Abr 02 2009
CONFUCIO Y LA HUMANIDAD
La Humanidad en el pensamiento ConfucianoTras la lectura de la recopilación de enseñanzas del Maestro Kong “Confucio” en el “Lun Yu”, voy a desglosar “La Humanidad”; virtud que la podemos clasificar dentro de la doctrina confuciana del REN, que incluye también dentro de la humanidad y la benevolencia:
1. Zhong: la lealtad, la honestidad.
2. Shu: la compasión, la indulgencia.
3. Xin: la fiabilidad.
4. Yi: la justicia, la equidad.
5. Zhi: la prudencia.
Las otras doctrinas confucianas presentes en el Lun Yu son:
LI: las formas, los ritos, las etiquetas, la actitud mental, el estudio.
DE: la virtud moral, el sentido del deber, la rectitud, el bien común.
XIAO: la piedad filial, la obediencia, las relaciones sociales.
Otros Conceptos: rectificación de los nombres, justo medio, máxima excelencia, mandato del cielo.
En el Lun Yu podemos advertir el establecimiento de un sistema moral a través de unas doctrinas éticas plasmadas mediante enseñanzas transmitidas por el Maestro Kong a sus discípulos con la finalidad de conseguir la auténtica virtud o lo que se conoce en el mundo occidental como la “Ética de la Virtud”.
El Maestro Kong considera que la base moral del orden social debe basarse en la virtud de la Humanidad, pero en la lectura del Lun Yu no he podido encontrar una sola definición de Humanidad o una explicación detallada de ella; por lo que dicha reticencia del Maestro a especificar dicha virtud, en mi opinión, se debe no al temor de ser superficial en cuanto a dicha virtud sino a la idea del Maestro en querer hacer pensar y reflexionar al hombre sobre las cualidades humanas que todo ser lleva intrínsecamente unido a su plenitud como individuo: hermano, hijo, padre, esposo y súbdito.
Para abordar en profundidad la idea de la virtud de la humanidad que tenía Confucio, debemos analizar sus diferentes reflexiones sobre dicha virtud:
Libro I-2: “El cumplimiento de los deberes para con los padres y hermanos mayores es la raíz de la humanidad”: el Maestro Kong entronca el nacimiento de la humanidad con la Piedad filial; sin la observancia de la piedad filial no se puede ser digno de ser humano; para él, la obediencia y el respeto a los mayores es el origen de toda humanidad.
I-3: “Palabras zalameras y apariencia afable poco tienen de humanidad”: aquí, el Maestro, trata de eliminar la hipocresía y la superficialidad del hombre.
I-16: “No me preocupa que los hombres no me conozcan. Me preocupa no conocer a los hombres”: en esta sentencia, Confucio demuestra el amor a la humanidad a través de un ansia de conocimiento hacia los demás.
Libro III-3: “Si siendo hombre, se carece de humanidad, ¿de qué sirven los ritos?. Si siendo hombre, se carece de humanidad, ¿de qué sirve la música?: para él, la calidad de humano va intrínseco con el LI (las formas, los ritos, las etiquetas, la actitud mental, el estudio); no se es humano si no se observan los ritos y las formas; pues, toda calidad humana conlleva la obediencia y el respeto a las formas y el amor al arte. Pero, tras esta sentencia, podemos ver que Confucio considera a la humanidad antes que los ritos, que las normas de conducta sociales.
Libro IV-1: “Es bueno morar en la humanidad. Eligiendo residencia en otro lugar, ¿se puede acaso alcanzar la sabiduría?.
IV-2: “Aquél que carezca de humanidad no es capaz de permanecer mucho tiempo en el desamparo ni en la alegría. La humanidad resulta apacible al humano y provechosa al sabio”.
IV-3: “Sólo quién posee humanidad puede amar o aborrecer a los demás (con discernimiento y justedad)”. IV-4: “Si la voluntad tiende hacia la humanidad, no habrá mal”.
IV-5: “Si el hidalgo abandona la humanidad, ¿acaso es digno de ese nombre?.
IV-6: “Nunca he visto a nadie que estime la humanidad y aborrezca lo inhumano. Quienes estiman la humanidad, a nada más dan preeminencia; quienes aborrecen lo inhumano practican la humanidad, de tal modo que no permiten que lo inhumano les ataña. ¿Hay quien sea capaz de dedicar su fuerza a la humanidad, aunque sea por espacio de un día?. No que yo sepa; y, sin embargo, no creo que sea por falta de fuerza. Si tal hombre existe, yo no lo he visto.
IV-7: “A cada hombre su modo de errar. Observando los errores de una persona, se conoce su humanidad”.
Confucio no puede entender la vida en sí misma sin humanidad. La humanidad es para él un estado perpetuo de paz y amor. La humanidad no nos viene del cielo o de los espíritus sino de un sentimiento interior de racionalidad, raciocinio que permite elevar a justicia hasta los sentimientos negativos. No puede existir humanidad en una persona si la abandona aunque sea sólo por un día; la humanidad no sólo se advierte para el Maestro Kong en las acciones nobles sino también en el modo de errar, de manera que los errores del hombre nos da muestra de su humanidad.
Libro V-7: El maestro Kong, en las respuestas de “no lo sé si posee humanidad” a las preguntas del señor de Meng Wu, deja claro que la humanidad no va con las riquezas ni la posición social sino que es algo íntimamente unido al hombre que practica las virtudes que continuamente repite en el Lun Yu.
V-9: “Inicialmente mi actitud con las personas consistía en escuchar sus palabras y creer en sus actos. Ahora, mi actitud con las personas consiste en escuchar sus palabras y observar sus actos”. Vemos como Confucio ha evolucionado y no cree en los actos de los demás sino que simplemente se limita a observarlos y analizar el porqué de ellos.
V-11: “Lo que no deseo que los demás me hagan, tampoco deseo hacerlo a los demás”.
Este aforismo tan repetido en diferentes religiones, cultos y libros de pensamiento da muestra de la humanidad a la que Confucio aspira que llegue el hombre.
V-15: “Las cuatro cualidades del hidalgo: en su conducta privada, es digno; en el servicio a sus superiores, es respetuoso; en su sustento al pueblo, es benéfico; y justo en su imposición de prestaciones.
Dignidad, Obediencia, Bondad y Justicia son cualidades que Confucio considera esenciales para llegar a la humanidad; aparte de otras que más adelante veremos.
Libro VI-5: “Hui podía pasar meses sin que su mente se desviara de la humanidad. Los demás sólo lo conseguían de vez en cuando, nada más”.
VI-28: “La humanidad consiste en formarse formando a los demás, lograr haciendo que lo logren los demás. Toma en ti mismo el ejemplo de lo que debes hacer respecto a los demás, puede decirse que ésa es la receta de la humanidad”.
La enseñanza a los demás de los conocimientos propios y la consecución de los logros de los demás por causa de nuestras enseñanzas es humanidad. Vemos, como Confucio considera la transmisión del conocimiento prioritario para alcanzar la calidad de humano.
Libro VII-21: “En la andadura de tres hombres siempre hay algo que me sirve de enseñanza: selecciono sus excelencias y a ellas me conformo, sus defectos y según ellos me corrijo”.
VII-23: “Hijos míos, ¿creéis que os oculto algo?. Nada os oculto, comparto cuanto hago con vosotros. Así soy”.
VII-29: La humanidad es inaccesible?. Basta con desearla para alcanzarla”.
En estas sentencias, el Maestro Kong transmite a sus discípulos su humanidad. Se está autoproclamando humanamente humano al compartir lo único que posee y es el conocimiento, pilar de la humanidad.
Libro VIII-7: “Un letrado no puede prescindir de magnanimidad y firmeza, que la carga es pesada y el camino es largo. Su carga es la humanidad, ¿Acaso no es pesada?. No halla alivio hasta la muerte, ¿Acaso no es largo el camino?.
La magnanimidad, otra cualidad indispensable de la virtud de la humanidad para Confucio.
Libro IX-25: “Se puede arrebatar el jefe a un ejército; pero no se puede arrebatar la voluntad al hombre más humilde”.
IX-28: “El sabio carece de incertidumbre; el humano carece de desasosiego; el valiente carece de temor”.
El hombre que posee humanidad se encuentra en un estado perpetuo de equilibrio volitivo de obrar correctamente.
Libro XI-11: “No siendo aún capaz de servir a los hombres, ¿cómo se puede servir a los espíritus?. No conociendo aún la vida, ¿qué se puede saber de la muerte?”.
Aquí, vemos como Confucio antepone la humanidad a lo sobrenatural; es decir, la respuesta a todas las preguntas y problemas del hombre se encuentra en el hombre y no en lo sobrenatural. La respuesta está en el Dao del hombre y no en el Dao del cielo.
Libro XII-1: Yan Yuan preguntó acerca de la humanidad. El Maestro dijo: “Templarse y volver a los ritos, en eso consiste. Por poco que pueda uno realizarlo, verá todo bajo el cielo avenirse a su humanidad. ¿La humanidad depende de uno mismo o de los demás?.
Yan Yua dijo: “Dadme, os lo ruego, alguna pauta”. El Maestro dijo: “No mires nada contrario a los ritos, no escuches nada contrario a los ritos, no digas nada contrario a los ritos, ni hagas nada contrario a los ritos”.
Confucio considera la obediencia a las normas de conducta sociales, el respeto a los mayores, a los ancestros fundamental para alcanzar la humanidad.
XII-2: Zhonggong preguntó acerca de la humanidad. El Maestro dijo: “De puertas afuera, compórtate como ante un huésped dignatario. Dirige al pueblo como si de celebrar una gran ceremonia se tratase. Lo que no desees para ti, no lo impongas a los demás. Que no haya descontento ni en el señorío ni en el feudo”.
XII-3: “El humano es parco en palabras.¿Puede hablarse con ligereza de lo que difícilmente se lleva a la práctica?”.
XII-4: “El hidalgo no tiene inquietud ni temor. Si en su introspección no encuentra motivos de pesar, ¿qué inquietudes y temores puede tener?”.
XII-5: “Si el hidalgo cumple su cometido a conciencia y sin falla, si con el prójimo es respetuoso y cortés, en este mundo, todos serán hermanos. ¿Ha de preocuparse un hidalgo por no tener hermanos?”.
XII-22: Fan Chi preguntó qué es la humanidad. El Maestro dijo: “Amar al hombre”.
XII-24: “Por su ilustración reúne el hidalgo amigos. Por sus amigos, perfecciona su humanidad”.
En las sentencias de este libro, el Maestro Kong establece otros parámetros para alcanzar la calidad de humano: Respeto, amistad, moderación, cortesía, hospitalidad, amor. Pero Confucio establece estos parámetros pero no define alguno de ellos; por ejemplo, amar al hombre: acaso nos explica lo que significa amar, o es que lo que quiere en sí, es que tengamos en cuenta todas sus enseñanzas como un todo y ese todo sea una parte divisible que conforme la naturaleza del ser humano?. Confucio evita calificar la naturaleza del ser humano y sin embargo trata de distanciar lo divino de dicha naturaleza; acaso no está calificando de esa manera dicha naturaleza?.
Libro XIII-19: Fan Chi preguntó acerca de la humanidad. El Maestro le dijo: “En la vida privada, sé digno y decoroso; en la vida pública, sé atento y cuidadoso; se leal con los demás. No abandones esta actitud ni siquiera entre bárbaros del este y del norte”.
XIII-27: “Firmeza, determinación, simplicidad y circunspección en lo que se dice aproximan a la humanidad”.
XIII-28: “Quién es cordial, alentador y afable merece el nombre de letrado: entre amigos, cordial y alentador, entre hermanos, afable”.
Más cualidades para llegar a la calidad de humano: Dignidad, decoro, atento, leal, firme, determinado, sencillez, introspección, cordial, alentador y afable.
Libro XIV-2: “¿Se puede considerar humanidad la renuncia a la ambición, a la jactancia, al rencor y a la codicia?. El Maestro dijo: Se puede considerar ardua, pero no sé si es humanidad”.
XIV-7: “Hay hidalgos que no tienen humanidad, pero no villanos que la tengan”.
XIV-30: “Son tres las vías del hidalgo, y de practicarlas soy incapaz: humano, carece de inquietud; sabio, carece de incertidumbre; arrojado, carece de temor”.
Estas tres vías son las que poseía el Maestro Kong y siempre comunicaba a sus discípulos su falta de ellas. El sentido que le encuentro a esta, podíamos llamarla, falsa modestia es que esta cualidad quería transmitirla a sus seguidores de esta manera.
XIV-32: “Uno no ha de preocuparse que la gente no lo conozca, sino de su propia incapacidad”.
En este aforismo, Confucio quiere que el hombre reflexione interiormente para llegar a conocerse primero él, para después darse a conocerse a los demás tal y como es, sin alardear de lo que es o fingir lo que no se es.
Libro XV-7: “Si un hombre merece que hables con él y no lo haces, desperdicias al hombre. Si no merece que hables con él y, sin embargo, lo haces, desperdicias tus palabras. El sabio no desperdicia ni hombres ni palabras”.
XV-9: “Zigong preguntó acerca de la práctica de la humanidad. El Maestro dijo: “El artesano que desea destacar en su oficio, debe empezar por afilar sus herramientas. Cualquiera que sea el ducado en que vivas, sirve a sus oficiales más eminentes, entabla amistad con sus letrados más humanos”.
XV-14: “Sé exigente contigo mismo y poco con los demás, alejarás los resentimientos”.
XV-22:”El hidalgo no promueve a un hombre por sus palabras ni rechaza palabras justas por el hombre que las dices”.
XV-28: “El hombre puede desarrollar la vía, no es la vía la que desarrolla al hombre”.
XV-34: “Para el pueblo, la humanidad es más temible que el agua o el fuego. He visto gente morir por introducirse en el agua o el fuego, pero jamás he visto que muera alguien por introducirse en la humanidad”.
XV-35: “Tratándose de la humanidad no cedas siquiera ante tu maestro”.
En este libro XV, Confucio exige al hombre, para ser llamado digno de humanidad, unos sacrificios interiores que no debe practicarlos con el prójimo. Quiere alejar el orgullo del hombre mediante el conocimiento y la sabiduría. Aleja, a la vez en este libro, el despotismo del hombre con sus congéneres. Y culmina con un desafío al orden y obediencia social que predicaba si está en juego la humanidad: “Tratándose de la humanidad no cedas siquiera ante tu maestro”.
Libro XVII-6: “Quien pueda practicar cinco cosas bajo el cielo poseerá humanidad: Deferencia, magnanimidad, sinceridad, diligencia y bondad. Sé deferente y no serás ofendido; magnánimo y te ganarás a las multitudes; sincero y tendrás la confianza de los demás; diligente y obtendrás grandes resultados; bondadoso y serás digno de mandar”.
XVII-8: “El defecto de quien cultiva la humanidad y no el estudio es la estupidez”.
Estas cinco cosas que aquí pide Confucio son otros añadidos para alcanzar la humanidad; entendamos estas cosas por: Deferencia = Muestra de respeto hacia el orden establecido; Magnanimidad = entendida como benevolencia; sinceridad = libre de fingimiento interior y en palabras y acciones; Diligencia = entendido como voluntad honesta y amor reflexivo; Bondad = predisposición a ayudar a los demás y a hacer el bien.
Libro XIX-6: “Extender el estudio y afirmar la voluntad, informarse estrechamente, reflexionar íntimamente, en eso se halla la humanidad”.
Sin estudio, sin voluntad firme, sin una autocrítica reflexiva no tendremos humanidad.
Libro XX-3: “…Quien no conoce el valor de las palabras no conoce a los hombres”.
Si desconocemos el valor de las palabras, no ya en su valor semántico sino en su consideración universal del sentido reflexivo de la naturaleza humana, por carecer de conocimientos y no fomentarlos mediante el estudio, jamás llegaremos a conocer la verdadera naturaleza de la humanidad.
En el Lun Yu, Confucio nos enseña claramente su filosofía; filosofía claramente alejada de cualquier intento religioso o divino que se pueda pretender otorgarle; pues, Confucio trata de manera distante cualquier aproximación a un ser superior o divino; su filosofía o reflexiones o pensamientos, como queramos llamarlos, están centrados en el hombre y de este hombre y de su esfuerzo propio a través de la educación y la autorreflexión se alcanza la calidad del hombre humano.
Para Confucio, todos los problemas del mundo serían resueltos única y exclusivamente por el amor al prójimo; amor que tendría que comenzar por una autorreflexión amorosa y autocrítica interior sincera para poder proyectarla posteriormente hacia los demás. No busca en lo divino la naturaleza del hombre; no busca un Dios salvador; no busca un Dios inflexible ni castigador, lo cual no quiere decir que no creyera en lo sobrenatural. Confucio, con sus enseñanzas, pretende que el hombre encuentre al hombre y, para ello, traza un camino “Dao” en el Lun Yu.