Abr 02 2009

EL CONSENSO DE WASHINGTON: crisis en AO

Publicado por Manuel Checa a las 7:49 en POLÍTICA

¿Cuáles eran las ideas básicas de las políticas del Consenso de Washington?

El Consenso de Washington vio la luz cuando Willianson presentó una serie de ideas que pensaban que eran consensuadas (de ahí su denominación) en esa época y redactó un documento de referencia donde enumeró 10 reformas de política económica que casi todos en Washington consideraban necesario emprender en América latina: Disciplina fiscal. Reordenación de las prioridades del gasto público: redistribuir el gasto en beneficio del crecimiento y los pobres. Reforma tributaria: combinar una base tributaria amplia con tasas marginales moderadas. Liberalización de las tasas de interés: liberalización financiera con supervisión prudencial. Tipo de cambio competitivo. Liberalización del comercio. Liberalización de la inversión extranjera directa Privatización. Desregulación. Derechos de propiedad. En definitiva, las ideas básicas contempladas en el Consenso de Washington eran: 1. Estado y mercado son complementarios: calidad inversión en capital humano; 2. Importancia de un marco institucional: sistema financiero sólido y eficiente y cambios en el entorno legal y regulatorio; 3. Reformas de segunda generación: función crucial de las instituciones para permitir que una economía funcione correctamente.

Los “2 Patrones” de la crisis y la respuesta del FMI

La crisis de Asia a criterio de Stiglitz presenta dos patrones familiares. El primero es justamente ilustrado por Corea del Sur; El segundo, es materializado por Tailandia. Corea del Sur, en las primeras etapas de su transformación económica Corea del Sur había controlado estrictamente todo lo relativo a su mercado financiero, pero bajo presión de Estados Unidos, había permitido de mala gana el endeudamiento de sus empresas en el exterior, de esta manera quedaron a merced de “los caprichos” de los mercados internacionales. En 1997, surgieron dudas sobre la capacidad de Corea del Sur de refinanciar los préstamos de corto plazo y el vencimiento con bancos occidentales.
El segundo caso, lo constituía Tahilandia que reflejó la combinación entre un ataque especulativo, con un elevado endeudamiento de corto plazo. Stiglitz había advertido que: “Si Tailandia hubiera mantenido las regulaciones a la entrada de capital que tuvo durante el milagro asiático y no les hubiera hecho caso a quienes la convencieron de que estaba alterando la disposición eficiente de recursos, tal vez hoy no estaría sufriendo esta crisis, su primera caída en más de tres décadas. Krugman considera dos cuestiones en donde el FMI mostró su ineficiencia con respecto a la crisis asiática. La primera, está relacionada con el exigir la práctica de austeridad fiscal, elevar los impuestos y reducir el gasto con el fin de evitar déficits presupuestarios más grandes. La segunda consistió en exigir la “reforma estructural” (cambios que van más allá de la política monetaria y fiscal) como condición para la obtención de mayores prestamos. Por tanto, el FMI impuso a la crisis asiática su medicina tradicional: elevar los tipos de interés y reducir el gasto público para estabilizar la moneda y restablecer la confianza de los inversores internacionales.

¿Cuáles fueron los efectos de las medidas recomendadas por el FMI?

Como Stiglitz y algunos otros señalaran, la rigidez y austeridad incrementadas era lo peor que se podía hacer en tales circunstancias, ya que significaba transformar a una crisis en una franca recesión, ya que se eliminaba la posibilidad de que el superávit se use para la inversión indispensable en infraestructura y educación, estimulando la reactivación de la economía. Al contrario, la forzada reducción del gasto público provoca un encogimiento adicional de la economía y genera agitación política y social. La reacción clásica del FMI en estos casos es la de elevar las tasas de interés y restringir la política monetaria, con lo cual acelera las tendencias recesivas y agrava la crisis. El FMI indicó a los países en crisis que al afrontar una desaceleración se debía recortar el déficit comercial e incluso acumular superávits. Las políticas fiscales y monetarias contractivas, combinadas con políticas financieras erradas, produjeron frenos económicos masivos, rebajando las rentas, lo que redujo las importaciones y dio lugar a voluminosos superávits comerciales, con los cuales obtuvieron los recursos para pagar a los acreedores foráneos. Si bien entre los objetivos del FMI se contaba evitar el contagio, éste fue inmediato. Las consecuencias fueron las predecibles: los elevados tipos de interés engrosaron el número de empresas en apuros, lo que a su vez expandió los números de bancos que afrontaron préstamos verdaderamente impagables.
¿Cuál era el principal objetivo del Fondo Monetario Asiático y porque no prosperó su creación?
“En 1997 Japón ofreció 100.000 millones de dólares para ayudar a crear un fondo monetario asiático que financiara las medidas de estímulo necesarias. Pero el Tesoro norteamericano se empeñó en aplastar la idea, el FMI lo secundó. La razón de la postura del Fondo era clara: el FMI era un fervoroso partidario de la competencia en los mercados, pero rechazaba la competencia en su propio terreno, y eso era el Fondo Monetario Asiático; las motivaciones del Tesoro eran parecidas. Siendo Japón, y posiblemente China, los probables principales contribuyentes al Fondo Monetario Asiático, sus voces predominarían, lo que representaría un genuino desafío al liderazgo y al control de EE. UU. La iniciativa fue bloqueada por el FMI y el Tesoro pero el ahogamiento del fondo monetario asiático aun es motivo de resentimiento en Asia. Tres años después los países de la región han iniciado la construcción de una versión más modesta del Fondo Monetario Asiático, bajo el nombre de “Iniciativa Chang Mai”:creada en el 2000 tras la crisis financiera asiática de 1997 y 1998, en la que participaron los países que forman parte de la ASEAN más China, Japón y Corea del Sur (ASEAN + 3), constituye una red regional de swaps de reservas bilaterales que se activarían en caso de necesidad, otorgando a los países participantes una protección adicional para hacer frente a eventuales crisis. El objetivo fundamental de este Fondo Económico Común es que en caso de crisis financiera en uno de sus países miembros, pueda recibir un préstamo de manera rápida que sirva para apoyar sus reservas internacionales, hasta que este país se recupere de la crisis. En resumen es “un acuerdo significativo hacia un mecanismo regional de liquidez.”
¿Por qué se produjo la crisis financiera del 97 en un entorno de baja inflación, deuda controlada y un crecimiento destacado?

Los países asiáticos cometieron tres grandes errores:
1. Se involucraron en una sobre inversión y en políticas de crédito fácil. Los gobiernos asiáticos se involucraron en un programa de ahorros forzados, exigiendo a sus ciudadanos y a los negocios que sobre invirtieran. Cuando los ahorros voluntarios se consideraron insuficientes para desarrollar las infraestructuras y la formación de capital, crearon políticas de crédito fácil y barato y, en consecuencia, alentaron la inversión extranjera con bajas tasas de interés; lo que creó un boom inflacionario clásico en las inversiones de capital y, por tanto, limitado en el horizonte temporal.
2. La mayor parte de los países asiáticos ataron sus monedas al dólar norteamericano, creando una forma de control de precios. El dólar promovió o alentó a que los bancos locales y las empresas pidieran prestado en dólares y convirtieran dólares en monedas locales sin control; los bancos, por el contrario, prestaron o invirtieran en negocios locales y en proyectos de bienes raíces. Cuando el dólar subió el 30%, la balanza de pagos del comercio empezó a deteriorarse, las importaciones aumentaron, las exportaciones disminuyeron y el déficit en la balanza de pagos creció.
3. Política de capitalismo excesivo. La crisis financiera asiática descubrió serias debilidades institucionales en el modelo de desarrollo asiático: las debilidades estructurales en el sistema bancario y en la propiedad de las empresas, la relación incestuosa entre los negocios y el gobierno y la ausencia de libertad política. La combinación de estos factores produjo una deuda altísima en los índices de excedentes pasivos y un sector financiero que no era ni transparente ni saludable.
¿Cuál es la principal razón para la recuperación de las economías después de la crisis?

En primer lugar, los países de Asia-5 llevaron adelante, desde mediados de 1998 (tras varios meses de medidas restrictivas fomentadas, equivocadamente, por el FMI), políticas expansivas de demanda, con un aumento del gasto público y una reducción, en algunos casos, de los impuestos, así como con un mantenimiento de bajos tipos de interés. El saldo presupuestario pasó de ser positivo en todos los países de Asia-5 en 1996 a ser fuertemente negativo en 1999. Los tipos de interés, después de las subidas iniciales encaminadas a defender la moneda, fueron cayendo progresivamente. En segundo lugar, uno de los factores esenciales de la recuperación de 1999- 2000 fue el incremento de la contribución al crecimiento del PIB de las exportaciones netas (y también del consumo interior en Corea), especialmente por las ventas al exterior de productos electrónicos, dado el auge del mercado de Estados Unidos (cuyo PIB creció 4,2% en 1999 y 5,0% en 2000) y del comercio regional (puesto que la recuperación fue simultánea en casi toda Asia oriental) y como resultado de la relativa estabilidad de la cotización de las monedas a un nivel inferior en un 15-20% al que se registraba antes de las crisis. Las exportaciones totales crecieron de forma tan importante que los déficits corrientes (en 1997 y en los años anteriores) se convirtieron en superávit. En tercer lugar, se aplicaron reformas estructurales, como la recapitalización y el saneamiento de los bancos y la reestructuración de las deudas empresariales, que permitieron reducir el grado de apalancamiento (deuda/capital propio) de bancos y empresas y también el porcentaje de créditos bancarios de dudoso cobro.
Fuentes:
Stiglitz, J.E; (2003) “Lo que aprendí sobre la crisis económica mundial desde el FMI” La opinión pública.
Stiglitz, El Malestar en la gobalización, pag. 163, 164, 165.
Williamson, J; (2003) “No hay Consenso. Reseña sobre el Consenso de Washington y sugerencias sobre los pasos a dar”, Revista: Finanzas y Desarrollo. 2003
Gold From the Storm, The Economist, 28 de Junio de 2007
Europa y la gobernabilidad mundial. Texto: Narcís Serra. Presidente de la fundaciónCIDOB
Bustelo, P. (2000a): “Las peculiaridades de Asia oriental: desarrollo económico, crisis
financieras y perspectivas en el siglo XXI”, en Seminario de Investigación para la Paz,
Asia, escenario de los desequilibrios mundiales, SIP-Centro Pignatelli, Zaragoza, pp. 71-98.
Bustelo, P. (2000b): “Asia oriental: recuperación económica y perspectivas en el siglo
XXI”, Congreso Internacional sobre Asia, Universidad de Valladolid, noviembre.
Pablo Bustelo. La economías de Asia-5: crecimiento, crisis, recuperación… ¿y la nueva crisis?
http://www.ucm.es/info/eid/pb/BusteloAsia5-Oct01.pdf
http://www.bcn.es/publicacions/b_mm/ebmm_forum/070-073cas.pdff
http://www.eumed.net/ce/2007c/era-asia.htm
http://www.dlh.lahora.com.ec/paginas/debate/paginas/debate19.htm

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