Mar 30 2009
JUNICHIRO TANIZAKI “La LLave”- “KAGI”
Junichiro Tanizaki (1886-1965) nació en el corazón de Tokio, donde su familia tenía una imprenta, y estudió Literatura Japonesa en la Universidad Imperial. Con 24 años publicó su primera novela “Shisei” “El Tatuador”; mostrando en esta etapa inicial (1910-1923) una notable influencia de Edgar Allan Poe, Oscar Wilde (Tradujo al japonés “el retrato de Dorian Gray”) y de escritores franceses como Baudelaire. Después del terremoto de 1923 abandonó Tokio para instalarse en la tranquila región de Kansai (Kyoto, Nara y Osaka), aunque el ejemplo más claro de la fascinación que Tanizaki tenía por occidente se plasma en “Amor de un idiota” escrita en 1924.Allí se dedicó al estudio de la tradición japonesa y renegó de la occidentalización que había marcado su primera etapa. Entre sus obras más importantes de este periodo, cabe destacar “Hay quien prefiere las ortigas” (1928), “Las hermanas Makioka” (1943), “El elogio de la sombra”. La tercera etapa de su producción literaria comienza después de la guerra, y entre sus obras más importantes se encuentran “La madre del capitán Shigemoto” (1950), “Diario de un viejo loco” (1962) y “La llave” (1956), que fue llevada al cine en 1959 por Ichikawa Kon. En 1949 obtuvo el Premio Imperial de Literatura por su novela “Las hermanas Makioka”.
Los temas que definen su obra son la obsesión sexual tratada en términos masoquistas y fetichistas, y la confusión cultural de la modernidad. Existen tres etapas diferenciadas en su producción literaria: 1ª Etapa: Influenciada por la cultura occidental. 2ª Etapa: influenciada por la Literatura clásica japonesa y por los aspectos más tradicionales de su país. 3ª Etapa: cuya temática se circunscribe al deseo y la obsesión sexual y la vida burguesa que ya había tratado en los primeros años de su carrera.
La vida de Junichiro Tanizaki está reflejada en el contexto de su obra. Tanizaki contrajo dos veces matrimonio; parece ser que su primera mujer mantuvo relaciones con el escritor Sato Haruo, formando un triángulo amoroso que marcó la vida de Tanizaki y cambió su literatura. Así, para Tanizaki, la lucha entre dos hombres por una mujer aunque se alcancen cotas inimaginables de humillación es una parte fundamental del sentido de la existencia.
Junichiro Tanizaki : La llave de las humillaciones
La llave se presenta como una novela escrita en forma de diario de una pareja que lleva casada más de veinte años: Un profesor de 55 años que decide estimular de diferentes maneras las relaciones con su mujer “Ikuko” (de 44 años), la cual recibió una educación muy estricta y es una tradicional ama de casa japonesa. Dos diarios paralelos que comienzan con el año nuevo y perduran cuatro meses hasta la enfermedad del esposo, continuando el diario de la mujer un par de meses más. Diarios que escriben con la esperanza de saber que va a ser leído por el otro y, de esta manera, establecer una forma de comunicación cómplice donde, de manera sucinta, cada uno expresa sus anhelos sexuales y arrastra al otro hasta la humillación y la complacencia de dichas inclinaciones. Tal es así, que para hacer realidad los deseos del otro llegan a la anuencia de embriagarse diariamente como método de exculpación de lo que íntimamente consideran una corrupción o perversión sexual.
“La llave” que da nombre a la novela es la llave que da acceso al diario del marido, pero es mucho más que eso, es un título polisémico que nos permite abrir el mundo interior de los personajes, de sus deseos, anhelos, frustraciones, ambigüedades, emociones, en definitiva, de su relación como pareja, donde se entremezclan los valores tradicionales junto a la modernidad. No obstante, hay que advertir que con la traducción la novela pierde, en cierto modo, parte de su magia original, pues, solamente en la forma de la escritura del diario del esposo, escrito en caracteres modernos japoneses “Katakana”, y de la mujer, escrito en caracteres tradicionales japoneses “Hiragana” , Tanizaki nos está revelando la personalidad de cada uno de ellos. El japonés está compuesto de dos silabarios, llamados hiragana y katakana, que sirven como partículas que complementan los ideogramas, llamados kanjis. Con el hiragana se pueden escribir todas las palabras de origen japonés (diario de Ikuko). Con el katakana podemos escribir las palabras que provienen del extranjero (diario del profesor) .
En el diario del profesor encontramos al hombre, que en su vida diaria se esconde del mundo y de su familia, pero que se abre totalmente a su mujer a través del diario, comunicando su masoquismo, su fetichismo, sus obsesiones sexuales. Ikuko percibe, deja entrever sus pasiones, oculta, traiciona, miente y calla, todo para satisfacer su pretendida docilidad marital pero, en realidad, es para lograr sus ansiados deseos sexuales y sentirse viva.
En “La Llave”, no podemos distinguir la distinción entre Tanizaki y el narrador (el profesor), pues, se produce una nebulosa de confusión que consigue difuminar la distancia que separa dicha línea. Y, en cuanto al diario de Ikuko, podemos observar la adoración de Tanizaki por el sexo femenino, pues retrata a la mujer desde su interior, como un ser muchísimo más perceptivo que el hombre. La conducta reprochable socialmente de Ikuko, (no por ser arrastrada a brazos de otro hombre por parte de su marido, sino que ese hombre será el marido de su hija y vivirán los tres juntos, como reconoce al final de la historia) no sólo se desvanece en la lectura sino que Tanizaki hace que comprendamos los sentimientos de Ikuko y aceptemos esa conducta de manera natural. Aunque esto no es óbice para que se desprecie y se sienta lástima al mismo tiempo por los caracteres de los personajes.
Según el espíritu de quien lea la historia se puede encuadrar en determinados niveles, como una clásica tragedia emocional (amor, pasión y perversión), como una historia de autodestrucción personal, como una historia de liberación femenina, como una reflexión filosófica sobre los sentimientos humanos, etc., pero, lo que está claro es que Tanizaki difumina cualquier línea censurable en la conducta de todos sus personajes. En “La Llave” entramos en un juego de contrastes y contradicciones del autor plasmados con excelentes yuxtaposiciones: lo oriental y occidental (Katakana e Hiragana), lo finito y lo infinito (la muerte y el deseo), la sombra y la luz cegadora (la llave y el flexo), la ropa y la desnudez (los pendientes y la contemplación del cuerpo), lo correcto y lo incorrecto (el alcohol y la cena) , el amor y la perversión (la fidelidad y la traición).
La novela es un extraordinario ejemplo de utilización de la mente de los personajes para sumergirnos en un mundo de autodecepción mutua y de las desviaciones sexuales que nos recuerda a la psicología de la autodecepción de Jane Austen y a Hemingway (en “Brevedad”). Este paradigma de erótica decadente, obsesiones sexuales acentuadas con la senectud, de juego decrépito y mortal, es tratado con una elegancia excelsa y una sutileza extrema en su simple construcción.
Bibliografía
Albert Nolla Cabellos.”Literatura Japonesa Moderna II: “De 1912 a nuestros días”. Módulo VI.
http://www.eurielec.etsit.upm.es/~zenzei/index.php?numero=8&tipo=literatura&arch=4Junichiro%20Tanizaki
http://www.amazon.com/review/product/0679730230/ref=cm_cr_dp_synop?%5Fencoding=UTF8&showViewpoints=0&sortBy=bySubmissionDateDescending#R258623GC2YVB4
http://elpozoyelpndulo.blogspot.com/2006/05/junichiro-tanizaki-la-llave-de-los_25.html
http://www.nakamachi.com/chotto/chotto66.htm