa

  4. Cuando estuve en Japón en Nara (no sé si se escribe bien) me contaron los valores de los samurais y me impresiono mucho, me ha gustado este post. Felicidades.

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