Abr 02 2009
REN y su Significado
La Historia de un concepto filosófico es a menudo más instructiva o informativa que su naturaleza original. A veces, un importante concepto recibe cientos de discusiones y aparece cambiado en su naturaleza. Tal evolución será contada por el concepto fundamental de Confucio, esto es, del “Ren”: Persona. Este término ha sido traducido de diferentes maneras, como benevolencia, virtud perfecta, la bondad o la humanidad (hoy popular). El mismo Confucio, sin embargo, lo definió como “amor”, por la palabra normal china “ai”, diciendo que ello significaba “amor a los otros”. Así pues, lo traduciré como “benevolente amor”, “benévolo amor”, “amor benevolente”, amor benévolo”.
Antes de Confucio, la palabra “Ren”, nunca había sido utilizada frecuentemente, ni en la literatura. Los pocos de sus usos, indican que denotaba “generosa bondad” de su ideal gobernante (soberano) a sus súbditos. Evidentemente, Confucio no deseaba utilizar la palabra común por “amor”, porque contenía ciertas connotaciones no deseadas, como los escritores del nuevo testamento griego no usaban las palabras comunes griegas…, pero eligieron un término menos común…Confucio seleccionó una palabra inusual que ha despistado a muchos modernos traductores.
En cualquier caso, por otra parte, Confucio hizo un juego de palabras con la palabra para “hombre”, que también es pronunciada “Ren”, aunque escritos bastante diferentemente. Él dijo “si uno es “Ren” (humano), pero no posee “Ren” (benévolo amor”, puede conducirse propiamente…o apreciar buena música o poesía?.Confucio previó para significar simplemente que el amor o compasión por otros es una cualidad toda humana y es la condición previa para una conducta moral e incluso para una artística apreciación o comprensión. Este juego de palabras fue repetido por Mencio y ha engañado a algunos traductores para interpretar “ren” como “humanidad”. Pero “Ren” indica mucho más que la simple humanidad, de hecho fácilmente mostrado por un estudio de su uso. Como una traducción es, además, incapaz de relatar el posterior desarrollo de este concepto en el pensamiento chino.
Confucio hizo del amor benevolente el centro de su ética enseñanza. Una vez, cuando le preguntaron el significado de “Ren”, el respondió: “No hagas a los otros, lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. Esta declaración de las regla de oro es negativa en la forma (el estilo chino prefiere la negatividad a las declaraciones positivas diciendo que una cosa es no buena en lugar de decir que es mala, etc. Confucio interpretó su regla de oro positivamente, “para ser capaz uno mismo de trazar un tratamiento o cura para los otros, esto podría ser llamado el método del benevolente amor”. También usó la palabra “reciprocidad” para indicar esta virtud. Cuando preguntó, “hay alguna palabra que pueda servir como una absoluta y para toda la vida regla de conducta?, él respondió, no sería reciprocidad”. No hagas a los otros, lo que no quisieras tu mismo que hicieran a ti”. De esta manera, benévolo amor (ren) es ejemplificado en la regla de oro y es resumido en la palabra “reciprocidad” (claramente, aquí hay una unificación de toda la moralidad bajo un solo concepto. Luego, tenemos en el primitivo confucianismo la misma actitud como en la primitiva cristiandad., toda la moralidad es resumida en la noción de amor a los demás. Por ello no es sorprendente que de vez en cuando encontramos a Confucio utilizando “Ren” para definir “La moralidad perfecta”, así que a veces ha sido traducido este término como la “virtud perfecta”. Esta interpretación es expresada en la concepción de la suma virtud, tanto como fue “Ren” en el pensamiento de Confucio.
Pero la concepción de “Ren” o benevolente amor no era el mismo como el cristiano ideal de amor a todos los hombres. No hay nada semejante a la parábola del buen samaritano en las antiguas enseñanzas confucianas. La antigua China era un país feudal, y Confucio era un hombre de su edad. Ren indicaba más benevolencia que amor. Era una actitud de una generosidad del señor a sus súbditos (el superior manifestaba una benévola generosidad). Para el súbdito, ser benévolo su amo podía ser una arrogancia (el súbdito debería en su lugar manifestar una actitud de leal obediencia. Esta aristocrática distinción se ha agarrado al confucianismo desde el principio al fin de su historia y es una de las razones que el confucianismo está tan desaprobado en el día de hoy en China.
Confucio, fue, además, un hombre práctico que reconoció que la gente principalmente a los más cercanos a ellos, especialmente a sus padres y parientes. Así que preparó sus enseñanzas de amor a los otros añadiendo que era correcto amar más a unos parientes que a otros. Esto es una actitud humana bastante natural, que hace más hincapié en el antiguo confucianismo, quizás más que Confucio deseó. Un día, cuando Confucio visitó al duque de estado vecino, “El Duque…observó a Confucio, entre nosotros hay personas tan honradas que cuando un padre se apropia de la oveja de otro hombre, su hijo lleva testigos de ello. Confucio respondió, las personas honradas entre nosotros son diferentes. Un padre proyecta su hijo y su hijo proyectará a su padre y en eso hay honradez”. Esta actitud de especial amor hacia la familia de uno y su clan fue parte del ideal de Confucio; “Cuando los caballeros son generosos con sus parientes, entonces el pueblo se remueve al benévolo amor”: Benévolo amor, entonces, es de calidad, más grande para aquéllos más cercanos a uno mismo y menor para las personas más distantes. Las virtudes confucianas de la piedad filial y fraternal respetuosidad (especial cuidado para aquéllos de la propia familia de uno) son consecuencias de este énfasis sobre calidad de amor.
Para resumir: Confucio hizo fundamental para su ética enseñando la concepción del amor por los demás. Pero era un amor graduado. Su nieto enfatizó la disminución de las medidas del amor para los parientes más distantes”. Debemos ahora ver que ocurrió en las siguientes edades para su central concepción del amor clasificado.
Mo-dz, que nació sobre la época en que Confucio murió, parece que fue entrenado en la escuela confuciana. Pero estuvo dispuesto a pensar por si mismo. Estaba en desacuerdo con algunas de las enseñanzas confucianas y por eso, tuvo que cambiar de estado. Aceptó la enseñanza confuciana del amor a los demás como centro de la ética. Pero China estaba siendo destruida por las continuas guerras entre los clanes de la gran nobleza, todos aquellos eran parientes cercanos, tanto como las familias reales europeas. Además, vio que un clasificado amor puede realmente causar crímenes: “un ladrón ama a su propia familia y no ama a las otras familias, de ahí roba a otras familias en orden a beneficiar a su propia familia…cada noble ama a su propio clan y no ama los otros clanes, de ahí causa disturbios a otros clanes en orden a beneficiar a su propio clan. Cada señor feudal ama su propio estado y no ama los otros estados, por eso ataca a los otros en orden de beneficiar el suyo propio. Las causas de todos los disturbios…miente aquí…es siempre de quien quiere el amor igual para todo el mundo”. El agresor y el ladrón no viven sin amor, simplemente su amor es restringido. Por eso, Mo-dz reforzó su “igual amor para todos” con la religiosa enseñanza de que hay un solo y supremo Dios, quien ama a todos los hombres igual y quiere igualmente que los hombres se amen los unos a los otros. Sólo por eso, los malvados pueden ser eliminados del mundo. Aquí está el estándar de la más alta moralidad combinada con un lógico y mordaz ataque sobre la doctrina confuciana.
Mencius, el esforzado campeón de Confucio, que el amor igual para todos es antinatural; la gente naturalmente ama a sus propios parientes más que a los otros; todo el mundo tiene unos ciertos deberes con sus propios parientes; aquél quien no reconoce su especial relación con su familia es menos que humano, es una bestia. A través de la influencia poderosa de Mencius, Mo-dz se convirtió en archihereje. La piedad filial con sus enseñanzas de un necesario cualificado amor fue elevada a ser la virtud principal.
Por eso, el amor igual para todo el mundo fue relegado a la edad de oro, mientras que el amor cualificado de Confucio fue enseñado como apropiado en el mundo contemporáneo.
Cuando en el último siglo (S. XIX) China se convirtió oficialmente en un estado Confuciano, el emperador fue naturalmente esperado para ser un ejemplo para su gente. Él, por consiguiente, situó a sus parientes en los altos cargos. Sus parientes paternales eran posibles rivales para el trono, por eso fueron investidos reyes, cuidadosamente mirados, y mantenidos alejados del gobierno central. Pero sus parientes maternos, especialmente su tío materno (el mayor de ellos), sería su confidente. Este hombre, normalmente, fue designado con la llave maestra del gobierno. Su poder dependía sólo y exclusivamente del emperador. Él sabía que sería desplazado cuando otro emperador llegara al trono, por eso protegía cuidadosamente a su sobrino. Pero él y su clan habían preparado también su futuro. Él sabía que debía conseguir suficiente riqueza durante el reinado de su sobrino para que su clan fuera permanentemente rico e influyente. La corrupción fue consecuentemente inevitable. Además, este tío no podía ser apartado del poder por el emperador, ya que para hacer eso sería una violación del deber de amor o favoritismo a los parientes de uno. Así que el nepotismo, la corrupción y el desgobierno se expandieron a través de la burocracia china. El descontento fue creciendo entre el pueblo acto seguido produciendo rebeliones y la futura caída de la dinastía. La inadecuada de un cualificado amor ha sido un importante factor en la decadencia de una dinastía tras otra. Ha sido un ciclo típico en la historia de China que se ha manifestado frecuentemente. Una nueva dinastía produce reformas. Llama a personas capaces para la burocracia. El confucianismo suministra un excelente entrenamiento para los asuntos de gobierno.
De ahí que finalmente se convirtió en la filosofía oficial; cuando, sin embargo, los parientes imperiales eran mantenidos en el poder sobre la doctrina confuciana, la administración estaba en decadencia. El nepotismo no podía ser parado porque la oficial doctrina confuciana lo aprobaba.
Los antiguos defectos en el Confucianismo han tenido repercusiones. Con la caída de la dinastía Han, el confucionismo perdió el apoyo de los líderes intelectuales de China. Primero, los filósofos del taoísmo, después los budistas, tomando posición como el culto dominante.
Esta ética fundamental inadecuada, además, había sido repetida durante la ruptura de China.