“Japón 1945″

macarthur_hirohito1Esta foto permitió legitimar a las fuerzas de ocupación aliadas,y se usó la imagen del emperador para potenciar la transformación del pueblo japonés hacia un nuevo sistema político bajo las directrices del gobierno de Estados Unidos.
“…Hirohito no solo fue presentado como inocente de cualquier acto formal que pudiera hacerle susceptible de ser juzgado por crímenes de guerra. Fue convertido en una figura casi angelical que ni tan solo tenía alguna responsabilidad moral por la guerra. […] Con el apoyo completo del cuartel general de MacArthur, la acusación funcionó, de hecho, como un abogado defensor del Emperador ”.

La situación del Japón en 1945
Tras la derrota militar de Japón en la II Guerra Mundial y la aceptación de la Declaración de Potsdam, el gobierno estadounidense, con el general MacArthur como comandante supremo, dirigió la situación política en Japón durante el período de ocupación (que se prolongó hasta el 28 de abril de 1952, fecha en la que entró en vigor el Tratado de paz de 1950). Japón era un completo caos, pues amplias zonas de las ciudades más importantes estaban devastadas y carecían de alimentos y de productos básicos. El general MacArthur explicó en sus memorias sus fines políticos: «En primer lugar, destruir el poder militar y castigar a los criminales de guerra; forjar la estructura de un gobierno representativo, modernizar la Constitución, celebrar elecciones libres, favorecer la emancipación de las mujeres, liberar a los prisioneros políticos, libertar a los agricultores, garantizar una prensa libre y responsable, liberalizar la educación, descentralizar el poder político, separar a la Iglesia del Estado».
Conforme a estos fines comenzó a ejercer su mandato: la desmilitarización comenzó por desmovilizar a los 3,7 millones de soldados con los que contaba Japón y repatriar los 3,3 millones que estaban en el extranjero, además de destruir las instalaciones militares japonesas y sus equipamientos.
El Tribunal Militar Internacional para el Lejano Oriente, presidido por once jueces de las potencias aliadas, comenzó el 3 de mayo de 1945 y se prolongó hasta abril de 1948. Se planteó también la cuestión de juzgar al Emperador como criminal de guerra, pero se desestimó porque esta medida podría obstaculizar a las fuerzas de ocupación desempeñar su función.
La reforma política más significativa introducida por MacArthur fue la redacción de una nueva Constitución. La constitución japonesa supone la aceptación de tres principios básicos, desconocidos hasta ese momento en su historia: soberanía popular, pacifismo o renuncia a la guerra como medio de resolución de disputas y derechos fundamentales.
En economía, se desmantelaron los enormes conglomerados comerciales, los zaibatsu y se aprobó la ley antimonopolio. También, en agricultura, se aprobó la Ley de Reforma de la Tierra Cultivable en 1946.
En cuanto a las reformas laborales, en diciembre de 1945 entró en vigor una ley de sindicatos por la que se garantizaba a todos los trabajadores de los sectores público y privado el derecho a organizarse, participar en una negociación colectiva e ir a la huelga.
Se descentralizó la educación y se amplió la educación obligatoria de seis a nueve años.
En política, con la nueva Constitución de 1947, MacArthur convocó elecciones. Estas elecciones se consideran el nacimiento de un bloque de poder triangular formado por miembros del partido conservador, burócratas y grandes empresarios, que dominaría la escena japonesa hasta la década de 1990.

¿Cuáles fueron los aspectos más característicos del período de reconstrucción? ¿Qué encontramos en la base del milagro económico japonés?
El problema más grave al que tuvo que enfrentarse Japón al finalizar la guerra fue la crisis económica, que trajo consigo desempleo, inflación y escasez de recursos. MacArthur consiguió que el gobierno de los Estados Unidos invirtiera más de dos mil millones de dólares hasta el año 1951. Pero lo que realmente disparó la economía fue el estallido de la guerra de Corea, para la que Estados Unidos necesitaba ingentes partidas de material bélico. Después de la retirada de MacArthur, el gobierno japonés empezó a relajar las leyes antimonopolio y resurgieron muchos de los antiguos conglomerados “zaibatsu” que constituyeron los “keiretsu” verticales y horizontales.
El capital se invirtió en obras públicas, incluida la construcción del tren bala entre Tokio y Osaka.
El crecimiento fue especialmente significativo en la industria pesada y en el campo de la alta tecnología. La recuperación de la crisis del petróleo supuso un crecimiento económico continuado. En 1970 el PNB de Japón era el segundo más alto de los países capitalistas.
Unas de las principales razones del rápido crecimiento económico en Japón fue la ayuda estadounidense (más de dos mil millones de dólares en 1951) destinada a levantar el país; la apertura de los mercados americanos a los productos japoneses y la invitación a otros países no comunistas a seguir su ejemplo. Algunos atribuyen el mérito a la clase directiva que se concentró en las nuevas tecnologías (La crisis del petróleo de 1974 desvió la producción de las industrias con alto consumo de combustible a las de alta tecnología, como las dedicadas a fabricar productos electrónicos) para aumentar la productividad y el control de calidad. Las grandes corporaciones hacían importantes inversiones en investigación y desarrollo. La tendencia japonesa al ahorro, unida al abandono del militarismo, favoreció la existencia de capital disponible para invertir. Las instituciones gubernamentales, como el Ministerio de Comercio Internacional e Industria, regularon estrictamente la actividad económica para impulsar el crecimiento. En concreto, se adoptaron las medidas más rigurosas para controlar las importaciones de productos que competían con los nacionales. Otro factor responsable del éxito de Japón fue la actitud e los japoneses hacia el trabajo.
El estímulo proporcionado por la guerra de Corea, el crecimiento del comercio exterior, el incremento de la productividad agrícola, los bajos índices de desempleo y el aumento del consumo constituyeron la base del milagro económico japonés.
La derrota nipona produjo varias e importantes consecuencias: a nivel internacional, convirtió a Estados Unidos como la primera potencia del pacífico; puso fin al expansionismo militar y territorial de Japón en Asia; debilitó de manera significativa al Guomindang que fue reemplazado por el gobierno comunista de Mao Zedong; inició el declive anglo-francés en el sudeste asiático.
A nivel nacional, Japón sufrió unos cambios revolucionarios tan espectaculares como la desmilitarización, la democratización, mayor libertad, una nueva Constitución y una declaración de derechos. La constitución japonesa supuso la aceptación de tres principios básicos, desconocidos hasta ese momento en su historia: soberanía popular, pacifismo o renuncia a la guerra como medio de resolución de disputas y derechos fundamentales.

3 comments on ““Japón 1945″

  1. Los japoneces dicen que fue un crimen las bombas atomicas y como se llama el ataque a perharbor que sin previo aviso asesinaron mujeres niños y soldados
    Ellos se buscaron el castigo que tuvieron

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