Abr 02 2009
Dos mil quinientos años de Confucianismo en China
Homer H. Dubs nació en Deerfield, Illinois, pero pasó su infancia en la provincia de Hunandonde sus padres eran misioneros. Volvió a Estados Unidos en 1902; finalmente, estudió en el Oberlin Collage (1910-1911) y se graduó en Yale en 1914, especializándose en Filosofía. Continuó su educación en New York, consiguiendo el A.M. en Filosofía por la universidad de Columbia y el B.D. en el Seminario de la Unión Teológica (1917). Los siguientes años los pasó en China como misionero, primero en la Escuela de idiomas de Nankin y después en Hunan. Después del fin del servicio misionero volvió a estudiar en la Universidad de Chicago, donde consiguió el título Ph.D. en 1925, sosteniendo una disertación sobre su favorito pensador, después publicado en dos volúmenes bajo el título Hsüntze, the moulder of ancient Confucianism (London, 1927, 1928).
Homer Dubs fue un hombre de muchos lugares. Una mirada en su bibliografía da una idea de sus extensos y generalizados intereses y de su especial competencia.
Resumen del artículo
Homer Dubs aborda, en primer lugar, en su artículo “The Development of Altruism in Confucianism” la problemática surgida a raíz de las diferentes traducciones del término chino “Ren” que como él indica, nunca antes había sido utilizada de una manera frecuente, incluso, ni en la literatura. Continúa afirmando que Confucio no deseaba utilizar la palabra común: “amor”, pues contenía ciertas connotaciones no deseadas, diferentes a la profundidad que Confucio quería otorgar y por eso seleccionó una palabra inusual: “Ren”, que ha despistado a muchos traductores, según Dubs.
En cualquier caso, afirma Dubs, Confucio hizo un juego de palabras con la palabra para “hombre”, que también es pronunciada “Ren”, aunque escritos bastante diferentemente. Él dijo “si uno es “Ren” (humano), pero no posee “Ren” (benévolo amor”, puede conducirse propiamente…o apreciar buena música o poesía? Confucio quiso significar simplemente que el amor o compasión por otros es una cualidad humana y es la condición previa para una conducta moral e incluso para una artística apreciación o comprensión. Este juego de palabras, dice Homer Dubs, fue repetido por Mencio y ha engañado a algunos traductores que han traducido “ren” como “humanidad”. Pero “Ren” indica mucho más que la simple humanidad, afirma Dubs; de hecho, fácilmente demostrable por un estudio de su uso; como una simple traducción es, además, incapaz de relatar el posterior desarrollo de este concepto en el pensamiento chino.
Sin embargo, Homer Dubs utiliza un término propio para designar a esta palabra: “Benévolo amor” o “amor benévolo” como centro de la enseñanza confuciana, soportando esta denominación en el aforismo confuciano o “regla de oro”: “No hagas a los otros, lo que no te gustaría que te hicieran a ti”.
Esta declaración es la regla de oro del pensamiento confuciano, y Dubs afirma que es negativa en la forma porque el estilo chino prefiere la negatividad a las declaraciones positivas diciendo que una cosa es no buena en lugar de decir que es mala, etc. (afirmación con la que difiero) Confucio interpretó su regla de oro positivamente, “para ser capaz uno mismo de trazar un tratamiento o cura para los otros, primero debe curarse uno propiamente; esto podría ser llamado el método del benévolo amor”. También usó la palabra “reciprocidad” para indicar esta virtud. Cuando preguntó, “hay alguna palabra que pueda servir como una absoluta y para toda la vida regla de conducta?, él respondió, no sería reciprocidad?”. No hagas a los otros, lo que no quisieras tu mismo que hicieran a ti”. De esta manera, benévolo amor (ren) es ejemplificado en la regla de oro y es resumido en la palabra “reciprocidad” (claramente, aquí hay una unificación de toda la moralidad bajo un solo concepto). Luego, tenemos en el primitivo confucianismo la misma actitud como en la primitiva cristiandad, toda la moralidad es resumida en la noción de amor a los demás. Por ello, no es sorprendente que de vez en cuando encontramos a Confucio utilizando “Ren” para definir “La moralidad perfecta”, así que a veces ha sido traducido este término como la “virtud perfecta”; esta interpretación es expresada en la concepción de la suma virtud, tanto como fue “Ren” en el pensamiento de Confucio.
Pero la concepción de “Ren” o benévolo amor no era el mismo como el cristiano ideal de amor a todos los hombres. No hay nada semejante a la parábola del buen samaritano en las antiguas enseñanzas confucianas. La antigua China era un país feudal, y Confucio era un hombre de su edad. Ren indicaba más benevolencia que amor. Era una actitud de una generosidad del señor hacia sus súbditos (el superior manifestaba una benévola generosidad). Para el súbdito, la benevolencia de su amo era una arrogancia (el súbdito debería en su lugar manifestar una actitud de leal obediencia). Esta aristocrática distinción se ha agarrado al confucianismo desde el principio al fin de su historia y es una de las razones que el confucianismo está tan desaprobado en el día de hoy en China.
Confucio, fue, además, un hombre práctico que reconoció que la gente, principalmente, los más cercanos a ellos, especialmente sus padres y parientes eran más amados. Así que preparó sus enseñanzas de amor a los otros añadiendo que era correcto amar más a unos parientes que a otros. Esto es una actitud humana bastante natural, que hace más hincapié en el antiguo confucianismo, quizás más que Confucio deseó; para apoyar esta aseveración Homer Dubs pone de ejemplo que un día, cuando Confucio visitó al duque de estado vecino, “El Duque…observó a Confucio, entre nosotros hay personas tan honradas que cuando un padre se apropia de la oveja de otro hombre, su hijo lleva testigos de ello. Confucio respondió, las personas honradas entre nosotros son diferentes. Un padre proyecta su hijo y su hijo proyectará a su padre y en eso hay honradez”. Esta actitud de especial amor hacia la familia de uno y su clan fue parte del ideal de Confucio; “Cuando los caballeros son generosos con sus parientes, entonces el pueblo se remueve al benévolo amor”: Benévolo amor, entonces, es de calidad, más grande para aquéllos más cercanos a uno mismo y menor para las personas más distantes. Las virtudes confucianas de la piedad filial y fraternal respetuosidad (especial cuidado para aquéllos de la propia familia de uno) son consecuencias de este énfasis sobre calidad de amor.
Para resumir: Confucio hizo fundamental para su ética enseñando la concepción del amor por los demás. Pero, según lo califica Homer Dubs era un amor graduado o cualificado (Graded love). Su nieto enfatizó la disminución de las medidas del amor para los parientes más distantes”. Continúa Dubs su repaso del confucianismo por las posteriores siguientes edades para escudriñar la central concepción del amor clasificado o graduado.
Continúa Dubs con Mo-dz (475 ac – 393 ac) para hacer un repaso histórico del confucianismo, que nació sobre la época en que Confucio murió, parece que fue discípulo de la escuela confuciana, pero estuvo dispuesto a pensar por si mismo. Estaba en desacuerdo con algunas de las enseñanzas confucianas y por eso, tuvo que cambiar de estado. Aceptó la enseñanza confuciana del amor a los demás como centro de la ética. Pero China estaba siendo destruida por las continuas guerras entre los clanes de la gran nobleza, todos aquellos eran parientes cercanos, al igual que ocurría con las familias reales europeas de ese tiempo. Además, vio que un clasificado o graduado amor puede causar crímenes: “un ladrón ama a su propia familia y no ama a las otras familias, de ahí roba a otras familias en orden a beneficiar a su propia familia…cada noble ama a su propio clan y no ama los otros clanes, de ahí causa disturbios a otros clanes en orden a beneficiar a su propio clan. Cada señor feudal ama su propio estado y no ama los otros estados, por eso ataca a los otros en orden de beneficiar el suyo propio. Las causas de todos los disturbios…miente aquí…es siempre de quien quiere el amor igual para todo el mundo”. El agresor y el ladrón no viven sin amor, simplemente su amor es restringido. Por eso, Mo-dz reforzó su “igual amor para todos” con la religiosa enseñanza de que hay un solo y supremo Dios, quien ama a todos los hombres por igual y quiere igualmente que los hombres se amen los unos a los otros. Sólo así, los malvados pueden ser eliminados del mundo. Aquí está el estándar de la más alta moralidad, según Mo-dz, combinada con un lógico y mordaz ataque sobre la doctrina confuciana.
Sigue Dubs su repaso con Mencius (372 ac – 298 ac), el esforzado discípulo de Confucio, afirmaba que el amor igual para todos es antinatural; la gente naturalmente ama a sus propios parientes más que a los otros; todo el mundo tiene unos ciertos deberes con sus propios parientes; aquél quien no reconoce su especial relación con su familia es menos que humano, es una bestia. A través de la influencia poderosa de Mencius, Mo-dz se convirtió en archihereje. La piedad filial con sus enseñanzas de un necesario cualificado o graduado amor fue elevada a ser la virtud principal.
Por eso, el amor igual para todo el mundo fue relegado, mientras que el amor cualificado de Confucio fue enseñado como apropiado en ese mundo.
Dubs, en su artículo, da un repaso generalizado a la historia política y administrativa de China para desvelar hasta que punto el pensamiento confuciano estaba arraigado en la sociedad. Cuando en el último siglo (S. XIX) China se convirtió oficialmente en un estado Confuciano, el emperador era naturalmente la esperanza de ser un ejemplo para su gente. Él, por consiguiente, situó a sus parientes en los más altos cargos. Sus parientes paternales eran posibles rivales para el trono, por lo que fueron investidos reyes, cuidadosamente observados, y mantenidos alejados del gobierno central. Pero sus parientes maternos, especialmente su tío materno (el mayor de ellos), sería su confidente. Este hombre fue designado su valido y tuvo la llave maestra del gobierno; sólo el emperador poseía más poder que él, en teoría. Él sabía que sería desplazado cuando otro emperador llegara al trono, por eso protegía cuidadosamente a su sobrino. Pero él y su clan habían preparado también su futuro. Él sabía que debía conseguir suficiente riqueza durante el reinado de su sobrino para que su clan fuera permanentemente rico e influyente. La corrupción fue consecuentemente inevitable. Además, este tío no podía ser apartado del poder por el emperador, ya que para hacer eso se estaría cometiendo una violación del deber de amor o favoritismo a los parientes de uno que propugnaba el pensamiento confuciano. Así que el nepotismo, la corrupción y el desgobierno se expandieron a través de la burocracia china. El descontento fue creciendo entre el pueblo acto seguido produciendo rebeliones y, posteriormente, la caída de la dinastía. La inadecuada observancia de un cualificado o graduado amor ha sido un importante factor en la decadencia y caída de una dinastía tras otra. Ha sido un ciclo típico en la historia de China que se ha manifestado frecuentemente. Una nueva dinastía produce reformas. Llama a personas capaces para la burocracia. El confucianismo suministra un excelente entrenamiento para los asuntos de gobierno.
De ahí que el confucianismo, finalmente, se convirtió en la filosofía oficial; cuando, sin embargo, los parientes imperiales eran mantenidos en el poder sobre la doctrina confuciana, la administración estaba en decadencia. El nepotismo no podía ser parado porque la oficial doctrina confuciana lo aprobaba.
Los antiguos defectos en el Confucianismo han tenido repercusiones. Con la caída de la dinastía Han, el confucionismo perdió el apoyo de los líderes intelectuales de China. Primero, los filósofos del taoísmo, después los budistas, tomaron posición como cultos dominantes.
Esta ética fundamentalmente inadecuada, además, había sido repetida durante la ruptura de China. Con una burocracia honesta, China hubiera prevenido la invasión de otras potencias y, a la vez, el pueblo hubiera permanecido fiel y leal al trono.
Vuelve Dubs a comentarnos sobre el Taoísmo y el budismo que de las deficiencias de estos cultos empezaron a darse cuenta los hombres inteligentes, seis siglos después de que el Confucianismo había dejado ser la doctrina dominante, refiriéndose a uno de los más grandes literatos de todos los tiempos de China: Han Yu. Este autor hizo más que nadie por revivir e reimplantar la influencia del confucianismo. El budismo había enseñado durante siglos la compasión por todos los seres, pero Han Yu había leído a Mo-dz y estaba de acuerdo en parte con él, más la influencia de Mencius era tan fuerte que Han Yu comenzó su principal ensayo filosófico de esta manera: “Un amor universal constituye “benévolo amor”; practicar esta virtud constituye rectitud y seguir esta virtud constituye el camino confuciano. En esto, se produce un nuevo énfasis en la ética confuciana. La moralidad confuciana es otra vez unificada bajo un concepto, esta vez, no en el amor graduado o cualificado sino en el amor universal. Sin esta nueva orientación, el confucianismo no hubiera vuelto a ser aprobado por los hombres inteligentes. Han Yu hizo esta declaración para la escuela del neo confucianismo, del cual era él precursor.
Prosigue el recorrido, Homer Dubs, de la historia del confucianismo con nuevos neoconfucionistas como Jou Dun Yi y Jang Dzai de Heng Chü, quien afirmó (este último) que “quien amplía su mente es capaz de permitirse el lujo de tratar con igualdad a todos los seres vivos del universo”. Esto, podría ser llamado como el “panteístico argumento” para el “altruismo”.
El Neo confucianismo pudo sólo reinterpretar los antiguos términos declarando que la palabra “Ren” de Confucio, realmente significaba “amor universal”, aunque no pudieron negar varios pasajes en los antiguos clásicos exhortando a favorecer a los parientes. Así, de esta manera, Ju Hsi escribió, en su comentario sobre la declaración de Jang Dzai: “Aunque el universo es una familia y China es una persona dentro de esa familia universal, Jang Dzai no cayó en el error de Mo-Dz de la igualdad de amor para todo el mundo. Dos siglos después de Ju Hsi, llegó Wang Shou Ren de Yang Ming (1472-1529), quien fue el más grande de los neoconfucionistas, especialmente por su carácter. Éste declaró que “hay una sola realidad verdadera, que es la Inteligencia Universal” y “un hombre con gran mentalidad considera que el cielo, la tierra y todas las entidades forman una unidad”. Dijo que el mundo era una sola familia y China un miembro dentro de ella. Así, si un hombre hace una distinción entre tú y yo, o en la apariencia, será un hombre de mente pequeña. Por lo que la virtud consiste en un amor moral para los demás y el vicio consiste en egoísmo.
Wang Shou Ren fue exiliado de la corte y obligado a trabajar como sirviente de un oficial menor bárbaro; así que su idealismo moral había sido desprovisto del apoyo oficial y fue declarado heterodoxo.
Dubs resalta que es digno de mención que durante la mitad del último milenio sólo ha habido dos dinastías en China y ambas adoptaron oficialmente el Confucianismo junto con la república post revolucionaria que no adoptó un código filosófico.
Para resumir estos dos milenios y medio: Confucio hizo del tema central de la ética, su alto concepto moral del amor a los demás y, consecuentemente, puso énfasis en la piedad filial y el favoritismo a los parientes. Mo-Dz, sin embargo, apuntó la necesidad de igual amor para todos. Pero los chinos son gente muy práctica y adaptan sus filosofías al examen de la experiencia práctica.
Reflexión personal
El artículo de Homer Dubs quiere dar un repaso al confucianismo desde su inicio hasta los tiempos de hoy; quizás, por eso, porque es un artículo, adolece de rigurosidad, que no pongo en duda que la tenga las obras de este autor. Pero, entiendo que emite juicios de valor con los que no estoy en absoluto de acuerdo; como cuando afirma que la caída de las dinastías, la corrupción, las rebeliones, las guerras en China se debieron fundamentalmente a la doctrina confuciana de la piedad filial y el favoritismo de los gobernantes a sus parientes y allegados. El Confucianismo es una filosofía que va mucho más allá y que abarca diversos campos o comportamientos del ser humano y, claro está, uno de ellos es la piedad filial. Nos dice que a través de la renovación del confucianismo, mediante los neoconfucianistas, se trató de remediar estas situaciones arguyendo que la nueva doctrina confuciana propugnaba el amor universal; así que tampoco puedo estar de acuerdo con esta afirmación, pues siempre ocurre que un pensamiento o doctrina filosófico, en un primer momento, se sigue como si de un dogma se tratara para pasar después a una fase de evolución del pensamiento; pues, los grandes pensadores siempre van más allá de lo que la simple letra expone y, por eso, es necesario realizar estudios e investigaciones para tratar de comprender en profundidad su pensamiento.
En cuanto al significado de la palabra “Ren” que Dubs le otorga “Benévolo amor o amor benévolo”, me es absolutamente indiferente la definición exacta que le quiera dar, pues, al fin y al cabo, lo que cuenta es su significado. Lo que sí podría comentar es que en la actualidad, “Ren” significa en chino “Persona” (y hombre es Nán), quizás sea una evolución del término confuciano “Ren”.
Dubs ni siquiera comenta que “un elemento fundamental es el sincretismo y la estrecha relación que en Asia oriental (en nuestro caso, en China más que en ningún otro país) han tenido las tres principales tradiciones religiosas de esta región, el taoísmo, el confucianismo y el budismo. En ocasiones, es incluso difícil separarlas y distinguir claramente si determinados elementos pertenecen a una tradición u otra” (Antonio José Doménech del Río: Situación contemporánea).
Según las estadísticas de practicantes de las diferentes religiones en China, podríamos decir casi como Dubs, que el Confucianismo ha desaparecido como práctica religiosa; pero, como se indica en el módulo VI el pensamiento y la religión en China están marcados frecuentemente por la doble práctica religiosa como indican las propias estadísticas. Sin embargo, el confucianismo, taoísmo y muísmo destacan por la falta de referencias estadísticamente hablando, pero incrustado en la idiosincrasia del pueblo chino.
Bibliografía:
• Homer H Dubs: “The Development of Altruism in Confucianism”.
Philosophy East and West, 1:1 (1951:Apr.). ID del artículo: 5114-1951-001-01-000006 Materias de revista: Filosofía.
• Antonio José Doménech del Río: “Situación Contemporánea”. Pensamiento y Religión en Asia Oriental.